Ana Basilio, Gabriel Guerra y Alexis Pogorzelsky

La Ciudad

Pandemia

La refundación de la salud local

26|04|20 08:58 hs.

La llegada del Covid 19 movilizó a todo el mundo. Literalmente. El virus nació en China a principios de diciembre pasado y casi en un abrir y cerrar de ojos se desparramó por algunos países asiáticos, llegó a Europa y luego logró instalarse en América, donde, en mayor o menor medida, generó pérdidas irreparables. 


El estallido del coronavirus movilizó a las autoridades sanitarias de todo el mundo a la toma de decisiones -casi urgentes- para enfrentar un delicado escenario. Y en nuestro país, a partir de lo observado en otras regiones y en zonas en las que el virus mostró su peor versión, se optó por implementar distintas disposiciones para "aplanar" la famosa curva de contagios. 

La puesta en marcha de un período de aislamiento social, preventivo y obligatorio fue una de las medidas del Gobierno nacional para lograr ese propósito. 

El objetivo de la cuarentena es contener la cantidad de contagios y, en consecuencia, lograr que el sistema sanitario no colapse y pueda responder de la mejor manera posible cuando se dé el "pico" en la cantidad de casos, el cual se espera para mediados de mayo y principios de junio. 



En ese contexto, lleno de incertidumbre por cierto, en Tres Arroyos se dieron los consensos necesarios para que la salud pública y la privada trabajen en forma conjunta para afrontar la contingencia dada por el coronavirus. A partir de esa unión de voluntades, cerca de mil personas -entre autoridades sanitarias, médicos, enfermeros, personal de limpieza y de mantenimiento- se encuentran alineadas para darle pelea al virus en nuestro distrito. 



La "tropa" -dicho en el buen sentido- incluye a todo el personal del Centro Municipal de Salud, de los CAPS de la ciudad y de las localidades, de la Clínica Hispano Argentina y de la cooperativa Policoop, efectores que ya acordaron una diagramación especial para afrontar un problema que, a simple vista, no tiene fecha concreta de vencimiento.

Lejos, pero llegó 
"Cuando en diciembre tomamos el control de la salud de Tres Arroyos, lejos estábamos de pensar en lo que está pasando ahora. A comienzos de enero se dio el brote de Covid-19 en China. Era una cuestión que, desde acá, se veía como algo muy lejano. No se pensaba que iba a tomar la magnitud que finalmente tomó, a tal punto que se convirtió en una pandemia", señaló a este diario Gabriel Guerra, secretario de Prevención y Salud de Tres Arroyos. 

El funcionario, acompañado por la directora técnica y el director asociado del Centro Municipal de Salud, Ana Basilio y Alexis Pogorzelsky, respectivamente, describió la forma en la que se preparó el distrito desde el minuto cero para contener el coronavirus. 



"En enero, el virus llegó a Europa y ya veíamos que tarde o temprano iba a llegar a estas latitudes. En febrero comenzamos a ver con autoridades de la Región Sanitaria los problemas que se podían dar en los sistemas de salud de nuestro país, sobre todo al observar lo que sucedía en otros países a raíz de esto que era totalmente nuevo. Tampoco sabíamos cómo se iba a comportar el virus, ni tampoco la sociedad en sí, ni el personal sanitario", señaló. 

Ante eso, se idearon estrategias concretas para frenar o disminuir la tasa de contagios y de mortalidad en la población. "Miramos las estrategias que se habían ideado en otros países y las que dieron un resultado positivo. Vimos dos cosas: por un lado, que los arribos de contagiados a los sistemas de salud era lo que generaba el aumento de casos. Era fundamental establecer un lugar de recepción para los infectados con coronavirus para que no convivieran con pacientes que sufrieran las patologías habituales. Por otra parte, vimos que daba buen resultado el hecho de poder controlar a los pacientes en su domicilio a través de una preadmisión", expresó.

Con los diagnósticos ya establecidos, y al tener en cuenta que el sistema sanitario local ya se mostraba al límite de su capacidad en tiempos sin Covid-19, se pensó en unificar los distintos servicios de salud que ofrece Tres Arroyos. "Esto no se había implementado en ningún lugar, pero, por las características que tiene el distrito y la ciudad, consideramos que era la mejor forma de trabajar", sostuvo. 

6 Son las camas que en la actualidad tiene la Unidad de Terapia Intensiva del Hospital Pirovano. Cada una con su respirador 


1000 Es la cantidad de personas, con distintos roles y responsabilidades, están abocadas a trabajar en el actual sistema de salud de Tres Arroyos 


17 Son las camas disponibles en la sala Covid del Hospital Pirovano. Se trata de un lugar destinado para pacientes sospechosos o confirmados con coronavirus 


13000 Es la cantidad de adultos mayores que en el distrito superan los 65 años de edad 


650 Es la cantidad de empleados que trabajan en el Centro Municipal de Salud 


Unificación 
Con la iniciativa todavía en formato de idea se creó un Comité de Contingencia de Coronavirus, el cual está compuesto por autoridades municipales, sanitarias y referentes de todo el arco político. "Luego de varias reuniones, se pudo consensuar con Policoop, el Círculo Médico y la Clínica Hispano una estructura de trabajo en la cual, solidariamente, nos involucramos todos", indicó.

El acuerdo conllevó a un necesario movimiento de piezas. "Unos aportaron recursos humanos. Otros, infraestructura. A partir de eso, se decidió que toda la patología febril y respiratoria que podía ser o no coronavirus tuviera una preadmisión telefónica antes de la llegada del paciente a cualquier centro de salud. Sabíamos que, más allá del diseño que hiciéramos para recibir a esas personas en el Hospital, iba a haber gente que concurriría a su habitual lugar de consulta. Esa fórmula implementada está funcionando muy bien", describió Guerra.

La restructuración más grande se dio en el Centro Municipal de Salud, al considerar que se refuncionalizaron algunos de sus sectores. "Toda la patología respiratoria y febril está en un ala de los consultorios externos del Hospital. Además, para unificar la internación, se desafectó la sala de cirugía y se puso toda esa infraestructura para la internación de estos pacientes. Incluso se preparó, especialmente, personal para ese lugar", indicó. 


La Iglesia Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días


El funcionario, en tanto, le dedicó un párrafo especial al diseño pensado para la Unidad de Terapia Intensiva del Centro de Municipal de Salud. "Es el área crítica. Se montó en el Hospital Pirovano y en caso de ser necesario vamos a sumar los respiradores de la Clínica Hispano, que, eventualmente, serán afectados a la terapia intensiva del Hospital", señaló el secretario. 

Como detalle relevante, Guerra subrayó que en el marco de la planificación sanitaria prevista para la ocasión se designaron a dos coordinadores para cada una de las áreas, es decir, para la admisión telefónica, los consultorios, la sala de internación y la terapia intensiva. "Se trata de un referente del Centro Municipal de Salud y otro de la Clínica Hispano o Policoop", mencionó. 


Policoop


Sobre el papel que en este escenario juega la cooperativa a cargo de Pablo Escudero, el funcionario destacó el sistema de traslado que tiene gracias a las ambulancias de alta complejidad disponibles. "Al personal de Policoop lo asesoramos y le dimos los insumos que necesitaban. Además, darle la responsabilidad del traslado de estos pacientes y, eventualmente, el monitoreo en sus domicilio a aquellos pacientes con Covid-19 que no requieran internación. Asimismo, y llegado el caso, recibiría, al igual que la Clínica Hispano, a todas las personas con baja complejidad de coronavirus que en principio estarían siendo atendidas en la sala de cirugía del Hospital".

La directora técnica del Centro Municipal de Salud, Ana Basilio, destacó el espíritu solidario de la comunidad tresarroyense por el hecho de haber nutrido con donaciones de insumos de gran necesidad para afrontar la pandemia. "Gracias a las donaciones que recibió la Comisión Amigos pudimos hacernos de camas, por ejemplo. Además, los clubes El Nacional y Villa del Parque, sumado a la Iglesia Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días, nos abrieron sus puertas y nos cedieron sus lugares para instalar camas. En Villa del Parque hay quince camas, que se destinarán para el sexo masculino; en El Nacional hay otras quince camas para pacientes del sexo femenino: y en la Iglesia hay 35 camas. Eso ya nos da mas tranquilidad", expresó. 


En Villa del Parque



Basilio, en tanto, dijo que "reducimos las cirugías programadas. Solo estamos haciendo las cirugías programadas en pacientes oncológicos que no pueden esperar y aquellas que son de urgencia. La idea es sostener la atención pero sin sobrecargar el sistema". 


En El Nacional


Por su parte, Alexis Pogorzelsky, director asociado del Centro Municipal de Salud, dijo que en los CAPS se implementó una restructuración en los horarios de atención, diferenciándose la asistencia a pacientes con patologías respiratorias con aquellos que tienen patologías crónicas. En otro horario se realizan las vacunaciones. "Todo está funcionando muy bien y organizado", describió. 

Refundación 
Guerra, a partir del impacto que el Covid-19 tuvo en otras partes del mundo, dijo que "en menos de un mes fabricamos un nuevo sistema sanitario para Tres Arroyos. Fue como refundar un sistema de atención, tratando de salvaguardar la costumbre habitual de los ciudadanos y de no entorpecer el funcionamiento que se venía teniendo". 

"Todavía no podemos decir si estamos trabajando en exceso o si estamos en déficit. La idea es prepararnos para una hipótesis de máxima, con la esperanza de que esto que hicimos nos alcance y nos sobre", sostuvo. 



Y agregó: "Esto no pasó. Recién estamos dando los primeros pasos de un largo camino. Está por empezar el invierno, una época en la que empiezan las patologías respiratorias y la tasa de contagio va a ir creciendo. Tenemos que hacernos a la idea de que los próximos tres meses serán de extrema incertidumbre y de mucho trabajo".

"Se habla de que esto durará un año o más. Sin dudas, el coronavirus cambió las condiciones de vida de toda la sociedad mundial", expresó Guerra. 


Basilio, en tanto, sostuvo que, en el marco de la restructuración, hubo que tener en cuenta al personal sanitario con patologías preexistentes. "Son personas que había que cuidarlas y no exponerlas. Eso en un principio generó miedo e incertidumbre. Hubo que reevaluar cada caso en particular y ubicarlos en lugar para que estén preservados y, a su vez, nos pudieran estar ayudando. Teníamos que acomodar todo para no perder agentes de salud. Todo fue muy arduo y difícil, pero después de un mes estamos más adaptados al contexto. Queremos agradecer a todo el personal de salud. Todos aportaron su granito de arena y colaboraron". 

Cómo sigue 
En los tramos finales de la entrevista, Guerra se refirió a la permanente actualización de los profesionales de salud con respecto a todo lo relacionado con la pandemia. 

Entidades como Villa del Parque, la Iglesia Jesucristo de los Santos de los Ultimos Días y El Nacional cedieron sus instalaciones, donde se colocaron camas para recibir a eventuales pacientes de coronavirus, y se sumaron a los tres centros de salud de la


"Esto es muy dinámico y flexible. Todos los días se baja nueva información desde los ministerios. A nivel mundial también se provee de nueva información. En forma permanente estamos leyendo todo lo que va llegando desde el punto de vista de lo estructural y formativo", indicó. 

"La idea es seguir transmitiendo a la población el mensaje del autocuidado. Gran parte del éxito de esto va a pasar por la responsabilidad de cuidarse cada uno y, a su vez, cuidar a su familia. Principalmente, hay que cuidar a nuestros adultos mayores y a nuestro personal de salud, que es quien va a asistir a las personas enfermas. La solidaridad y responsabilidad de la gente son factores clave", subrayó.