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Escrito con el corazón: feliz día amigo

19|07|20 16:44 hs.

Voces amigas, palabras cercanas, amistades que nacieron hace unas horas o que ya tienen más de 50 años. Las que estuvieron toda la vida, o se fueron con la vida, las que vemos a diario, las que están conectadas, lejos, las que sobrevivieron. Las que llegaron sin anunciarse, golpearon fuerte y se mandaron convencidas de que las esperábamos. 


La amistad que nos visita de distintas formas, es el remedio para una noche de desesperación, la cura para el insomnio, el regalo de los momentos más felices, al soporte del engaño, la palabra dura, certera, sin pecado, el salvavidas en la desesperación, la canción perfecta, las horas telefónicas, la complicidad y la carcajada. 

Mañana se celebra un nuevo Día del Amigo y LA VOZ DEL PUEBLO trae las voces especializadas en el tema, las voces de los que tienen amigos. 

Por Paloma Guerrero 
Un amigo es el que está, no importa si tenés días buenos o días malos, es el que te hace reír, con el que te podes contar cosas y que con otras personas no. Con el que podés tomar mate, con el que podés hablar de cualquier tema sea gracioso o serio. 


Alfonsina, violeta y Paloma


Un amigo es el que está, no importa qué problema tengas. 

Una anécdota: una vez fuimos a un kiosco cerca del club Boca y nos arrancamos a reír sin razón una vez que estábamos adentro. La kiosquera nos retó pensando que nos reíamos de ella, así que tuvimos que aclararle que no era así, pero no podíamos explicar por qué estábamos tan tentadas. 

Una vez estábamos cantando con una amiga en un baño del Club y había un mueble en el vestuario. Mi amiga se apoyó, sin querer lo empujó y se cayó con todo lo que tenía adentro al inodoro. Cuando lo vimos nos matábamos de risa. 

Por Violeta Sieben 
Para mí un amigo es alguien incondicional, al que podés contarle todos tus secretos, tus dudas, tus preocupaciones… Un amigo es un ser que te va a acompañar toda la vida sin importar nada. Estando en situaciones importantes. Estando ahí a pesar de todo. Para mí la verdadera amistad es algo muy difícil de encontrar, pero se sabe reconocer cuando ocurre. Un amigo de verdad te entiende… Incluso cuando no decís ni una sola palabra. 

Saben tus gustos, tus disgustos, lo que te gusta cantar, lo que te gusta leer, un amigo es un herman@ que no lleva la misma sangre, pero sin embargo te entiende. Siempre tuve el pensamiento de llegar a ser viejita, pero todavía con la amistad de mis amigos, recordando los buenos momentos… las aventuras, las charlas de media noche, los llantos, las peleas, las risas… Los amigos son seres especiales, son el paraguas a la lluvia de la vida, son únicos. 

Por Lautaro Contreras 
El Día del Amigo es un día en el que disfrutas estar con gente que te banca todo el año y te quiere sea en las buenas o en las malas. 

Por Facundo Hergesheimer 
Para mí el Día del Amigo es único, es uno de los días más especiales en el mundo. Un amigo es un tesoro, son personas que siempre están ahí para tus días malos y buenos. Que siempre van a estar ahí cuando lo necesites, tanto como para desahogarte o para divertirte. 


Facundo Hergesheimer


Una anécdota con mi mejor amigo: El siempre se quedaba a dormir en mi casa y mi mamá tenía que ir a la Cooperativa. La acompañábamos porque nos gustaba jugar con los carritos simulando que eran autos, y una vez que fuimos nos pusimos a jugar y sin querer lo choqué y se le fue el carrito contra el mueble donde están todos los vinos, se rompieron todas las botellas. 

Salimos corriendo de la Coope. Mi mamá nos estaba buscando adentro y resulta que nosotros estábamos afuera esperando que no nos encontrara. 

Por Hernán Piccirillo 
Para unos, su significado es muy amplio y se aplica casi sin restricciones. Pueden desear tener un millón y algunos tienen un millón y más. No hay distinción entre reales y virtuales. Todo aquél a quien se conozca, aunque tal vez no sepa ni el nombre, figura en la lista. Y es bien válido. 


Hernán Piccirillo


Para otros, son una especie casi en extinción. Son pocos, poquísimos tal vez. Pero suficientes para cumplir con el valioso título. Son de carne y hueso. Probablemente no los vean seguido o hablen muy poco. Y también es muy válido. 

Del barrio, del cole, del laburo, del club, de la red social… Del bando que te sientas identificado, lo que todos cumplen es en darnos un lugar, escucharnos, alentarnos, apoyarnos, aconsejarnos, ayudarnos, compartir. Esos son los amigos y siempre es bueno saber que están. 

Por Verónica Urbieta 
Es la pava siempre calentando más agua para el mate, es pregunta, silencio, abrazo. 


Verónica Urbieta


Es catarata de audios, la vida cotidiana a la distancia, lo que compartimos y lo que inventamos cómo compartirlo si estamos lejos. Es saberle ahí, tirarse de cabeza, errarle todas las veces que sea, es salvavidas y toallón, red, colchón y cama elástica; es copa, es brindis por lo que se festeja y también por lo que se despide, por lo que duele y lo que se llora. 

Es la pregunta incómoda, la mirada necesaria, el ojo ternura que muchas veces no tenemos con nosotrxs mismxs. 

Es cuidados, alarmas, carcajadas, es siempre desear que no le duela. 

Es lo común, lo en común, es hacer cuerpo ahí donde las alegrías se sienten siempre como propias, donde se hace familia, es el tiempo en que coincidimos. 

Guattari hablaba de la amistad como comunidad provisoria, como amor por las mismas situaciones, persecución del mismo objetivo provisorio, placer de realizar juntos el mismo recorrido, o de fracasar juntos y caer. 

¿Qué es la amistad? Es la brújula, mi brújula siempre. 

Por Gladys 
Vane, Valen, Celi, Ian y Gus: son un grupo de amigos donde prevalece la buena onda, las risas, las charlas y muy lindos momentos compartidos. Y que están cuando los necesito. 

Amistad del presente, del hoy y espero por siempre. 

Feliz que sean parte de mi vida. Gracias Amigos y ¡¡¡muy Feliz día!!! 

Por Ian 
Amigo, que palabra que encierra tantas cosas distintas, que a su vez convergen en un sentimiento único. Cuántas veces usada con tanta facilidad y sin profundidad. Sólo decir que tener amigos es uno de los bienes más preciados que uno puede tener, por eso cuando me refiero a alguien como amigo me gusta estar seguro que es un sentimiento fuerte y bien fundamentado. 

A mis amigos más recientes, pero no menos importantes, con los que hemos pasado por distintas etapas de nuestra relación que así lo confirman les digo que es un honor para mí poder y con mucho orgullo desearles ¡Feliz día amigos! 

Por Gustavo 
Amigo sabes que lo mejor fue conocerlos. Los amigos se ven en las buenas y en las malas donde uno da la mano para no caer, por eso digo gracias por conocerlos y ser parte de mi vida. Y a los más nuevos les digo que la amistad que nos une es como el mar, tenemos principio, pero jamás tendremos el final. 

Por Alcira Lembi 
A vos te hablo, que por años me has ido conociendo, que has visto mis cambios, que me has enseñado la discordia y la paciencia, que has compartido los silencios y el barullo, que has respetado los huecos de ausencia y has vuelto a ocuparlos llegado el momento, que has compartido tus gustos y elecciones conmigo, no para que yo coincidiera con ellos sino para contagiarme tu contento, que has tomado, seguro, un camino distinto, porque nadie es igual a nadie, pero has sabido, de tanto en tanto, doblar por la curva que nos reuniera nuevamente, sin tiempo, porque, ¿qué es eso de usar reloj para medir lo que dura un encuentro, un café, una confidencia, un dolor, una alegría? 


Alcira Lembi


Si dijera tu nombre, sería mezquina. Nuestra amistad trasciende, y vos, que me lees, ahora o mañana, del lado de acá o de allá, sabés que sos vos. Podés tomar lo que quieras de lo que digo. Podés sentir identificación con todo, o sólo con una parte. No importa. Porque lo más importante de este asunto es inefable. Ese es su valor esencial. 

Por Elina Amado 
Todo lo que puede comprarse, es barato. La amistad, como la salud y la tranquilidad de conciencia, no puede comprarse. 


Elina Amado


La amistad nace como una sana familiaridad, en distintos escenarios o diferentes situaciones, al encontrarnos con alguien que despierta nuestra atención. O también cuando, como dice una amiga, “abrimos juego” para conocer nuevas personas. 

Es fácil encontrarse para el ejercicio de este grato y genuino arte, el de hacer amigos. Lo habitual es pasar de la etapa en que hacemos cosas juntos, como trabajar, estudiar o practicar un deporte, a compartir una reunión entre amigos comunes, una cena o un café. Es ahí donde es dable una revelación. Al compartir confidencias surge un trato de mayor intimidad y confianza. Es el momento en que se deja de ser más que conocida y menos que amiga. 

Lo difícil es cultivar ese lazo. Disponer de horarios y espacios. No para “matar el tiempo” interrumpiendo soledades sino para vivir y honrar la vida que se escapa. 

“Yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo” dijo Antoine de Saint Exupéry a través del icónico Principito. 

Es menester el desoír las habladurías, fortaleciendo el afecto que nos domesticó, con generosidad e incondicionalidad. 

El aprender a estar sin invadir. 

El alegrarse con los éxitos del amigo. 

El vivenciar momentos de silencios. 

El acompañar, aún sin saber cómo y aunque el momento no sea feliz. 

El sostener al amigo quebrado por el dolor. 

El charlar hasta cualquier hora desgranando historias, con una copa de buen malbec que afloje la lengua. 

El reír hasta llorar…. 

El compartir y aligerar con necesario humor las cachaduras. Limitaciones que inexorablemente llegan entre las delicias de la madurez. 

La amistad no debe nunca ser interesada, no puede sacar ventajas ni provechos y debe estar exenta de connotaciones sexuales. 

Un buen amigo saca lo mejor de nosotros, estimulando nuestro crecimiento para ser cada día mejores personas. 

Si dada una situación límite tienen la fortuna de tener una amiga que les pregunte ¿Cómo estás? ¿Tenes miedo? Y agregue, animando a la confidencia porque yo si lo tengo, sepan entonces que son inmensamente ricos. 

Esa es la amistad a la que me refiero y a la que hoy celebro y valoro. 

La que consuela, la que alienta, la que protege y hasta la que también escucha despedir amores… Y a la inversa, porque de eso se trata… 

Por Marcelo 
Eramos amigos del barrio. El pibe vivía a la vuelta de mi casa e íbamos a escuelas diferentes. Sabíamos cuál era la casa del otro pero no nos visitábamos. Era una amistad de la calle, de la puerta para afuera. Si queríamos encontrarnos, bastaba con salir a la vereda o dar alguna vuelta manzana en bici. 

No era una amistad de charlas ni de muchas palabras. Nos juntábamos para hacer cosas. Trepar árboles, meternos en la casa abandonada de la esquina, ir hasta el arroyo, mirar las carreras de carritos de bolilleros, jugar al metegol, hacer algún mandado al centro, ir al parque cabañas en bicicleta. Una relación que se sostenía en el compartir actividades, sin otras pretensiones ni compromisos. 

Después vino la adolescencia y caminos diferentes. Amistades construidas con palabras. Sin embargo, cuando nos cruzamos con aquel amigo todavía se vienen a la cabeza aquellos retazos de vida compartida en la vereda. 

Por Marcela Brajovich 
Cuando pensé en escribir, en mi cabeza comenzó a dar vueltas la idea de poder transmitir cómo la amistad enriquece y transforma nuestra vida, nuestro día a día. Y pensé que no hay mejor regalo que una persona nos pueda hacer que brindarnos su amistad, en su sentido más amplio y trascendental, más allá de frases tales como “a los amigos verdaderos se los cuenta con los dedos de una mano”, porque vivimos otro tiempo, ni mejor ni peor, simplemente distinto. 


Marcela Brajovich


Hay amigos que nos acompañan desde nuestros primeros pasos, otros desde la época escolar, amigos del barrio, amigos que volvemos a ver luego de mucho tiempo de no verlos, también están aquellos que volvemos a encontrar luego de un desencuentro, amigos que nos dio el trabajo o la profesión, o varios trabajos, hermanos que además son nuestros amigos del alma, amigos del alma que son nuestros hermanos, y así puedo seguir enumerando. 

Si los podemos recordar y cada vez que la vida nos vuelva a poner frente a ellos, nuestra alma se enciende y nuestra cara se ilumina, eso es suficiente; un abrazo, en estos momentos tan añorado, sólo un abrazo basta para volver a sentir el abrigo de esa amistad. 

El corazón no tiene fronteras, y con el correr de los años me di cuenta de cuánto lugar tiene para permitirnos atesorar a personas, amigos y amigas, que han transitado con nosotros parte de nuestra vida; y personalmente puedo decir que la vida me premió enormemente, porque me permitió y me permite caminar siempre acompañada de grandes amigos, compañeros de estudio y de trabajo que son y han sido amigos, vecinos a su vez amigos, amigas del alma, amigos de las redes sociales, sí leíste bien, amigos de las redes sociales también, nunca tan valorados como ahora, un tiempo en el que un teclado es capaz de transportarnos y así poder tocar el corazón de algún amigo con nuestras palabras, pequeños intercambios que pueden cambiar un mal día. 

Por eso, mañana no esperes regalos, regálate el privilegio de brindarle tu sincera e incondicional amistad a alguien… “Y si un día nos separa el tiempo, que el más bonito de los recuerdos nos una para siempre…” 

Por Marcela 
Tocaba el timbre y me recibía con su caminar ligero, dos o tres pasos a la izquierda y nos sentábamos frente a frente. Nos acompañaba él. Más grande que un cuadro; con líneas, letras, números, una regla y una cruz. De pared a pared estaba él. 

Con un tono de voz muy particular me hablaba rapidito de dorsales, cauces, golfos, hemisferios, meandros. Me asombraban sus saberes. 

Cuando me despedía saludaba a ella y a él. 

Hoy María Inés mira la tierra desde el cielo y yo la saludo desde el llano. Cuándo paso por su casa me pregunto ¿Estará el planisferio en la pared? 


Juana O. Jerónimo


Por Juana O. Jerónimo 
Amigas, amigas que hoy recuerdan 
Momentos, esquinas, moños, guardapolvos 
Inolvidables citas bajo un árbol (hoy añoso y recordado) 
Grabado en su follaje, el murmullo y las voces de dos 
Adolescentes que se cuentan sus cuitas y sus sueños, 
Sin saber, ni creer que así empieza el sendero de la vida. 
Y así, caminando la vida mantienen una amistad que el paso del tiempo no destruyó ni destruirá.