La licenciada Daiana Martínez Pilia trabaja en los consultorios de Policoop

Sociales

Pautas y estrategias para superarlo

El niño y sus dificultades de aprendizaje

22|03|20 09:06 hs.

Muchas de las problemáticas que tienen que ver con las dificultades de aprendizaje en el niño son las que llevan a pensar de qué forma deben tratarse. Por esto es que LA VOZ DEL PUEBLO consultó con la psicopedagoga con especialización en neurocognición y desarrollo, licenciada Daiana Martínez Pilia, que desarrolla su actividad en los consultorios de Policoop. 


Refiriéndose a lo que trata como problemática Martínez Pilia cuenta que trabaja “sobre el aprendizaje. Evalúo cómo aprende un niño, cuáles son sus fortalezas o sus dificultades, con qué desafíos se encuentra y qué es lo que necesita en ese momento de su vida: estrategias/apoyos. La evaluación permite conocer dónde estamos parados y decidir cómo intervenir. En mi caso me especialicé en neurocognición y en desarrollo con lo cual evalúo otras categorías e indago cómo están las otras áreas del desarrollo de acuerdo a la edad de cada niño como a sus antecedentes perinatales y posnatales. Una evaluación de desarrollo implica ver dónde está ese niño en el desarrollo global. Así si bien hay áreas específicas que evalúan diferentes profesionales: la fonoaudióloga lo referido a la comunicación, el lenguaje y el habla, la terapista ocupacional aspectos vinculados a procesos motores (praxias) y modulación sensorial por dar ejemplos, en mi caso lo que hago es observar en aspectos generales cómo se encuentra un niño en ese momento del desarrollo y así poder guiar a los padres como a pediatras que piden interconsulta. De esta forma si se observa desafíos en algún área poder realizar las interconsultas que corresponden".

Análisis global 
Daiana explica que específicamente se dedican “a lo cognitivo. Esto es aquello que tiene que ver con la memoria, la atención, las funciones ejecutivas, la lectoescritura, el cálculo. Pero en niños pequeños, las evaluaciones son diferentes. En uno de un año y medio se observa cómo se vincula, cómo aprende, cómo se comunica; en mi formación estoy especializándome en Dir floortime que es un marco de trabajo con metodología específica en el que se evalúa las capacidades funcionales del desarrollo de acuerdo a cada edad y de acuerdo al perfil del niño, teniendo en cuenta a la familia. En función de esto se elabora un tratamiento que integra a los papás, realizando sesiones de juego. Con otros se realizan evaluaciones más formales pero siempre se traza un perfil único de aprendizaje y funcionamiento que guía el trabajo”.

La forma en la que llega el niño a consulta es por pedido de pediatras, que conocen de desarrollo y por allí hacen evaluaciones del mismo. Reconociendo que en Tres Arroyos hay algunos que las realizan. Martínez Pilia explica que “hay muchas pesquisas para ello como la Prunape entre algunas de ellas que sirven para detectarlo y mandar al niño a evaluación o bien por observación clínica. La otra forma es por los neurólogos o por las escuelas: los equipos que descubren problemáticas en los niños y derivan. Otros profesionales como terapista ocupacional, fonoaudióloga, psicóloga que consideren que está ocurriendo algo en el aprendizaje”. 


La licenciada Daiana Martínez Pilia trabaja en los consultorios de Policoop


En estos casos Daiana realiza la evaluación que se “toma como un proceso de investigación. Lo primero que uno hace es establecer hipótesis y objetivos: por un lado ver el contexto familiar, qué es lo que a la familia le preocupa, lo que quiere trabajar por lo que se realiza una entrevista con los padres para observar su desarrollo desde el momento de nacimiento hasta el momento actual. Por el otro el contexto escolar; entonces se hace una lectura de los informes, observando qué es lo que le preocupa a la escuela, si es lo mismo que a la familia, cómo se comporta en ese lugar. Luego se trabaja con el niño/adolescente observando cómo se encuentra dentro de la sesión, qué le sale, en dónde encuentra desafíos". 

En su caso recomienda que sean entre cuatro a ocho sesiones la evaluación incluyendo aquellas con los padres. Sin embargo, eso depende de cada niño/adolescente y de cada caso en particular. 

Evaluación 
Con el niño/adolescente se toman una serie de tests pero siempre se busca tener en cuenta los aspectos transversales a su vida. La Observación en sesión, en sala de espera, en videos de los papás siempre es importante. Es una herramienta fundamental. En todos los casos se ve “cuál fue su conducta. Por ejemplo cuando no puede lograr algo solo, si con un poco de ayuda lo logró realizar, cuál fue esa ayuda que se le brindó. Es interesante ver con qué herramientas el niño puede lograrlo y después se hace una toma de decisiones. Esa toma de decisiones que es la instancia final consiste en evaluar si se sigue tratamiento, si se hacen adecuaciones/sugerencias en la escuela o se sugieren determinadas intervenciones; si se busca otro profesional para hacer otra interconsulta, si es necesario continuar profundizando”. 

Luego de esto se comunica el diagnóstico a las familias; más allá de si tiene un nombre o no (que en varias ocasiones es importante), es primordial que entiendan la funcionalidad de ese niño, que tengan herramientas para jugar/hacer deberes/vincularse con él. 

Con los padres “tratamos el concepto que toda persona es única y diferente y que todo cerebro procesa de manera distinta los estímulos, tiene diferentes experiencias. Una vez que el padre entiende cómo funciona su hijo, se van abriendo puertas y buscando la manera de que pueda integrarse en la generalización de estrategias y herramientas. También se integra en este proceso a la escuela. Se busca que si por ejemplo sé que a un niño le cuesta comprender, buscar alternativas para ayudarlo, darle más tiempo y que el proceso sea posible, no estresante”. 

Trabajo en equipo 
En el final se refiere a que lo más importante es el trabajo en equipo; “en Bahía Blanca y Punta Alta tengo mi equipo hace años. Pero más allá de esto, uno tiene que poder hacerlo entre todos no importa el lugar y espacio físico. Son y somos todos importantes. Las familias y los acompañantes terapéuticos que en muchos casos son quienes están más horas con el niño/adolescente, de hecho pueden ser el "sensor" de lo que está pasando. En todos los casos destaca la interrelación de las diferentes áreas como la terapista ocupacional, la fonoaudióloga, la psicóloga, la docente integradora, la maestra de grado, el equipo escolar. A esto es fundamental sumarle la familia como al acompañante terapéutico (en los casos que haya) como parte del equipo de trabajo. 

Sostiene que “es un hermoso desafío trabajar en equipo. Si realmente lo que te nuclea es el niño, el trabajo avanza. Uno puede diferir o intercambiar opiniones, pero siempre se busca acordar nucleando todas las herramientas que tenemos. Cuando hay trabajo en equipo, todo es mejor. Los que trabajamos con neurodesarrollo y neurocognición pensamos que a veces si bien el niño es pequeño determinados estímulos a tiempo permiten estimular el cerebro y le dan mayores posibilidades. La forma en que se da el crecimiento y desarrollo desde el nacimiento hasta los 5 años no es igual que en otros momentos de la vida. Más allá de eso, siempre igualmente se puede seguir avanzando y aprendiendo”. 

“Pero es por esto que se está apuntando tanto a nivel nacional e internacional a la detección de cuadros tempranos, como por ejemplo la condición del espectro autista. Pero no para rotular, para poner una etiqueta sino para poder trabajar, para poder fortalecer a ese niño y a sus familias, buscando que tenga mejor calidad de vida el día de mañana”.     

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La familia, elemento primordial en el trabajo
Como psicopedagoga, Martínes Pilia define que las mayores problemáticas son “un conjunto de cosas. No se puede agrupar todo. Hay desafíos de aprendizaje vinculados a aspectos neurocognitivos o del neurodesarrollo como a las experiencias que vamos construyendo”.

Durante mucho tiempo se ha recaído en la responsabilidad de los padres porque muchas veces los desafíos de los chicos no saben cómo responder a ellos. A veces responden como pueden. Hoy por hoy se considera “que la familia debe de ser parte del equipo de trabajo con lo cual hay que preguntarles qué probaron, qué les sucede, cuáles son sus necesidades. Porque la realidad es que frente a un niño, adolescente que tiene desafíos para aprender intentamos de todo para ayudarlo y eso muchas veces hacen los papás. Es real que hay casos que ver el problema duele entonces como pasa esto se disimula y el que más termina sufriendo es el niño. Pero una mamá/papá que llega a consulta es porque quiere algo mejor para su hijo”. 


Sostiene que “la familia debe de ser parte del equipo”


En el tratamiento psicopedagógico con orientación neurocognitiva se diseñan ejercicios, por un lado rehabilitación donde se tratan específicamente los procesos a nivel neurocognitivo y por otro, estrategias de compensación dirigidas a que cada niño sepa qué puede hacer cada vez que se encuentra con desafíos en sus aprendizajes.

Esto siempre basado en su perfil único e individual. En muchos casos el desafío no resuelto se transforma en angustia, con lo cual es fundamental enseñarle a la persona qué puede hacer y darle esas herramientas para que sea más autónomo.

Las emociones siempre están vinculadas al aprendizaje. Muchas veces lo condicionan pero hay que tener en cuenta que en las dificultades de aprendizaje específicas no siempre es sólo eso. Las diferentes problemáticas que se dan en el desarrollo muestran las dificultades por las que atraviesa una persona –no importa la edad- hacen al reflexionar que a través del apoyo terapéutico sea un poco más liviano el camino a recorrer para lograr determinados objetivos. 

A lo que se apunta siempre es a brindar herramientas que puedan ser generalizables a otros contextos. En el desarrollo y en los aprendizajes encontramos diferentes hitos madurativos o procesos esperados. Se considera importante detectar cuando existen desafíos en esos logros, para trabajar y prevenir. 

Esto no implica que no se van a dar, ni mucho menos que no lo va a poder hacer. Cada persona tiene sus tiempos y su propio desarrollo. Daiana sostiene que “uno nunca puede decir que un niño no lo va a lograr. Nunca se cierra la ventana del aprendizaje, debemos ser muy cuidadosos. No hay un límite o techo para lograr cosas, nadie puede marcar de ante mano el desarrollo de un niño". 

Sí es importante destacar que "hay momentos importantes del desarrollo en los que es fundamental intervenir".