Interés General

Gustavo Marangoni brindó su opinión sobre Vicentin

“Hay que hacer un esfuerzo para que esto no caiga en una cuestión de grieta”

14|06|20 20:41 hs.

Gustavo Marangoni es politólogo y docente universitario. Actual director de M&R Asociados, un espacio que brinda asesoramiento en materia de finanzas y política. Se desempeñó como presidente del Banco de la Provincia de Buenos Aires bajo la gobernación de Daniel Scioli, y actualmente es columnista de “Animales Sueltos”, programa que se transmite todas las noches por América bajo la conducción de Luis Novaresio. 


Tranquera, sección agropecuaria de la agencia DIB, se comunicó con él para desmenuzar el caso Vicentin, empresa cerealera recientemente intervenida por decreto por el gobierno nacional, que buscará en los próximos días conseguir la aprobación del Congreso para avanzar en su expropiación. 

Marangoni sostiene que hay que dilucidar la iniciativa en sus dos partes claramente identificables: la intervención por un lado, y el proyecto de expropiación por el otro. “El Gobierno todavía no ha podido responder si el Estado tiene la capacidad de designar un interventor cuando la compañía está tramitando un concurso y si entonces esa no es potestad del juez. Yo no soy abogado, pero esa impugnación que ha venido de distintos sectores aún no ha tenido una respuesta sólida y no es un elemento menor”. 

“Uno podría preguntarse por qué el Estado en su condición de principal acreedor no hizo una presentación ante el juez del concurso pidiéndole la intervención y sugiriendo el interventor”, agregó Marangoni. Sobre el proyecto de expropiación, aseguró que se trata de una facultad absolutamente constitucional que tiene el Poder Legislativo y puntualizó en la importancia de que “se cumplan los tres elementos: la necesidad, la utilidad pública y el resarcimiento a los expropiados”. 

A medida que la entrevista transcurre, el ex presidente del Banco Provincia invita a la reflexión honesta sobre el tema, haciendo hincapié en los datos y despojándose de toda ideología. “No me resigno a hablar sólo en términos ideológicos. Hay que hacer un esfuerzo para que esto no caiga en una cuestión de grieta en la que los adherentes al Gobierno digan que está bien porque lo propone el Gobierno y los opositores digan que está mal también porque lo propone el Gobierno”. 

“Hay que repasar lo que pasó. Vicentin es una empresa que se endeudó, y en gran parte con la banca pública, de una manera acelerada. Y esto no puede ser soslayado. Tampoco puede ser soslayado que la propia empresa dijo que estaba negociando entre otros con YPF, con lo cual la propia Vicentin estaba mirando al Estado para encontrar una solución”, puntualizó. 

Marangoni descarta la posibilidad de que la intervención y la expropiación sea la excusa para recrear una Junta Nacional de Granos, quizás el mayor temor que hoy invade al mundo agropecuario. En su opinión, “sería una locura y una estupidez” pero además, señala que la cerealera tiene el 9 por ciento de la comercialización de granos, un número importante pero que no alcanzaría para lograr controlar el mercado. 

“Por otro lado hay detalles que no conocemos como para afirmar eso. Por ejemplo, ¿se va a intervenir a todo el grupo o solo a la empresa madre? ¿El Estado se va a quedar con la bodega que el grupo tiene en Mendoza y con lo algodonera o simplemente va a ir al tema de la comercialización de granos? Hoy no tenemos certezas sobre eso porque el proyecto de ley aún no lo conocemos, con lo cual estamos discutiendo a ciegas”, agregó. 

-En este marco de una sociedad “engrietada” a partir de la ideología, ¿considera que este capítulo puede significar la “125 del Gobierno de Alberto”? 
-Yo vengo sosteniendo que la Argentina tiene por delante más grieta y no menos. Esto es un capítulo más de eso. Las consecuencias de la pandemia van a alimentar la grieta. Este caso puntual genera una posición de antagonismo, pero luego encontraremos otros temas como la ampliación o no de la Corte, el impuesto a la riqueza, la reforma previsional y la reforma impositiva que se plantea para el año que viene. Todos elementos que entran en el modo grieta. La Argentina no ha salido del modo grieta sino todo lo contrario, y hoy ha encontrado un nuevo elemento para continuar en ella”.

-En su carácter de ex presidente del Banco Provincia, ¿cómo analiza la asistencia crediticia del Banco Nación al grupo? ¿Encuentra elementos como para hablar de irregularidad? 
-En esto quiero ser profundamente responsable. A lo largo de mis ocho años que estuve en el banco, desde los más grandes a los más pequeños, jamás hubo una excepción. Todos los créditos tenían que pasar por las distintas instancias de lo que se llama la línea del banco. Es decir, los gerentes, el gerente de la sucursal que recibía el pedido de préstamo, el jefe regional. Luego ingresaba a los distintos comités de créditos y recién después de eso se votaba en el directorio. En este caso particular desconozco si se pasó por todos estos procedimientos, más allá de lo que he leído en los diarios que algunos señalan que no fue así. Lo está investigando la Justicia. Pero una serie de préstamos de esta envergadura tendría que haber pasado por todos estos procedimientos, si los pasó o no honestamente no me consta, solamente digo cómo debía ser. Si no fue así habría que indagar por qué y establecer las responsabilidades correspondientes.