La Ciudad

Así definió Marta Moyano la situación que se vive

“Ranchos es una avalancha de necesidades”

14|02|20 10:04 hs.

Cáritas Nuestra Señora de Luján realizará mañana la primera Feria de Ropa del año con el objetivo de recaudar fondos para poder seguir asistiendo con alimentos a los vecinos del barrio Ranchos. La cita es a partir de las 9 y hasta las 13.30 en la sede de avenida Alem 1151. “Nuestra intención es poder recaudar para armar los bolsones de comida que damos todos los meses. Ahora más que nunca se necesita”, aseguró Marta Moyano, directora de la entidad. 


“Va a ser una feria muy accesible, para que todos se pueden llevar ropa. Tenemos cuatro prendas por 50 pesos y 10 prendas por 100. Queremos que la gente que venga compre y que vea que si nos ayudan a nosotros, nosotros también podemos ayudar comprando más mercadería”, explicó Marta. 

“Esta es una actividad muy importante para nosotros, porque no se puede estar pidiendo y pidiendo a los comercios, primero porque ahora en verano hay poco movimiento, segundo porque no somos la única institución que pide. Entonces necesitamos juntar nuestros fondos para comprar mercadería”, agregó. 

Además de la ropa, que hay de todos los talles y para hombres, mujeres y niños y niñas, estarán a la venta a muy bajo costo varios pares de calzados nuevos donados por una vecina. Pero además de invitarlos a la feria, Marta destacó que “todo lo que la gente pueda aportar y donar, será muy bien recibido. Hablo de ropa, calzado, alimentos y hasta útiles. Necesitamos ayudar a la gente que está necesitada. Nuestro barrio hoy es una avalancha de necesidades”. Los interesados en colaborar o acercar donaciones deben dirigirse a Alem 1151 o comunicarse al 2983 - 412409.

Sin descanso
Una fiel muestra de que Marta no exagera es que a diferencia de los años anteriores en que Cáritas cerraba sus puertas en enero, en este 2020 la situación obligó a que la directora y su solidario grupo de colaboradoras esta vez no tuvieran descanso. “Hemos trabajado durante todo enero, porque la gente no puede esperar las cosas. Y si bien Cáritas puede estar cerrado, vienen a mi casa, porque saben dónde vivo”, manifestó. 

La feria tiene el objetivo de recaudar dinero para armar los 90 bolsones de alimentos que Cáritas reparte entre los vecinos. “Nosotros quisiéramos poder estar entregando la mercadería el 27 de febrero, ojalá podamos”, se ilusiona Marta, que preside la entidad que no recibe ningún tipo de ayuda oficial. 

“Hasta el año pasado el promedio de entrega mensual era de 90 bolsones, más la lista de espera que eran entre 10 y 15 personas más. Nuestra idea es siempre atender a la mayor cantidad de vecinos posible, sacarlos del apuro, pero no podemos prometer que te vamos a entregar si no sabemos que vamos a lograr los medios para comprar toda la mercadería que necesitamos”, explicó. 

El bolsón de alimentos que arman en Cáritas se compone de arroz, fideos, puré de tomate, azúcar, leche, arvejas, y si se puede, galletitas. El objetivo principal es lograr armar 90 raciones, y si queda mercadería se van armando otras para ir entregándoles a los que están en la lista de espera. “Con varios nos pasa que a los pocos días que les dimos el bolsón ya vienen a pedirnos porque la están pasando mal. Y nosotros hacemos lo que podemos”, contó Marta. 

La directora de Cáritas de Luján comentó que como siempre “nuestra mayor preocupación son los chicos. Y que no les falte leche. Ahora estamos esperando que les entreguen a las familias las tarjetas (Alimentar) que anunció el Gobierno, que acá a Tres Arroyos todavía no han llegado”. 

Crisis profunda 
Conocedora de las necesidades de sus vecinos en las últimas décadas, Marta no duda en afirmar que la situación actual es peor que hace seis meses y mucho más grave en cuanto a las carencias que años anteriores.

“Estamos viviendo días de muchas necesidades. Lo principal es la alimentación, pero en pocos días los chicos tienen que volver a la escuela y son muchos los que no tienen útiles ni ropa para ir. Pero hoy nos tenemos que centrar en la alimentación”, indicó. “Un chico debe estar alimentado, porque si va a la escuela con la panza vacía no va a entender nada porque tiene hambre, tiene ganas de comer”, agregó. 

En tanto, advirtió, “veo que la gente necesitada está muy esperanzada con la tarjeta del Gobierno, esperemos que llegue rápido, porque sabemos que tampoco hay bolsas de mercadería en la Municipalidad. Entonces, como no hay ayuda del Estado, hoy somos las instituciones las que le estamos dando todo a la gente”. 

Y en tiempos como los que corren, es casi imposible atender toda la demanda. Aunque Marta no se achica: “Nosotros seguimos haciendo lo nuestro, siempre hemos salido adelante, y tengo fe que esta vez también lo vamos a lograr y podremos armar los 90 bolsones de comida”. 

Después de destacar y agradecer el trabajo “que hacen mis compañeras”, Marta explicó que “es muchísima la gente que viene y dona ropa y alimentos. Y eso es importantísimo, porque acá la pobreza no se ve solamente en los chicos, también se ve en los abuelos, en los jubilados que cobran la jubilación mínima y que no les alcanza para nada y se acercan y te dicen ‘no me daría una mano que la estoy pasando muy mal’. Y yo le doy lo que puedo, porque para eso estamos nosotros, para ayudar”.