El Correo Argentino y el ex presidente Macri. Una muestra de que éste es un país difícil

Opinión

La columna de Marranghello

Un país difícil

23|02|20 19:34 hs.

Por Esteban Ernesto Marranghello

Correo Argentino 
El Correo Argentino, histórica y emblemática institución de servicio nacional, fue adjudicado para su explotación comercial al grupo empresarial de la familia Macri. 

A raíz del incumplimiento del contrato, el Estado denunció contra el holding su “no” pago del canon correspondiente a su obligación por la concesión otorgada. 

La demanda por parte del Estado asciende a setenta mil millones de pesos (nunca se pagó el canon). “Insólitamente” esta deuda fue “condonada” por decreto, a pesar de existir el reclamo oficial por la Justicia, demanda a cargo de la fiscal Graciela Boquín. 

Inmediatamente de producido el acto oficial de condonación, la mencionada funcionaria judicial apeló el decreto, con sobradas razones legales por su “trámite” y por “quién” lo autorizó. 

La Cámara Federal aceptó la apelación de la fiscal y autorizó la continuidad del juicio promovido por el Estado contra el holding de la familia Macri. 

Era Obvio que ningún juez en su “sano juicio” podía avalar la decisión del gobierno de Cambiemos, no sólo por razón constitucional, sino también por la transgresión moral de su contenido, debido a que quien lo autorizó con su firma fue el presidente constitucional de ese momento, ingeniero Mauricio “Macri”. 

Automáticamente la fiscal imputó al ex presidente por su fraude, por avalar con su firma las “resolución de condonar” la deuda con el Estado del grupo empresarial constituido por “su familia” (impunidad y nepotismo con ausencia de límites). 

Posteriormente a las actuaciones de la fiscal Boquín, el actual procurador del Tesoro, Carlos Zannini, decretó la intervención del Correo, el cese de la actual administración y la continuidad del juicio.

“Haz lo que digo, no lo que hago” 
La esposa del dirigente gremial Baradel, concejal por dos periodos consecutivos por el peronismo den La Plata, fracasó en su intento de acceder a una diputación provincial, por el frente de Todos, en la última elección. 


Lorena Riesgo, mujer de Roberto Baradel, fue designada Subsecretaria de Promoción Socio Cultural de la Provincia. Otra decisión reñida con la ética


Para su “consuelo” fue designada funcionaria en el actual gobierno bonaerense. Su esposo debe discutir con el ministro de Educación provincial para el logro de mejoras salariales y laborales. 

Paralelamente su cónyuge depende del oficialismo gubernamental. La situación es “delicada”, legalmente no punible, pero éticamente, es por lo menos “difusa”. 

Legalidad y ética, no son lo mismo. Lo legal compete, generalmente, a normas escritas, lo ético es superior porque define a las personas en todos los actos públicos y privados, por su conducta “humana”, legalmente o no, responsables. 

Baradel fue un “duro” crítico de la gestión el anterior gobierno bonaerense de María Eugenia Vidal, con plena razón en diversas oportunidades, no en todas. Debiera preocuparse en la actualidad, aparentemente convertido “en oficialista”, de no “renegar” de los que tanto criticó. 

Existe una antigua expresión que pretende señalar “la disculpa” de un sacerdote “descarriado” para justificar su doble moral: “Haz lo que yo digo, pero no lo que yo hago”. En política también suele aplicarse. 

Error político bonaerense en tema urticante 
El señor ministro de seguridad de la provincia de Buenos Aires, Sergio Berni, en una actitud reñida con la “lógica” de poder político, por ser sólo un funcionario de una administración provincial, cometió un “error” de carácter jerárquico, extraño por tratarse de un oficial militar, al enviar una nota a la ministra de Seguridad de la Nación, reclamando el retiro de las fuerzas federales del territorio bonaerense (unos 6000 efectivos). 

El único que podría reclamar constitucionalmente es el gobernador personalmente, no un funcionario de su gobierno. 

La respuesta del gobierno nacional fue contundente (como corresponde por lo “insólito” e “impolítico” del acto), ratificó la permanencia de los efectivos y convocó al despacho presidencial al gobernador Kicillof, compartiendo la reunión con el presidente Fernández, los ministros nacionales, Cafiero y Wado de Pedro. 

Posteriormente, Kicillof compartió una reunión en La Plata con Berni y la ministra nacional Sabina Frederic. 

La decisión fue, de acuerdo a lo previsto, que los efectivos federales permanezcan en la provincia, con accionar coordinado conjunto con la Policía Bonaerense, en seguridad. 

Posteriormente, Berni, de manera “impolítica” volvió a declaraciones que “criticaban” a Frederic: “La seguridad es un tema para profesionales, no para aprendices, yo soy un profesional”. 

La verdad es que cuando Berni fue ministro de Seguridad del gobierno kirchnerista nacional, los “resultados” no fueron para “el aplauso”. 

En la cumbre nacional sobre seguridad realizada en Tucumán, Frederic respondió, sin nombrar a nadie: “Frente a una mirada porteño céntrica de gestiones anteriores, la política actual será federal y no estará atada a políticas ‘foráneas’”. 

“No es el ‘show primitivo’ (Berni) el que permitirá enfrentar el tráfico de drogas ilegales”, la Ciudad de Buenos Aires y todas las provincias armaron acuerdos con Frederic por efectivos federales en las provincias. 

Tema cerrado. Kicillof tendrá que “frenar” la verborragia de “algunos” colaboradores. 

Campo reclama sin unidad integral 
Como se preveía, sectores del campo, junto a entidades representativas del mismo, no todas, como en otras oportunidades, reclaman por lo que consideran les afecta en su economía y por ende influye en la actividad, comprometiendo sus capacidades de producción. 

Algunas entidades señalan estar agredidas directamente y no obtienen respuestas del Gobierno a sus pedidos por aplicación de retenciones y presión impositiva, que consideran abusivas y perjudiciales para su funcionalidad y fundamentalmente por pérdida de “rentabilidad”, que afectaría la eficiencia general productiva.

Invocan a su desempeño como base fundamental para el logro de divisas cruciales para el sustento de la economía nacional. 

CRA (Confederaciones Rurales Argentinas) “sería” proclive a medidas de fuerza por presión fiscal, suba de retenciones y nula respuesta oficial a los reclamos del campo. 

Matías de Velazco (titular de Carbap) anunció que la entidad iba a solicitar que se ponga fecha a un cese de comercialización de granos y hacienda. 

Advierten que mediante la Ley de Emergencia se llevó las alícuotas de las retenciones a un aumento de cinco puntos. 

Han ocurrido “grupos” de productores movilizados con asambleas y tractorazos, sin exceder, hasta ahora, de expresiones minoritarias, matemáticamente hablando.

Coninagro no logra unanimidad de criterio frente a las medidas de reclamo. 

Muchas cooperativas, numéricamente mayoritarias, opinan con claro mensaje su oposición al cese de comercialización. 

La Federación Agraria ha expresado que no es “prioridad” en sus decisiones, tomar una medida de fuerza extrema. 

La reunión última de la Mesa de Enlace finalmente determinó que no hará paro. Lo determinó al recibir una invitación a concurrir la próxima semana a una reunión convocada por el ministro Basterra. 

En lo que respecta a la Sociedad Rural, su presidente Daniel Pellegrina pidió “unidad a las entidades que componen la Mesa de Enlace” posterior a la propuesta de CRA de cesar la comercialización de granos y hacienda. 

Este dirigente “reclamó” al Gobierno un diálogo más fluido, “evitar una mirada ideológica” y buscar políticas inteligentes y prácticas. 

En el terreno “político” se debe ser “muy cuidadoso” con los términos del reclamo, lo demostró la “impericia” política del titular de la Rural. 

Luego de sus expresiones, en el oficialismo actual, muchos o todos, en política la “memoria” es determinante, “recuerdan”, no con simpatía, al señor Pellegrina como presidente de la Sociedad Rural, convirtiendo al acto de inauguración de la muestra de la entidad, en su discurso, en un alegato político partidario en favor de la candidatura por la reelección del ex presidente Macri, con clara “definición ideológica”. 

Una cosa es Daniel Pellegrina, ciudadano, con derecho a expresar su preferencia política electoral individualmente. Hacerlo en su carácter de presidente de la Sociedad Rural, en un acto oficial, fue una “grosería” política de “aficionado”. 

La Sociedad Rural, generalmente, por las posiciones de su dirigencia, ha mantenido firme oposición a los denominados “gobiernos populares”, con total derecho a ejercerlo. 

Pero la importancia y gravitación nacional de la Sociedad Rural normalmente ha mantenido la inteligencia estratégica de los antecesores del señor Pellegrina, de “saber resguardar la entidad”, con independencia “partidaria”, salvaguardando la “imagen” no sectorizada. No es difícil pensar que también muchos socios de la entidad ruralista no quieren quedar “pegados” a los “resultados finales” de la gestión del ingeniero Macri. 

El concentrarse, sólo en los propios problemas, podría “distorsionar” el conocimiento de la realidad integral del país. 

El campo es un factor importante en la economía nacional, por los resultados exitosos de su desenvolvimiento y por la estrategia tecnológica y el esfuerzo de quienes lo integran. Pero no es el único, sólo “parte” de un todo. 

En el país existe un estado de perturbación por las realidades que se enfrentan. 

El gobierno actual, por experiencia las conoce e intenta buscar soluciones, a diferencia del anterior, trabaja, lo que es favorable en general. 

La opinión a favor o las críticas no cambiarán por sí la realidad, pero pueden aportar constructivamente ideas y propuestas. En esta situación, de la que nadie escapa, lo peor como “grupo” es aislarse. En épocas de excelente rentabilidad para el campo, merecida, por los resultados, “nadie se enojó” por ello y estuvo bien. 

En la actualidad se hace necesario levantar la “mirada” para entonces “ver” y entender que hay millones de compatriotas que necesitan ayuda para “comer y curarse” , como mínimo, es decir sobrevivir, en definitiva. 

La realidad es acuciante e inmediata y se debe, sino solucionar íntegramente, paliar la urgencia La prioridad no parece difícil de elegir, una cosa es perder “rentabilidad” y otra es “hambre” de seres humanos compatriotas de todas las edades. 

Los argentinos debemos reconocer que al menos, no supimos, por “muchas” circunstancias impedirlo. 

La “culpa es de todos”, del campo también.   


Esteban Ernesto Marranghello