Sociales

Por Fernando Catalano

ComiCrónicas

28|06|20 11:35 hs.

Crónicas que durante las décadas del 70’ y 80’ escribió Enzo Roberto Petrini mientras trabajaba en La Voz del Pueblo, motivaron al historietista tresarroyense, Carlos Javier Difonzo, a darles vida a partir de sus habilidades con el arte gráfico. 

También conocido como Cardi, produjo su primer comic. Se trata de Solito, con el que narra las aventuras de un niño perdido entre las calles tresarroyenses. 

“La idea de transponer a historietas las crónicas de Petrini nació hace unos cuantos años y se pospuso hasta un empujoncito que tuvo el año pasado en el programa de radio Cosas que pasan (Onda Uno)”, contó a este diario. 

Para poder concretar el trabajo sobre las crónicas del recordado periodista, admite tener también “la suerte de trabajar en un archivo riquísimo” de la Biblioteca Sarmiento. 

Durante su labor como bibliotecario ha podido ver cómo asomaban algunas notas curiosas en los suplementos de la edición de domingo, cada vez que algún vecino se acercó para investigar un tema apoyado en los diarios de la colección. 

“De ahí a llevarlo a la historieta fue un solo paso, porque desde muy chico mi mejor forma de expresarme fue a través de la narración gráfica. Además, y ese es otro asunto anexo, me gusta la historia en general. Lo que incluye -por supuesto- a nuestra ciudad, región, etc”, confió. 


Carlos Javier Di Fonzo, historietista, en la Biblioteca Sarmiento


Puentes generacionales 
Después de haber leído en profundidad al recordado periodista tresarroyense, a tal punto de convertir en historietas algunas de sus notas, Carlos considera que “tipos como Petrini funcionan como puentes generacionales”. 

Explica para ello que “son la clase de personajes que nos acercan lo que pasó a los que no lo sabemos, de algún modo, en su caso, tamizado por el discurso cultural”. Y trazó cierta similitud con los familiares de cualquier persona, cuando “relatan sus experiencias del pasado”. 

Dijo al respecto que “aquellas anécdotas nos vuelven familiares esas calles, esas personas, que transcurrieron un espacio parecido al que habitamos hoy”. 

Y agregó que “la memoria es la única forma de comunicarnos con lo que somos desde hace tiempo. Hay muchos ‘puentes orales’ con los que uno se encuentra, pero la suerte de imprimir esos recuerdos a diario ha conseguido llegar hasta hoy, de tal modo que uno pueda tomarlos y reescribirlos (o dibujarlos)”, sostuvo Carlos. 

Una fábula documental 
Aquel trabajo periodístico también le sugiere al artista gráfico que protagoniza esta nota que “una ciudad que pudo cambiar su fisonomía pero que conserva el mismo espíritu, problemáticas, expectativas, etc. ¡Y es una hermosa viñeta de costumbres!”. 

 En cuanto a la tarea que lleva haciendo con las crónicas de Petrini –que próximamente comenzarán a publicarse en el diario en forma mensual- tiene una definición. “Me gustaría llamarla una ‘fábula documental’, pero sólo si me lo preguntan, porque se trata de una ficción sobre hechos investigados con mejor rigurosidad”, dijo. 

 Apuntó además que el mismo autor de aquellos textos “recapitula en sus notas un Tres Arroyos ya antiguo. Sus crónicas se publicaron desde los años 70 u 80 y él hablaba de una ciudad de principios de siglo XX o fines del XIX. Era un periodista que se hacía cargo de ficcionalizar su visión, como todo aquello que se trata de narrar”, observó. 

Hasta el momento Carlos lleva terminados tres capítulos, y para hacerlo trata de incluir la voz del periodista. “Que cada viñeta contenga texto de la crónica original, hasta que uno debe adaptarlo al lenguaje propio de la historieta y su dinámica, para no resultar farragoso, desalentador”, explicó sobre la técnica que utiliza para definir la publicación. 


‘Agosto bajo fuego’, es la entrega más fresca de Di Fonzo sobre las crónicas de Enzo Roberto Petrini


De todas maneras aclara que “no todas las crónicas resultan adaptables al cómic fácilmente, algunas tienen elementos anecdóticos más robustos, con más detalles”. 

A todo esto su entendimiento sobre el trabajo hecho por Petrini, es más abarcativo. “Tiene aún un costado acaso más interesante que sus crónicas: sus cuentos. También se publicaron en el diario y son de un estilo que yo no creo haber leído nunca en nuestra ciudad. Esotéricos, fantásticos, inesperados. Son casi la contracara de su oficio de escribir. Su dimensión desconocida. Otra historieta”, aseguró. 

 El archivo del Ángel 
Consultado sobre los proyectos que tiene en mente y para publicar a futuro, adelantó a La Voz del Pueblo que “hay varios en carpeta”. Entre ellos enumeró a modo de ejemplo “un naufragio misterioso en Dunamar en 1890, la muerte de la joven Belén Aldaya en los años de los últimos malones, los tiempos de ‘la luz mala’, o la masonería en Tres Arroyos. Temas que pueden completarse con imaginación, si hiciera falta”, expresó con un entusiasmo propio del que quiere empezar ya a desarrollar lo que tiene previsto sobre el tema. 

Pero acerca del próximo personaje a llevar a la historieta confesó que podría ser otro periodista. “Quisiera que fuera Ángel Bernasconi, presentando un archivo improbable y fabuloso, de sucesos que jamás ocurrieron, al menos del modo que nos gustaría recordarlos. ‘El archivo del Ángel’, debería llamarse”, propone para reconocer el aporte de otro valorado hombre de la prensa tresarroyense. 

Ser historietista 
Al momento de contar cómo y porqué eligió la historieta para volcar allí su talento y creatividad, dijo que esa rama del arte visual fue lo que lo formó “primariamente como lector, fue lo que me llevó a los libros, las bibliotecas”. 

Confesó que querer imitar ese lenguaje lo llevó a “pretender, a su vez, dibujar mis propias historias. Patoruzú, las revistas de editorial Columba, luego ‘la Fierro’, siguen aún hoy influyendo mi realidad”, explicó. 

 Fue así como nació Solito. “Hace ya algunos años publiqué un pequeño fanzine sobre un niño que se extravía en nuestra ciudad y en su camino de regreso a casa vive aventuras sobre sucesos históricos locales, regionales, etc”, contó Carlos sobre la publicación que aún se sigue publicando en el sitio web de CRESTA, “aunque con temáticas más coyunturales”.