Chaves

Adolfo Gonzales Chaves

“Creo que este año la mayoría de los apicultores vamos a perder”

28|02|20 18:59 hs.

“La actividad ha ido decreciendo porque ha mermado la cantidad de miel que se cosecha”, dijo el productor agropecuario y apicultor, Alberto Amoroso. 


En declaraciones a LA VOZ DEL PUEBLO explicó que “en este distrito en un momento llego a haber 120 apicultores y hoy somos apenas trece, y se decrece la cosecha no sólo por falta de apicultores, sino también por el cambio climático y la siembra de soja que ha influido mucho en la producción del miel”. 


Alberto Amoroso


Tras describir un contexto adverso para la actividad, Amoroso señaló que este año cumplirá cincuenta años como apicultor. “Hace treinta o cuarenta años atrás cosechaba entre 80 y 100 kilos de miel y no me molestaba mucho acomodar las colmenas para que produzcan, hoy si llegamos entre 20 o 25 en mucho porque influyó también mucho la sequía y las colmenas no se acomodaron en la primavera y están sin abejas y hay muy pocas flores”, describió.

Posteriormente el productor chavense sostuvo que “la colmena crece de acuerdo a como viene el clima, no avanza solamente por darle de comer -como hacen muchos- y ello permite que se mantenga, pero es necesario el buen clima y una serie de factores para que la colmena crezca”, precisó. 

De todas maneras reservó una consideración para la producción agropecuaria. “Con la llegada de la soja y el glifosato achicó mucho el crecimiento de la colmena, que al no ser bueno en primavera nos encontramos cuando están los girasoles -o alguna otra plantación- con que no hay cantidad de abejas. Y la cantidad de miel es proporcional a la cantidad de abejas que tengas en la colmena, y ése es el factor por lo cual se achica la producción de miel”, sentenció. 

En cuanto a la “merma” de apicultores, apuntó que se debe -en parte- “a lo que he mencionado y además tenés que tener entre cuatrocientas o quinientas colmenas para tener un buen ingreso. Y precisás una buena cantidad de tambores que hoy tienen un valor alto, además de otros gastos, entre ellos el combustible que es muy caro, creo que este año la mayoría de los apicultores vamos a perder”, resaltó. 

Menos miel, más demanda 
Paradójicamente mientras se achica la producción del producto, aumenta la necesidad de su consumo porque éste escasea. “Hay demanda de miel porque no hay producción a nivel global y eso hace que haya aumentado el valor de parte de los exportadores, dado que ha fracasado en nuestro país la cosecha de miel, y principalmente en la provincia de Buenos Aires que produce el setenta por ciento de la miel nacional”, subrayó Amoroso.

El consumo interno de miel de abejas no pasa de 300 a 400 gramos, cuando en países desarrollados está en los dos kilos por habitante anual. “Si esa cantidad se consumiera en nuestro país, no alcanzaría lo que producimos, pero evidentemente el consumo de miel no ingresa en la dieta de los argentinos”, expresó. 

Consultado por si es posible -en la actualidad- iniciarse en la actividad, respondió que “es posible, hay que tener ganas. En este momento estoy con dos aprendices, pero hay que tener en cuenta que se debe andar un tiempo para lograr resultados económicos, no es una actividad para comenzar a ganar de un día para otro”, afirmó.