foto La Nación

El Campo

Las bases siguen exigiendo medidas de fuerza

El paro de los productores tuvo un acatamiento dispar

15|03|20 17:34 hs.

El cese de comercialización de cuatro días convocado por la Comisión de Enlace de Entidades Agropecuarias en contra de la presión impositiva del Gobierno y en rechazo a la suba de tres puntos porcentuales adicionales en la suba de retenciones a la soja y derivados, que llega a 33%, finalizó a la medianoche de jueves y según los propios protagonistas, cerró con un balance dispar.


“Se verificó un alto acatamiento en lo que respecta al envío de ganado en pie para faena y un menor nivel de adhesión en granos”, concluyeron las entidades convocantes. 

El viernes por la mañana, al reanudarse la actividad y los envíos de hacienda al Mercado de Liniers, se registró un ingreso de 4450 vacunos, alrededor de la mitad del ingreso de un viernes ‘normal’. 

En la semana, el lunes -primer día de la medida de fuerza- el ingreso fue más alto de lo normal, con 1500 animales (habitualmente en ese día no llega a mil) porque los productores que ya tenían la guía de transporte aprovecharon las horas del domingo para concretar los envíos. El martes y miércoles, el ingreso fue escaso.

Evaluaciones 
Desde la CEEA remarcaron la efectividad de la protesta. “El nivel de acatamiento ha sido diverso según los puntos de referencia. En ganadería fue mucho más impactante y en cereales se comercializó un 30% menos que lo habitual”. Así lo vio el presidente de Coninagro, Carlos Iannizzotto, una de las cuatro patas que integran la Mesa de Enlace. Iannizzotto remarcó a Télam que “continuará el diálogo” con el Gobierno. 

Dijo que a pesar del relativo efecto que tuvo la protesta en la comercialización de granos, “el objetivo del paro se cumplió porque se concientizó sobre que las retenciones son impuesto que ataca el ingreso y no contribuye a la distribución”. 

Desde Federación Agraria, su presidente, Carlos Achetoni, indicó que los dirigentes “sabíamos que las medidas que tomábamos eran una medida leve”. Las palabras de Achetoni aluden a la fuerte interna desatada dentro de la entidad, lo que obligó a la conducción de la FAA a dar “libertad de acción” a los federados para adherir o no a la medida de fuerza. 

Según Achetoni, la medida de fuerza “sí tuvo una merma en la comercialización; fue una medida que mostraba un malestar y fue para descomprimir un sector que estaba molesto”. 

Por su parte, el presidente de la SRA, Daniel Pelegrina, consideró durante su visita a la muestra Expoagro que “el paro fue positivo, porque lo que nos propusimos, que fue llevar en valor un reclamo y que tenía y tiene a mucha gente enojada, lo logramos”. “A partir de ahí, nos tomaremos el tiempo para hacer el análisis y la continuidad, que es por la vía del diálogo y la propuesta”, agregó. 

El dirigente ruralista, tras admitir también que el nivel de acatamiento al cese de comercialización fue menor en el segmento de comercialización de granos, agradeció a “los productores que cumplieron con la consigna de no ejercer controles” en las rutas. 

Otras voces 
Con otro punto de vista, la agrupación Bases Federadas, que integra la FAA y simpatiza con el kirchnerismo, dijo que “la Mesa de Enlace convocó a un paro que a todas luces fracasó” y aseguró que esta medida tomada a menos de 100 días de gobierno y luego de la presentación de un régimen de segmentación de retenciones, “no tuvo ni oportunidad, ni merito, ni conveniencia y, mucho menos, adhesión”.

Por el contrario, el presidente de Carbap, Matías de Velazco, consideró que el cese de comercialización “tuvo un alto acatamiento” y aseguró que “ahora la pelota la tiene el Gobierno”. 

“Ellos (por el Gobierno) van a tener que dar una señal; y, en el caso de que no lo haga, esto no va a seguir así. El campo no se va a quedar quieto y van a seguir las medidas”, afirmó el dirigente ruralista. (Noticias AgroPecuarias)