Interés General

Por Valentina Pereyra

El terminator del coronavirus

17|05|20 21:56 hs.

La Directora del Área de Investigaciones de la empresa UVROBOTICS, Sabrina Lecam, es la ingeniera ambiental a cargo de la parte científica del UVR-Bot , el prototipo que desarrollaron para desinfectar superficies a través de luz ultravioleta. 


En cincuenta días el equipo puso en marcha este “exterminador de virus y bacterias” demostrando la capacidad de los profesionales y científicos argentinos. A partir de una idea, la tecnología ultravioleta conocida por su efecto germicida, toma forma robótica e ingresa en el mercado una posibilidad práctica y dinámica para eliminar patógenos. 

Sabrina Lecam explicó que el proyecto comenzó con la visión del CEO Martín González que vio que -en este contexto de pandemia- se estaba utilizando en China la tecnología ultravioleta para desinfección y que se valían para esto de dispositivos dinamarqueses, por ejemplo para desinfectar colectivos. 

La ingeniera ambiental manifestó que “desarrollamos una plataforma robotizada de desinfección con luz ultravioleta del espectro C que ingresa en el ARN de los virus y los destruye evitando que puedan desarrollar una enfermedad”.

La directora explicó que “se trata de un robot que se controla a través de una aplicación, se lo dirige al lugar que se desea desinfectar, el robot ingresa, scanea con láser y hace un mapeo. A través de un algoritmo decide cuánto tiempo se tiene que quedar en cada punto de la habitación para desinfectarla al 100 por ciento”.



Aclaró que en la habitación “no debe haber personas porque la luz ultravioleta tiene efectos nocivos sobre la piel y los ojos. Tiene sensores de movimiento, así que si detecta un humano se apaga”. 

Asimismo agregó que “es específicamente para superficies y ambientes de alta carga viral o bacteriana como un hospital, un cajero automático, un centro de trámites o transportes”. 

La ingeniera ambiental relata que Martín González -a partir de su idea- decidió revaluar esa tecnología, rehacerla en Argentina y con la tecnología disponible en el país reunió un equipo interdisciplinario que terminó en el prototipo que se está probando para desinfectar subtes, colectivos y otros espacios.

Funcionamiento 
El prototipo en su modelo más avanzado, más tecnológico, ingresa al vagón -en el caso de los subtes-, mide las distancias que tiene hacia los costados y, un programa definido para el caso, permite su desplazamiento, asegurándose -a través de un algoritmo, en lo que sería el cerebro del robot- de entregar una dosis constante de luz ultravioleta del espectro C, perfecta para desactivar. 

Esta dosis está tabulada para eliminar no solo Sars Cod 2, sino también bacterias, hongos, protozoos, patógenos, algo que está confirmado por estudios internacionales muy prestigiosos. 



Una vez que el robot termina, avisa al operador -que está afuera- y remotamente lo lleva o traslada -en el caso de los subtes- a otro vagón o lo mueve del lugar. 

Sabrina explicó que “no tiene capacidad de detectar las bacteria o virus, sino que los elimina con luz ultravioleta”. 

El robot utiliza tecnología ultravioleta “C” cuyo efecto germicida se conoce hace cien años: “Se han estado usando -ejemplifica - en el agua potable que consumimos -de hecho se desinfecta en muchos casos- en la última instancia del proceso de potabilización con luz ultravioleta, lo mismo que pasa en plantas cloacales. Este desarrollo tecnológico se utiliza en quirófanos, como los dentistas para desinfectar los elementos que utilizan a diario; es súper conocida y abarcativa en distintos mercados”. 

Cuenta también con una cámara PoV (de punto de vista), lo que permite ingresar a espacios donde hubo gente contagiada y evitar así exponer innecesariamente a personal que de otra manera requeriría vestimenta especial y el uso de insumos que hoy en día escasean en el mundo, como máscaras N95 y trajes herméticos. El UVR-BOT también está equipado con sensores de movimiento para detenerse si detecta el ingreso de personas a un espacio para no exponerlas a los rayos UV.

Asimismo, se explicó que también están diseñando versiones más simples sin motor o control remoto. "Para desinfectar un cajero automático no es necesario que el robot se pueda mover", señaló. 



El cuidado del ambiente 
Desde el punto de vista del cuidado ambiental, la ingeniera en esa área dijo que “con la luz ultravioleta no hay residuos químicos, nos ahorramos el impacto ambiental de la producción, trasporte -la huella de carbono que lleva de por sí - y, los efectos del químico que tienen más que nada efectos en humanos, nada de lo que usamos es inocuo, pero el impacto ambiental -de la luz ultravioleta- estará en qué hacemos luego con las lámparas, para eso hay que hacer una evaluación. Las baterías tienen autonomía de 3 horas en el modelo avanzado -unos 15 ciclos de desinfección- los otros, usan cable a red eléctrica pero se pueden poner módulos de baterías”. 

La ingeniera habló de los trabajos a realizarse para bajar el impacto ambiental que se limitan en el caso del robot a la disposición final de las lámparas y al uso de la energía eléctrica: “A la Argentina le falta un poquito de empuje para terminar de desarrollar su política de qué hacer con los residuos electrónicos, con residuos especiales, pero de esto me voy a encargar y estaré muy atenta para ver las cuestiones ambientales. En el caso del robot usa una lámpara con longitud de onda que no produce ozono, porque la fisicoquímica impide eso.”.

El robot se diseña según el uso que se le va a dar, tiene autonomía de movimiento y además puede desinfectar cualquier superficie que no esté a mucha altura como en las plazas los juegos para niños, los bancos, los caminos por donde se circula. “Es una relación de tiempo y contacto”. 

La innovación 
El UVR-BOT es único, porque usa la tecnología robótica de dosificación inteligente: “Hemos diseñado conjuntamente con esta idea de Martín González algo nuevo, innovador. Otros países tienen variantes tecnológicas, pero podemos asegurar que nuestro robot es único en los elementos que utiliza para ubicarse en el espacio y entregar la dosis perfecta para inactivar patógenos”.

Respecto a la demanda, Sabrina indicó que “hemos recibido solicitudes de presupuesto de privados nacionales y también pedidos internacionales, tuvo un impacto comercial muy grande”. 



El equipo comenzó a trabajar en el prototipo al inicio de la pandemia, y, en ese contexto, fue que apareció la idea de Martín que armó el equipo. “Tomamos gente y lo concretamos todo, tenemos ingenieros mecánicos, aeronáuticos ambientales, electrónicos y diseñadores industriales, es un producto único”. 

En este sentido afirmó que la desinfección manual no alcanza para cubrir toda una habitación, algo que si “puede hacer este robot”. 

De los protocolos dijo que “son efectivos hasta cierto punto si se manejan químicos y depende de cómo se apliquen. El robot ingresa a la habitación y la desinfecta por completo. Estamos tratando de aplicar esta tecnología para limpiar los barbijos de los médicos, tiene varios frentes de ataque a la pandemia”. 

Es un diseño inteligente, el UVR-BOT fue desarrollado con materiales de primera calidad y además cuenta con sistemas de protección física y eléctrica.

En este prototipo, el uso de la tecnología ultravioleta robotizada es además de única, crucial en este momento de la pandemia para prevenir la trasmisión de enfermedades porque en instituciones de salud pública, el riesgo de contraer una infección intrahospitalaria es de entre un 5 y un 10 por ciento para países desarrollados OMS 2020 y de entre 5 y 15 por ciento para aquellos en vía de desarrollo (MSAL, 2008). Es por esto que es imprescindible contar con un sistema eficiente de desinfección. 

En base a las estadísticas, los métodos de desinfección manual han demostrado ser ineficaces e insuficientes. Se estima que sólo el 60 por cientode las superficies contaminadas se trata con éxito luego de procedimientos mecánicos. 

Hoy por hoy, debido al costo de producción y la tecnología que involucra, el producto está apuntado a usos corporativos e institucionales como hospitales, escuelas, bancos, medios de transporte, fábricas, oficinas y consorcios de edificios. En simultáneo, están desarrollando una versión hogareña llamada UV-BOX, una caja hermética con lámparas UV-C donde pueden colocarse, entre otras cosas, ropa, celulares, llaves, barbijos y máscaras para su esterilización. 

Para conocer más de esta tecnología y del UVR-BOT , www.uvrobotics.com.ar o por mail a info@uvrobotics.com.ar o en redes Twitter @uvrbot, Instagram y Facebook.