imagen ilustrativa (archivo Caro Mulder)

Carta de Lectores

Escribe Osvaldo C. Lanusse

Reflexión sobre las pequeñas cosas

25|03|20 09:32 hs.

Hoy; en plena cuarentena regresando a casa luego de reponer los cajeros automáticos junto a mis colegas; circulando por la avenida dos, inevitable fue no mirar el mar. 


De un azul tan..tan profundo que me vinieron unas ansias de parar y correr hacia él... 
No pude... 
No se puede. 

Hoy, eché de menos sentarme en la arena, mientras preparando el mate; soñar con algo bonito; vernos los tres en un viaje a un lugar no visitado...mientras las gaviotas en su vuelo rasante; comparten las migas de mis galletas... 
No pude... 
No se puede. 

Hoy; al llegar a casa detuve mi auto. Miré hacia el parque y el verde intenso de los eucaliptus y su fragancia; me dieron un cachetazo. Uno certero. Para ellos: de alivio; de alegría... 

Hoy, quise cruzarme, darme un revolcón sobre el pasto; trepar y abrazar a ése: como cuando niño... No pude... No se puede. 

¡Qué lección nos está dando la Madre Naturaleza! Hoy; hoy es ella la qué cuenta! 

La qué goza; disfruta y vibra libre de las devastadoras manos del hombre. 

Hoy, entré a casa como todos los días, me pregunté: ¿Cuántas veces más podré hacerlo? 
Busqué a Mili para darle un abrazo...no estaba...y aunque así hubiera sido, no hubiera podido... 
No se puede. 

Hoy; quise pensar que era una serie de Netflix...pero no. Es la realidad. 

Despertád me gritó una voz!
La voz de mi alma que me pide sollozando qué me quede en casa, qué es la cura para que todo o casi todo...vuelva a ser como antes. 

Hoy; de pronto; todo se detuvo; todo cambió. 

Lo que era natural; hoy es deseable; y en cierta manera lejano....inalcanzable?

Cerré la puerta de casa. 

Afuera la vida. Adentro....resistir en compañía de mi amada Andrea; lo qué venga!! 

Y me pregunté; 
¿Seremos capaces de protegernos? 
¿Podremos darle valor a lo verdaderamente esencial? 
¿Podrá morir el egocentrismo y nacer la empatía de una vez y para siempre? 

Hoy; me lo planteé de nuevo; y te lo pregunto a vos... 

Podremos hacerlo?

Osvaldo C. Lanusse
Orensano viviendo en Necochea