Cerdá en una de las tantas disertaciones que viene realizando sobre agroecología

El Campo

Entrevista con el ingeniero agrónomo

Eduardo Cerdá: “La demanda mundial apunta a la agroecología”

19|02|20 19:34 hs.

El Ministerio de Agricultura de la Nación decidió la creación de la Dirección de Agroecología y una vez que se cumplan los procedimientos formales y legales para poner en marcha la dependencia, oficializará el nombre se quien estará a cargo: el ingeniero agrónomo Eduardo Cerdá, un viejo conocido de Tres Arroyos, y uno de los impulsores de la producción agroecológica. 


En su elección no hubo lobby ni roscas, es todo mérito del platense que residió un par de décadas en estas tierras. “Llevo unos 23 años trabajando en agroecología, pero nunca me imaginé la posibilidad de ocupar un cargo. Me llamó Miguel Gómez, secretario de Agricultura Familiar y me explicó que querían crea la Dirección de Agroecología dentro de su área porque piensa que sería muy importante ampliar y difundir la agroecología”, le cuenta Eduardo a LA VOZ DEL PUEBLO. 

“Si bien todos los movimientos sociales están trabajando en agroecología, y es imprescindible la agroecología para esa franja de agricultores, también entendemos, y siempre lo hemos visto así, en especial yo que trabajé en producción extensiva, que muchos productores familiares que tienen entre 200 y 500 hectáreas tendrían que adoptar la agroecología”, agrega. 

Cerdá fue elegido para ocupar la futura Dirección porque lo pedía su currículum. El ingeniero nacido en La Plata descubrió la agroecología a partir de un post grado que hizo en la Universidad platense en 1997 y a partir de ese momento tuvo claro el camino que había que seguir para producir en forma sustentable, sana y segura. Entonces, junto a otros docentes de la Escuela Agropecuaria de Tres Arroyos, impulsó la formación de los alumnos bajo el enfoque agroecológico. 

En forma paralela, comenzó a asesorar a los pocos productores que se animaban a adoptar el nuevo paradigma en el diseño y gestión de sistemas agrícolas basado en la aplicación de conceptos y principios ecológicos. Se incorporó al trabajo de La Aurora, el establecimiento en Benito Juárez que es referente mundial en agroecología.


Juan Kiehr, propietario de La Aurora, y Cerdá. El establecimiento de Benito Juárez tiene un enfoque agroecológico desde 1997 y es referente mundial


El tiempo fue pasando y Cerdá cada vez gritaba más fuerte los problemas que generaba la forma actual de producir y las soluciones que podía aportar la agroecología. “Al principio me decían que era imposible, que no usar agroquímicos hacía inviable desde lo económico el negocio. Después me planteaban, por ejemplo, que Tres Arroyos no era Benito Juárez, que no se podía replicar el modelo de La Aurora en otros distritos, como si la naturaleza fuera distinta…”, recuerda con una sonrisa.

Mientras habla con este diario se prepara para partir rumbo a Bolívar, donde asesora una empresa que tiene más de 5000 hectáreas bajo el modelo agroecológico y duplicó la rentabilidad. Bolívar justamente es uno de los 20 distritos argentinos y uno uruguayo (Atlántida) que integran la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (Renama), organización que Cerdá preside. 

Con satisfacción, el ingeniero cuenta que “hay otros 10 municipios que están haciendo las gestiones para sumarse. La semana pasada firmamos la adhesión de la Defensoría de la provincia de Buenos Aires, ya contamos con la adhesión de la Defensoría de Río Cuarto, y hemos firmado convenios con la UNLP, con la Universidad de Río Cuarto y con la de Villa María”.

“Decir basta” 
Allá por los amaneceres del 2000, Cerdá y Santiago Sarandón (profesor titular de Agroecología en la UNLP) advertían que la producción tal como se estaba llevando a cabo iba a ser inviable porque seguirían aumentando los costos y no iban a poder compensarse con los rendimientos. “La consecuencia de eso era que muchos productores iban quedar contra la pared, sin posibilidad de seguir trabajando”, indica 

“Pronosticábamos que en 2015 hacer una siembra de trigo que en los 90 valía 100 dólares iba a costar 300 dólares, pero en ese año terminó valiendo 400 dólares. Los rendimientos apenas se duplicaron, pero el costo se cuadriplicó. La respuesta a eso fue el uso de más cantidad de agroquímicos. Eso hizo que en los ‘90 aplicáramos 33 millones de litros de agroquímicos y hoy, 500 millones… En algún momento hay que decir basta”.

“Ya nuestro ecosistema no puede metabolizar esa cantidad. Por eso, trabajos científicos internacionales aprobados, demuestran que en las nubes de La Plata hay agroquímicos. En Pergamino aparecieron 18 agroquímicos en el agua corriente. Es un disparate”, advierte Cerdá. 

Ahora bien, el ingeniero entiende que la agroecología es la solución a este preocupante escenario. “Tenemos que aumentar la cantidad de campos que producen en forma agroecológica, hay que tomar conciencia y trabajar para que más productores se sumen a esta mirada. Y entender, todos, que no estamos obligados a consumir alimentos con sustancias tóxicas, porque no es cierto que no hay otra forma de producir que la actual. Y la demanda mundial va en ese sentido, apunta a la agroecología”.  

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La contradicción de Tres Arroyos 
Hoy son más de 20 los municipios que integran la Red Nacional de Municipios y Comunidades que Fomentan la Agroecología (Renama), entidad que preside Eduardo Cerdá. Pero, al menos resulta llamativo, que Tres Arroyos no se haya adherido hasta ahora, teniendo en cuenta que la Chacra Experimental Integrada Barrow es referente en agroecología, que la Escuela Agropecuaria es pionera en formar a sus alumnos con un enfoque agroecológico -Cerdá fue docente de la EATA e impulsor de eso-.

“Hace cinco años, cuando hicimos la primera Semana de la Agroecología y empezamos a darle forma a la Renama, logramos la firma en adhesión de varios municipios. Uno fue Tres Arroyos, que en su representación firmó Ricardo D’Annunzio (secretario de Gestión Ambiental por entonces)”, recuerda Cerdá. "Pero yo consideré que él adhirió en ese momento como un buen gesto de muy buen ‘tipo’ que es. Sabía que no había predisposición, nunca consideré que Tres Arroyos haya pedido formalmente adherir y trabajar en Renama. De hecho nunca me llamaron”, agregó. “Nosotros vamos solamente a los lugares que quieren desarrollar este proyecto”, completó.