Sociales

Agustina Beccera, psicóloga

“Hay que evitar el pensamiento catastrófico”

22|03|20 08:55 hs.

El aislamiento obligatorio y la prevención ante el coronavirus, generan cambios en la vida cotidiana. Por este motivo, es importante pensar en cuestiones que tienen que ver con una nueva forma de convivencia, impuesta por una situación que no es grata y que genera preocupación y ansiedad en gran parte de la población. 


En el marco de este panorama dinámico, que se va modificando día a día, la psicóloga Agustina Becerra expresó en diálogo con la agencia de noticias DIB que “en principio hay que evitar el pensamiento catastrófico en base a la información que tenemos de la situación”, ya que “una cosa es informarse y ser prudentes y estar en un estado mínimo de alerta, que implica una actitud de cuidado de nosotros mismos y hacia los demás, y otra cosa es estar desinformado e híper informados”, precisó. 

En tanto, para pasar el período de cuarentena, Becerra recomendó “no estar las 24 horas consumiendo solo información que tenga que ver con el coronavirus, porque esto va a actuar sobre nuestro cerebro y va a generar una sugestión, de forma que los pensamientos negativos van a aparecer, eso va a aumentar los niveles de ansiedad, va a surgir alguna sintomatología física, irritabilidad, híper preocupación, y eso no ayuda, la idea es cortar con eso”.

Creatividad 
Sobre las nuevas rutinas cotidianas, la especialista en terapia cognitivo conductual, ansiedad y fobias, señaló que hay que armar una planificación dentro de la casa. “Se deben realizar actividades sublimatorias, que es lo que hacemos a diario, como hacer ejercicio en la manera en que se pueda, escuchar música, pintar mandalas, si alguien toca un instrumento hacerlo, esas cosas no se tienen que dejar de lado, es en realidad donde más hoy tenemos que priorizar, ya que es lo que va a evitar tener estos pensamientos que no suman”, especificó. 

Además, Becerra puntualizó que dentro de la convivencia, hay que tomar esta situación “como un lugar para volver a encontrarse con el otro, porque la vida diaria laboral hace que no nos conectemos con las personas con las que estamos viviendo y esta sería una buena oportunidad para empezar a compartir momentos”. 

En el caso de los más chicos, hizo especial énfasis en que “los padres tienen que estar tranquilos porque ellos van a ser quiénes van informar a sus hijos de lo que pasa, de forma no catastrófica”, y añadió que “si los padres están tranquilos, los hijos van a estar tranquilos, no sobreinformados, con datos dados en pequeñas dosis, en base a lo que los hijos entiendan”. (DIB).