Alejandro Finocchiaro subrayó que “el Gobierno no debe tomar ventajas indebidas”

La Ciudad

Entrevista al ex ministro de Educación de la Nación

Para Finocchiaro, hay que darle a la sociedad “una expectativa de salida”

29|06|20 10:31 hs.

El escritorio del doctor y profesor Alejandro Finocchiaro es un exhibidor de libros que pelean por su protagonismo. Sin embargo, las notas adhesivas que asoman sin ningún disimulo entre sus páginas dan cuenta de la búsqueda incesante de información que los hará importantes a cada cual en su justa medida.


“No sé cómo se escribe ficción, pero como decía García Márquez, yo trabajo de escritor todos los días de 9 a 14 horas. Me siento y escribo sobre historia del pensamiento político en occidente. Algunos días no me gusta y lo borro y otros, me inspiro y sigo hasta las 10 de la noche”. 

Los 17 libros que se apilan frente a él fundamentan sus palabras, están dispuestos a ser parte de su obra y a dar contenido a las citas de uno de sus capítulos.

El ex ministro de Educación de la Nación y de la Dirección de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires se acomoda en su sillón para responder desde su voz ronca, pausada y clara sobre lo que piensa sin enojos, porque afirma que dice lo que piensa y hace. 

La cuarentena
“Toda decisión de un presidente es política”, afirmó Finocchiaro y fundamentó: “La decisión de entrar en cuarentena -una política aconsejada por epidemiólogos- es política, ha sido acertado entrar tempranamente porque a pesar de las lamentables pérdidas se han evitado muchas muertes”. 

No obstante, para Finocchiaro tendría que articularse la decisión política con un trabajo que tuviera una mirada multidimensional porque -una vez atendidas las cuestiones alimentarias, productivas y necesidades de los sectores más vulnerables- había que salir del enfoque epidemiológico. “Debería haber una mesa donde se sienten los economistas, epidemiólogos, referentes y especialistas en desarrollo social, empresarios, gremios, para darnos a la sociedad una expectativa de salida porque creo que el Gobierno tiene que hacerse cargo de la angustia que nos genera y mostrarnos cómo se va a reparar el tejido social, productivo, educativo”. 

Apuntó en este sentido a “ciertos sectores del Gobierno que toman ventaja indebida de la cuarentena” y mencionó como ejemplo la causa Vicentin, el “adoctrinamiento” en los cuadernillos para chicas y chicos en edad escolar por lo que afirmó que “no se pueden tomar ventajas de los poderes extraordinarios”. 

La libertad 
“El presidente filosofando es un gran penalista”, mencionó Finocchiaro y agregó: “Nadie está en contra de la vida, todos estamos a favor de cuidarnos y de cuidar al otro, no hay una sociedad con características suicidas”. 

El ex ministro de Educación reflexionó acerca de la administración de los poderes extraordinarios que la sociedad consintió. “Este concepto de cuarentena, flojo de papeles en el orden constitucional, no puede limitar libertades y garantías por decreto. Frente a la crisis, la sociedad argentina ha decidido aceptar una cuasi legalidad y se ha comportado responsablemente, pero el Gobierno no debe tomar ventajas indebidas de esto porque cuando una persona se muere, no pierde la libertad, pierde la vida, la libertad se puede perder antes”, afirmó. 

Los derechos
Respecto a si considera que los argentinos cedieron derechos, explicó que “una cosa es que la sociedad tolere -debido a la magnitud de esta peste- determinadas decisiones y otra cosa es haber perdido derechos, los únicos derechos cedidos están en la Constitución de la Nación Argentina que es el contrato por el cual los argentinos definimos cómo vamos a vivir, el Gobierno no tiene más poder que aquel que le hemos dado, si se aparta de la Constitución es inconstitucional cualquier decisión que tome”. 

Adoctrinamiento 
El ex ministro analizó la entrega de los cuadernillos educativos y los envíos de radio y televisión que se difundieron en el programa de continuidad pedagógica que inició el Ministerio de Educación nacional, luego de la suspensión presencial de las clases en todos los niveles. “Toda actitud que tienda a adoctrinar chicos y adolescentes, que son personas que están formando su pensamiento y su capacidad valorativa es miserable, no se debe hacer”.

Para explicar esta postura recordó que en la primera entrega de los cuadernillos hubo “mensajes adoctrinadores”, y de esto dijo, “tanto es así que Unicef -que financió gran parte de los cuadernillos- salió a aclarar que ellos no habían visto el contenido, lo mismo que hizo el ministro (Nicolás Trotta) de Educación”. 

Indicó que a pesar que las siguientes entregas no mostraban los contenidos conceptuales mencionados, “aunque lo hayan hecho una vez está mal, igual que no editar los programas de radio y televisión en los que hay docentes que cometen errores”. 

Responsabilizó a los funcionarios tanto del “adoctrinamiento” como de la falta de control del contenido de cuadernillos y programas, comenzando por el propio ministro. “Cuando yo era ministro a mis funcionarios -que formaban un gran equipo- no se les hubiera ocurrido adoctrinar a los chicos o chicas, no se los hubiera permitido, no estaba de acuerdo con eso y tampoco al presidente Mauricio Macri”. 

El Gobierno 
Finocchiaro diferenció sentir enojo de hacer reclamos, y en este sentido enumeró: “Este Gobierno no está sabiendo ser digno de la confianza que le da la sociedad tomando ventajas indebidas. Cuando la vicepresidenta hace votar la creación de una comisión bicameral en el Senado y no le alcanza la votación por siete votos entonces le quita la palabra a la oposición, le apaga el micrófono y hace desaparecer la sesión, eso es lo que le reclamo”.

Y siguió, “cuando el Gobierno intenta entrar en ámbitos judiciales en un concurso para quedarse con la propiedad privada es un ataque a la Constitución Nacional y a la propiedad privada”. 

Calidad educativa 
Del protocolo de 70 páginas que presentó el Ministerio de Educación nacional para organizar el regreso a las clases presenciales, mencionó que “es un trabajo que se podría haber hecho en 10 días entre los equipos del Ministerios de Salud y Educación, pero en 100 días de cuarentena en Nación y Provincia no pueden responder cómo va a llevarse a cabo la cuestión pedagógica, las demás medidas son instrumentales, lo que verdaderamente debe interesar es qué va a pasar en lo pedagógico”.

Al mismo tiempo que mencionó la crítica, hizo la propuesta: “Creo que debe haber un proyecto pedagógico especial que incluya 2020 y 2021, particularmente para aquellos que finalizan la secundaria y están muy angustiados porque se sienten en desventaja ya que hay cosas que no saben, no es un año donde haya habido proceso de enseñanza-aprendizaje, salvo los colegios que mantuvieron la lógica escolar porque pudieron comprar las plataformas y los docentes aprendieron cómo dar clase en ese contexto”. 

La síntesis de su pensamiento la plasmó en una frase contundente: “La gran falencia es que no hay plan pedagógico”, y ratificó que hay que saber cómo se va a salir de la cuarentena de modo tal que la idea sea que la pérdida será la menor posible. “No sé si el Gobierno tiene un plan porque antes de la cuarentena no lo tenía, los anuncios -si miramos noticias de enero y febrero- eran cortinas de humo y seguimos sin saber cuál es el plan, el principal problema es ese, que no hay un plan”, aseguró. 

El llamado de La Voz del Pueblo es el último que atendió ese día, antes de retomar su trabajo de escritor. Para eso necesita concentración, de modo que acomoda la biblioteca de consulta sobre el escritorio y vuelve, sin prisa ni pausa a su investigación.   

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Juntos por el Cambio, una construcción colectiva“
La oposición está canalizada por los legisladores de todos los niveles -diputados y senadores nacionales, provinciales, concejales, intendentes- que dan una pelea desigual, pero la dan”. 


“Hay que trabajar siendo muy generosos”, consideró Finocchiaro al describir el rol de su espacio político


En este sentido, dio como ejemplo el accionar de Juntos por el Cambio frente al funcionamiento de las diferentes cámaras legislativas: “Nuestros funcionarios pudieron poner en marcha al Congreso de la Nación”. 

Destacó a cada una de las personas que forman parte de Juntos por el Cambio de las que dijo: “Todas son valiosas y todos pueden aportar, pero hay que pensar que el espacio se agrande y enfocarse en lo colectivo, no en lo personal. Tenemos que ser parte de algo trascendente y eso es colectivo, hay que trabajar siendo muy generosos”, concluyó.