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Tomás Felipe Carlovich, la leyenda de Central Córdoba

El Trinche Carlovich, un mito tan grande como Maradona

10|05|20 18:41 hs.

No aguantó la paliza de un robo cuando andaba en bicicleta por el barrio Azcuénaga de la ciudad de Rosario y tras dos días de internación en terapia con un derrame cerebral, falleció este viernes un verdadero mito del fútbol argentino, Tomás Felipe “El Trinche” Carlovich. Tenía 74 años y una gran historia detrás, y eso que apenas jugó un puñado de partidos en primera.


El mito nació en el estadio de Newell’s la noche del 17 de abril de 1974, cuando el combinado Rosario recibió al seleccionado nacional en el último amistoso previo al Mundial de Alemania. El conjunto local estaba integrado por los jugadores de los dos equipos más grandes de la ciudad, excepto uno: Carlovich, un muchacho alto, de pelo largo y tranco cansino que llevó el número 5 en la espalda. Poco conocido por la mayoría, jugaba en la Primera B para Central Córdoba. 

“Fue un baile impresionante. Ese día todo el combinado de Rosario jugó muy bien, pero Carlovich verdaderamente la rompió, de ahí que empezaron a decir que era un jugador de Selección”, dice Daniel Bertoni, quien jugó aquel día para la Selección Argentina y en 1978 sería campeón del mundo. Mario Zanabria, integrante de aquel equipo rosarino, recuerda: “Jugamos muy bien, y sin preparación. Carlovich fue el único convocado por fuera de Newell’s y Central; eso marca que algo especial había. Era un volante central distinto, sin velocidad pero muy rápido con la cabeza para jugar”. 

En el entretiempo, el técnico del seleccionado argentino, Vladislao Cap, le pide calma al equipo rosarino que estaba humillando al conjunto nacional. Y les pidió a los entrenadores Montes y Griguol que saquen al número 5 del campo de juego. A los 15 minutos del segundo tiempo, Carlovich sale ovacionado por todo el estadio, y enfila para el vestuario. Allí, se cambia, se saca los botines, se pone unas sandalias y se va a cenar con sus amigos del barrio, sin esperar el final del partido. Increíblemente, ningún periodista logra hablar con él esa noche en la que el combinado rosarino derrotó 3-1 a la Selección Nacional.



La historia marca que aquel 17 de abril de 1974 quedó grabado a fuego como el inicio de un mito, de una de las leyendas más grandes del fútbol argentino. Al día de hoy, los vecinos de Barrio Belgrano, donde nació y se crió jugando al fútbol, siguen contando historias de su carrera, de su estilo de juego y de su forma de ser. Al no haber ni un solo video suyo, los relatos se agigantan y aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo y hasta de compartir cancha con él hablan maravillas de un jugador de fútbol excepcional. Muchos dicen que no existió algo igual y se atreven a compararlo con jugadores de la talla de Diego Armando Maradona o Ricardo Bochini. Otros hablan de que fue el mejor jugador que tuvo la Argentina. 

Carlovich dio sus primeros pasos en las inferiores de Rosario Central. A los 16 años jugó para Sporting de Bigand, un pequeño club de Santa Fe. Aunque debutó en Primera División en el “Canalla”, su personalidad y sus convicciones lo llevaron a dejar el club rápidamente. “Yo jugué dos partidos en Primera, un amistoso con Peñarol en Montevideo y otro oficial con Los Andes. Pero me habían prometido que yo iba a ser titular al próximo domingo acá en Arroyito por el campeonato. Como no me dan la posibilidad, les dije al técnico y la comisión que me quería ir, porque yo era de palabra y no soportaba que me hicieran eso”, explica Trinche, que dejó Rosario Central, y gracias a un conocido llegó a Central Córdoba. 

En su primer partido amistoso, ante Sarmiento de Junín, anotó dos goles y comenzó a gestar la historia del gran ídolo charrúa, que coronaría con título en Primera C en 1973, y el recordado ascenso a la Primera B en 1982 con un gran 4-0 a Almagro en la cancha de Newell’s bajo una lluvia torrencial y un 3-2 de visitante en el partido de vuelta. 

“Me dicen gracias por esto, gracias por aquello, y pienso: ‘¿Yo qué hice?’, si sólo hacía lo que me gustaba. Nunca creí que iba a hacer feliz a tanta gente, yo hice lo que sentía”, dijo en una entrevista televisiva hace una década el Trinche. Un mito tan grande como Maradona. 

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Fue despedido por miles de fanáticos en la cancha de Central Córdoba 

Los fanáticos de Tomás Felipe Carlovich rompieron ayer la cuarentena para despedir a su ídolo en la cancha de Central Córdoba. En medio de las medidas de aislamiento social que rigen en todo el territorio argentino, las puertas del estadio Gabino Sosa se abrieron inesperadamente: un gran número de fanáticos, amigos y familiares incumplieron las reglamentaciones del país para despedir al Trinche, el símbolo del fútbol rosarino que murió el viernes a los 74 años luego de ser golpeado brutalmente en un asalto en las calles de su ciudad. 


En una ceremonia inesperada, el estadio charrúa recibió por última vez al Trinche, entre aplausos y cánticos


A media mañana de ayer, el estadio charrúa situado a pocas cuadras del Río Paraná recibió por última vez al Trinche, entre aplausos y cánticos. Si bien algunos de los presentes se mostraron con tapabocas, no se respetó en la gran mayoría de los casos el distanciamiento social y, claro está, no se cumplió con la cuarentena obligatoria. 

Un coche fúnebre ingresó al campo de juego y amigos junto a ex compañeros lo cargaron en el marco de una ceremonia inesperada. Anteriormente sus restos habían sido velados en una sala de la Zona Oeste de Rosario en un acto íntimo por pedido familiar.