Carta de Lectores

Carta de Lectores

Ni tanto ni tan calvo

11|03|20 13:12 hs.

Nada más parece existir por estas horas que el coronavirus. Ni los femicidios (que están ocurriendo a inusitada y aterrorizante frecuencia), ni el paro del campo o la crisis del petróleo, nada le gana al desconocido virus. 


Casi nadie habla del UPD (ese primer último día para quienes cursarán su año final de secundaria), y hasta el constante aumento de los alimentos de primera necesidad parece haber pasado a segundo plano. 

Claro que una posible pandemia es algo que a todos nos preocupa, asusta, ocupa…, pero casi siempre caemos en esa tendencia tan humana de irnos a los extremos: están quienes subestiman el problema y están quienes lo magnifican hasta límites impensados. Quizás sea el momento de enfriar las cabezas, escuchar a los que saben, cuidarnos sin enloquecer y cuidar al otro, sin enloquecerlo. 

Si hay un valor imprescindible en estos días es la responsabilidad. Responsabilidad para no magnificar innecesariamente las cosas, y responsabilidad para no minimizarlas tampoco. Responsabilidad para hacer lo que nos aconsejan los expertos, como lavarnos las manos, no toser o estornudar sobre nuestras manos, y menos aún sobre nuestro prójimo…, en fin, no abundaré sobre lo que todos estamos sobreinformados. Responsabilidad también para saber que si venimos de alguno de los países en situación más crítica, no es necesario que nadie de afuera nos diga que nos “guardemos” el tiempo requerido, solos lo haremos, responsablemente y sin exponer a nadie a un hipotético posible contagio. 

Ojalá se llegue a la obtención de una vacuna en el lapso más breve posible, ojalá las pérdidas de vidas sea lo menos abultada posible, y, por sobre todo, seamos responsables y que “no panda el cúnico”, como decía el Chavo.

Alicia Hurtado