Sociales

Peregrinas tresarroyenses y el padre Domingo Torquatti

Poder cumplir los sueños de la fe

11|05|20 18:07 hs.

Integrantes de la comunidad eclesiástica de nuestra ciudad viajaron tiempo atrás a Roma, Asís y Tierra Santa. Dos de ellas, Susana Mordentti y Norma Ottonello, acompañadas del padre Domingo Torquatti estuvieron contando la experiencia vivida a LA VOZ DEL PUEBLO. 


El padre Torquatti señala que esto surge de “una empresa chilena de turismo. Ellos suelen buscar sacerdotes quienes son los que pueden promover estos tour, se trata de Travel Express. Hace rato que vienen trabajando con sacerdotes de Chile y Argentina convocando para realizar distintas peregrinaciones a diferentes lugares”.

Esto se fue armando durante 2019 completando el cupo y obviamente pagando el mismo. Desde nuestra ciudad fueron catorce personas quienes se sumaron a los diferentes grupos como uno de 9 de Julio y de Bahía Blanca que también agrupó a gente de nuestra ciudad y Orense formando un contingente de unas cuarenta y cinco personas. El tour partió el 25 de enero regresando el 9 de febrero, “le pegamos justo antes que comenzara la pandemia del Covid-19”, señala Torquatti.

Recuerdos imborrables 
Para Susana Mordentti esta fue “una experiencia maravillosa. Esto viene desde cuando era muy chica, cuando te inician en la fe, a muchos de nosotros nos regalaron una Biblia en imágenes. Te queda esto de conocer como era Nazaret, conocer la Vía Dolorosa, es decir simple imaginación; después fue un sueño durante muchísimos años. Esto siempre se lo propuse al padre Torquatti durante 2018 y en enero de 2019 apareció esto de la peregrinación. Fue como poder a comenzar a cumplir mi sueño. A la luz de la historia y la arqueología ir pisando por los lugares donde hace dos mil años los transitó Jesús, para mí fue un antes y un después tanto para mí como para todos los que fuimos”. 

Aquí es Norma quien agrega que esto “no se puede describir. Yo todavía no lo puedo creer viendo las fotos, es algo que soñé durante años y mi marido quería hacer pero se fue sin permiso al cielo el sinvergüenza -dice riendo- y no lo pudo cumplir. Pero esto gracias al padre Mingo lo pude cumplir con todo el tiempo que ha pasado es y sigue siendo un sueño que no lo puedo creer. Fue muy fuerte y sigue siéndolo. Mi experiencia de haber estado en Asís fue inolvidable pues era algo que mi marido también quería conocer. Es una ciudad que se ha quedado en el tiempo, parece que se ha detenido. Parece como de cuentos, sus callecitas, la plaza…”.

Todo este tipo de situaciones son las que genera el poder cumplir algo que en las palabras tanto de Susana como de Norma les parecen que todavía están ahí. No tanto para el padre Mingo pero aún así reconoce que este tipo de viajes siempre le trae alguna cosa importante para tenerlo en su mente. 

 Una extraña sorpresa   
Torquatti ha realizado ya cuatro veces de este tipo de peregrinaciones, en el año 1987, 1993, 1997 y en este 2020. Y aquí es cuando cuenta una anécdota ocurrida luego de unos meses de uno de los viajes realizados; “bueno en cada uno de los viajes siempre digo que sabrá el Señor el por qué los hago. En este caso de la última vez los frutos de estas experiencias los ves después de un tiempo. Yo comentaba que luego del hecho en el año 97 me contactó uno de los peregrinos que era de capital federal y quería hablar conmigo. Vino a Tres Arroyos con su hijo y me contó que estaba padeciendo una enfermedad terminal y ‘con quién podía hablarlo, se me ocurrió con vos’. Se vino de Buenos Aires para hablar de su muerte próxima; hubo un segundo viaje a nuestra ciudad con su familia. Y al tiempo me habló su mujer para decirme lo del fallecimiento y que quería venir a Tres Arroyos a traerme algo que su esposo le había indicado. Se trataba de una cajita con piedras de Jerusalén que el guardaba junto a un cuadrito, una cosa impensada porque no teníamos más vínculo que el haber viajado en el mismo tour”. 

Mostrando el padre Torquatti su sorpresa y a la vez la sorpresa de la persona que elaboró esto y transitó 500 kilómetros para lograr en él a su confesor. Y también apenado porque este cofre fue hurtado de la casa parroquial en uno de los hechos delictivos cometidos contra su propiedad. 

Otra de las cosas que los tres recuerdan fue el tránsito por Roma y Asís por la vinculación de los tres con los padres franciscanos al punto tal que uno de ellos fue su guía en el periplo por Jerusalén. 

En el final cada uno reflexiona sobre lo que les dio este viaje recordando que siempre en todo el periplo hubo un lugar que resultó más que significativo. Pero esperando que a futuro “alguna nueva cosa me vaya a manifestar, que todavía no descubrí”, señala el padre Torquatti.