La camilla en el vehículo. Quedará a disposición en la sede de Pedro N. Carrera 355

La Ciudad

Roque Di Rocco, presidente del Centro de Jubilados

“No dejo más una persona en el suelo”

19|02|20 11:08 hs.

A partir de una preocupación que siente desde que una persona se descompensó durante una cena en el Centro de Jubilados y Pensionados, Roque Di Rocco adquirió una camilla y la preparó para poder utilizarla en un vehículo. “Esa idea me viene desde que pasamos un momento tan desagradable en una cena, ver una persona en el suelo con un infarto”, argumentó en un diálogo con La Voz del Pueblo. 


En este sentido, recordó: “Yo que tengo dos infartos me di cuenta inmediatamente lo que sucedía y le dije a la señora no te asustes, llamamos a la ambulancia. Ahí empezó el drama por las dificultades para concretar el traslado”. 

El presidente de la entidad consideró que “el problema es cuando alguien está quebrado o con un golpe, que lo movés y lo podes dañar. Pero una persona descompensada la agarrás entre cuatro y la cargas”. En este contexto, tomó la decisión de “tener una camilla en el Centro de Jubilados, no dejo más una persona tirada en el suelo”. 


“No se puede perder un minuto”, dijo Di Rocco sobre la atención de personas con afecciones en su salud


Acerca de los riesgos que implica trasladar a alguien que se encuentra descompensado o con una afección en su salud, señaló que “si una persona se llega a morir arriba de la camioneta, asumo personalmente la responsabilidad, no el Centro. Pero ganar minutos en la atención de un infarto o un ACV multiplica las posibilidades de recuperación”. 

A la camilla se le incorporaron mejoras vinculadas con la seguridad. “Se la llevé a Rubén Varela, le puso tres cinturones con abrojo para que la persona quede bien sujetada. No me quiso cobrar y le quiero agradecer, es muy solidario”, subrayó. 

Puntualizó que “es un elemento que entra en cualquier modelo rural como el mío o en la caja de una camioneta”. Reiteró que “era una inquietud que me preocupaba y logré concretarla. Porque lamentablemente siguen habiendo problemas con las ambulancias. Todos los días viene alguien con un reclamo”. 

Entre otras apreciaciones, sostuvo que las ambulancias deben usarse exclusivamente para la finalidad que tienen y destacó la labor de la Comisión Amigos del Hospital Pirovano. “Han invertido en muchísimo equipamiento, el pueblo colabora y han sabido administrar el dinero. Las ambulancias deben estar al servicio de la gente y de la comunidad –reiteró-. No se puede perder un minuto”.

Juntos 
Por otra parte, hizo referencia al proyecto de crear una federación que congregue a todos los centros de jubilados del distrito. Enumeró que son siete, dos en la ciudad cabecera del distrito y los que se encuentran ubicados en Claromecó, Reta, Copetonas, San Francisco de Bellocq y Orense. “Nosotros tenemos alrededor de 2000 socios. Cuando sumas los de todas las entidades somos muchos. Que consigamos federar cinco o seis mil jubilados, es importante. La unión hace la fuerza. Debemos tratar de unirnos para pedir un montón de cosas que nos hacen falta a los jubilados. Hay más de diez mil jubilados en el distrito”. 

Observó que “he visto en Facebook comentarios acerca de la necesidad de crear un sindicato de jubilados. Los sindicalistas, no todos, pero varios, son gente interesada en lucrar. Una Federación es una cosa distinta, una casa central que sería el Centro nuestro y las demás serían las filiales adheridas con todos sus socios. Que se hagan socios de los centros y a su vez, automáticamente, que queden vinculados a la Federación”. 

Esparcimiento
Dejó en claro que “es costoso mantener la institución y no percibimos subsidios. Si no existieran los centros de jubilados ¿qué lugar de esparcimiento tendrían los viejos? Como yo digo con cariño”. 

Le otorgó relevancia a las actividades que se desarrollan en la sede ubicada en Pedro N. Carrera 355. “Tenemos un movimiento diario prácticamente de cien personas. Hay muchos talleres o cursos. En las cenas, al menos asisten doscientas personas. La cuota anual es de 400 pesos. Y se puede hacer un taller de yoga, gimnasia, teatro con 200 pesos, tenemos muy buenos profesores, debemos agradecer a Deportes, Cultura y al Centro de Formación Profesional”. 

Sobre el citado Centro, manifestó que “es el reflejo de que hay sindicalistas buenos, que generan estos espacios. Vemos que lamentablemente en el orden nacional hay sindicatos cuyas autoridades se han dedicado a hacer plata”. 

Por último, planteó: ¿Cuándo le van a sacar la palabra honorable al Concejo Deliberante, la Cámara de Diputados y la Cámara de Senadores? Es un término que viene de no cobrar, no vivir de eso. Las entidades de servicio, por ejemplo, tendrían que ser llamadas honorables”.