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Por Agapito

Otro gran invento de don Lino

23|06|20 17:23 hs.

Este mundo mágico de piezas blancas y negras que se entrecruzan por el espacio sin importar kilómetros, ofrece un sinfín de posibilidades competitivas para aquellos que disfrutan pergeñando pequeñas guerras virtuales sobre un tablero de ajedrez. Es así que don Lino Coronel, un veterano en estas lides, periódicamente se da una vueltita virtual por esta zona, ya sea para darle una mano al C.R.E.C.E. cuando la circunstancias lo requieren, como para prenderse en las apasionantes luchas “internas” de la entidad tresarroyense. Y como todo tiene un porqué, bien vale explicar que la visita online está directamente relacionada con una cuestión familiar.


Es que el hombre, domiciliado en San Martín, populosa ciudad del Gran Buenos Aires, es el padre de Pablo Coronel, quien hace algunos años eligió “meterle un cambio de 180 grados” a su vida y se vino a la tranquilidad paradisíaca de Reta –según el mismo cuenta- para continuar su existencia, hallando en el C.R.E.C.E. la gran oportunidad de mantener vivo su amor por el juego ciencia, un amor que literalmente trae desde la cuna por obra y gracia de su progenitor. 

Lino, que hoy tiene 76 años, ha sido presidente y campeón en el Círculo de Ajedrez de su ciudad y, evidentemente, la calidad no sabe de edad, tal lo reflejan los resultados de su intensa actualidad. Muestra de ello es que “Gorilín”, tal su apodo cibernético, viene de obtener 3 de los últimos cuatro puntos en juego defendiendo los colores la entidad local (ante Belgrano y González Catán) y de quedar tercero en la cuarta ronda del Prix, donde se dio el gusto de vencer al ganador de la jornada y mejor jugador lugareño, el multicampeón Francisco Restuccia, en un preciso final que se desarrolla a continuación de estas líneas. 

Como nota de color, que quizás pinta en cuerpo y alma la singular pesonalidad de Coronel padre, bien vale decir que es inventor. Sí señor, así como lo lee, el hombre tiene varios inventos realizados, algunos patentados y otros no. Entre ellos, un tablero de ajedrez para jugar en la cama, acostado, sin que se caigan las piezas; un sistema de luces antiencandilamiento, un portaequipaje que es a la vez cubrecoche y una máquina para rasquetear pizos y techos. Todo un personaje Don Lino, no?