La Ciudad

El impacto de la cuarentena en las familias locales

En algunas escuelas, el triple de familias pide asistencia alimentaria

15|05|20 09:13 hs.

Texto y fotos 

Quique Mendiberri 

El impacto de la cuarentena obligatoria para evitar la propagación de Coronavirus, llevó a triplicar los pedidos de asistencia alimentaria en algunas escuelas de nuestra ciudad. En establecimientos educativos como la Escuela N°18 y el Jardín 902, ayer fueron entregados bolsones a la totalidad de ambas matrículas. 

Se trató de la tercera entrega desde la declaración de la cuarentena obligatoria, cuando después de los primeros 15 días, habían sido muchos menos quienes habían accedido a la primera ayuda. 

Ayer, mientras un representante de cada alumno matriculado retiraba su respectiva bolsa con alimentos, la directora del establecimiento, Claudia Goicoechea, informó a LA VOZ DEL PUEBLO que estaba previsto repartir 72 bolsas, en las que está incluida toda la matrícula de la escuela, y explicó el contraste de las cifras recientes, “en la primera entrega se tuvo en cuenta a los chicos que venían el año pasado al comedor y eran 21. Después la demanda empezó a crecer, se hizo un nuevo estado de situación e ingresé a los 72 alumnos. Por eso, ahora ya las entregas son de la totalidad”, comentó haciendo referencia a los recursos asignados a las escuelas que tienen comedor.


Preparados para la entrega. Laura Ferrario, Diego Ibarlucía, Belén Stiglitz y Claudia Goicoechea esperan el arribo de familiares de alumnos para entregar bolsones


En medio de esta demanda extraordinaria, otro fenómeno dramático como la desocupación deja una marca profunda ya que, en el caso de la Escuela N°18, sólo tres familias no informaron la caída en la desocupación de su sostén de ingresos. 

“Después de la declaración de la cuarentena empezaron a llegar las inquietudes. Porque ellos o son albañiles o limpian terrenos. Creo que dos o tres familias tienen un trabajo fijo, con un sueldo, pero el resto de las familias no tienen trabajo. Igualmente, ahora no sé si los otros siguen manteniendo su sueldo o sufrieron alguna suspensión”, indicó la docente, que cumple el protocolo de entrega de los bolsones, ayudada por las maestras Laura Ferrario y Belén Stiglitz, como así también el profesor de educación física Diego Ibarlucía, quienes además entregan los cuadernillos de estudio que envían desde el Gobierno. 

Adentro de las bolsas hay harina, fideos, polenta, galletitas, lentejas, leche en polvo y cacao. Se entrega una por cada alumno, “no sé si les va a ayudar, porque en algunos casos son familias numerosas y los que tienen tres hijos (matrícula de la escuela), se llevan tres bolsones”. 

“Están agradecidos” 
Junto a la Escuela N°18, funciona el Jardín 902, donde su directora, Rosana Mastrángelo, confirmó la existencia de un incremente de pedidos de ayuda alimentaria en similar proporción, “en la primera oportunidad pedimos 13 bolsones y ahora 56”. 


Rosana Mastrángelo. Directora del Jardín N°902


En este caso, la ayuda alimentaria tiene lugar ante la existencia de una merienda y, la de ayer, fue la primera jornada en la que se completa la entrega de bolsones a toda la matrícula. “Les fuimos avisando a las familias que estén atentos, porque íbamos a tener noticias esta semana. Sobre el mediodía vino el camión y ahora los estamos entregando. Al principio hubo una duda o temor a no recibirlo, sobre todo porque no tenemos comedor. De todas maneras, por excepción, esta vez ya viene todo más tranquilo”, explicó Mastrángelo. 



Si bien la docente de nivel inicial reconoce que, entre los receptores de los bolsones, puede identificarse gente que por primera vez recibe asistencia alimentaria, subraya que la actitud en ese sentido es de agradecimiento, “vemos que hay personas preguntando por los bolsones, cuando ni siquiera nunca habían averiguado si había comedor. En mi experiencia personal, las familias con las que me tocó entregar, están agradecidas en todo aspecto. Desde el hecho de que hayamos gestionado esto, hasta que también estemos presentes como institución. Tenemos que solidarizarnos con todos y trabajar para que la educación esté presente también dentro de las familias”. 

En ese sentido, la docente se refirió a la manera en que se da el ida y vuelta en el trabajo encargado para cumplir en familia, “nosotros también les estamos pidiendo colaboración (a las familia), cuando les pedimos participación desde los grupos de WhatsApp. Las chicas (por las docentes) reciben respuesta, aunque muchas veces no es la deseada porque no todos participan. Entonces, estar en esto, es una forma de devolverles el esfuerzo que están haciendo ayudándonos a hacer el trabajo nuestro desde casa”, explicó, antes de observar en el cierre que, “nosotros notamos que nos vamos uniendo de otra forma”.