Los ladrones revisaron cada habitación del taller

Policiales

En la madrugada del viernes

Robaron un taller de electrónica

22|02|20 11:02 hs.

Un nuevo hecho de inseguridad se suscitó en nuestra ciudad en la madrugada del viernes. Ladrones ingresaron en el taller de Marcelo Cattáneo, reconocido reparador de televisores –entre otros aparatos electrónicos- ubicado en Pueyrredón 961 y sustrajeron diversas cosas. 


“Entraron y salieron por la puerta del frente; la empujaron y rompieron el pasador. Una vez adentro, pusieron un televisor para trabar la puerta… de hecho cuando llegué tuve que hacer fuerza para abrir; seguramente lo pusieron para que haga ruido por si yo llegaba”, relata Cattáneo, quien a pesar de lo vivido se mostró de buen humor. 


Marcelo Cattáneo sostiene una pinza. “Es lo único que me quedó”, afirma, mientras se toma con calma lo sucedido (Ema Fredes Pacheco)


Además, explicó que “fui a hacer la denuncia para que quede asentado” y sostuvo que “nadie vio nada y no sabemos si hay cámaras cerca…”. Según explicó el damnificado, todo sucedió de madrugada. “El jueves a las 11 y 10 de la noche traje un televisor y hoy –por ayer viernes- 8 y cuarto de la mañana vine y encontré todo así, revuelto”.

El taller en el cual se desempeña Cattáneo es grande y, según nos contó, los ladrones lo recorrieron todo. “Tuvieron que laburar un buen rato” sostiene, mientras nos hace un recorrido por cada lugar. “Revolvieron todo, para llevarse cosas no creo, me parece que buscaban dinero escondido. Me llevaron 3 televisores y estoy dándome cuenta que yo hice la denuncia de unas cosas y ahora me está apareciendo un listado enorme”.


Los ladrones revisaron cada habitación del taller. Desde el depósito de repuestos y televisores, hasta un cuarto en desuso (Ema Fredes Pacheco)


Mientras habla anota lo que se da cuenta que le falta. “Falta un juego de parlantes, un parlante de otro lado, una calculadora de mi tía, la caja de otro LED que era para reparar, la amoladora que utilizo para trabajar, un tornito que era de un cliente, una Play 4, los dos cargadores de mis celulares, las herramientas mías, el soldador nuevo con la base y el desoldador, el otro soldador viejo, el ‘chupador’ de estaño moderno, el encendedor…”. 

Cattáneo habla, cuenta, y de tanto en tanto, se detiene a anotar. La cuenta de cosas que le faltan se hace cada vez más larga. “Faltan dos celulares viejos, dos minicomponentes, uno rojo y otro negro, 5 llaves suecas, dos juegos de herramientas –uno de un amigo-, todas las puntas del destornillador y el mango…”.

Trabajo de horas 
Marcelo Cattáneo sostiene que el trabajo de los ladrones fue de horas. Además, cuenta cómo se dieron cuenta qué televisores andaban y cuáles no. “Esta es una casa vieja y tengo toda la instalación de luz cortada por razones de seguridad ya que tiene los cables viejos… vino el electricista y anulamos todos porque es una casa que está a la venta. Por esto yo hice un ramal alterno y debajo de la mesa que uso para trabajar tengo la llave de corte; cuando me voy a la noche corto todo acá, lo único que queda con corriente es la entrada (señala un foco y un enchufe cerca de la puerta). Ellos –por los ladrones- han andado con linternas o celulares y tenían que llevar a probar los televisores al enchufe cerca de la puerta. Se nota que tenían la luz de salida prendida, iban hasta ahí, enchufaban los televisores, los probaban, y los que andaban se los llevaban”.

La teoría del vecino se afirma cuando muestra que, además de lo sustraído, el plan era llevarse más cosas. “Dejaron una agujereadora y dos linternas preparadas como para llevárselas”. 

En el cierre de la charla, Marcelo Cattáneo contó que “no tengo seguro, lo que falta lo tengo que reponer yo” y aseguró: “Yo vivo de los 14 años acá y tengo 60. Acá jamás tocaron nada, no es normal”.