El plantel de Quilmes de 1985, equipo que buscaba cortar una racha del club de más de 30 años sin tí

La Ciudad

El antecedente modificó el reglamento

Cuando el fútbol fue desierto

26|07|20 12:16 hs.

Por Martín Orsili


El fútbol tresarroyense tiene una rica historia en sus más de 90 años, y cuando se repasan los campeones hay solo tres que se destacan con la palabra “desierto”. Las primeras dos oportunidades fue en la década del ‘50, pero hay una historia mucho más actual y es el campeonato de 1985 que a falta de tres partidos se dio por concluido sin consagrar campeón.

La historia es llamativa por donde se la mira, porque el conflicto fue la inclusión del jugador Miguel Fernández de Huracán en el mes de julio cuando había sido expulsado, y se siguió jugando hasta septiembre. Hubo partidos que no se disputaron, reclamos en la Liga, notas al Consejo Federal, renuncias del Tribunal de Penas y hasta amenazó con dejar su cargo el presidente liguista de aquel momento que era Meo Guzmán. 

En aquella temporada el fútbol de Primera División tenía diez equipos que jugaban una zona Clasificación a 9 fechas, los seis primeros pasaban a la ronda Campeonato y los cuatro restantes para definir quién perdía la categoría. Fernández fue expulsado en la sexta fecha ante Argentino Junior, no jugó al fin de semana siguiente ante Boca y regresó frente a Alumni, pero el Tribunal de Penas liguista aplica la sanción de una fecha posterior al partido entre el Globo y el Xeneize, por lo cual el Rojo consideró que no podía jugar ante ellos. Luego, y por la última jornada, Huracán enfrentó a Garmense y nuevamente Fernández fue de la partida. 

Terminada la ronda Clasificación, y con los reclamos ya iniciados, se determinaron los seis equipos que pasaban a jugar por el título. Eran Huracán, Boca, Claromecó, Garmense, Quilmes y Ciclista, pero el reclamo podría haber mandado al Globo, si le quitaban los puntos, a la ronda del descenso y a Alumni a jugar por el título. 

Las idas y vueltas fueron muchas, las reuniones en la Liga constantes y los partidos los domingos continuaron, hasta que se llegó a la definición de declarar desierto el torneo en octubre. 

Para reconstruir la historia, La Voz del Pueblo convocó a Julio Garrido, actual vicepresidente de la Liga de fútbol y por aquel momento jugador de Quilmes, equipo que era líder del campeonato y buscaba cortar una racha sin títulos de más de 35 años. Junto al dirigente, recorrimos las páginas de éste diario, las crónicas y demás publicaciones para detallar lo que fue pasando en esos meses difíciles para el fútbol local. 


Con la camiseta de Quilmes. Julio Garrido disputó toda su carrera en el Cervecero


El actual dirigente, y que por aquellos años ocupaba la punta izquierda de la defensa cervecera, recordó que "el reclamo lo hace Alumni de Orense considerando que había una mala inclusión de Miguel Fernández (de Huracán) en el partido ante el Rojo”. El encuentro fue por la zona Clasificación, la cual ganó Claromecó, y “de haber sido factible ese planteo en favor de Alumni, también correría la misma suerte un planteo similar que iba a hacer Garmense porque también se había incluido al jugador. De haber prosperado el reclamo de Alumni y el planteo de Garmense, Alumni habría ingresado a la Zona Campeonato y Huracán hubiera perdido los puntos (quedando en la zona del descenso)”. 

Cuando finalizó la zona Clasificación, se detuvo una semana el fútbol por el reclamo, pero finalmente se hizo el sorteo para la segunda parte del campeonato. “Alumni ingresa la protesta por la Liga y luego apela al Consejo Federal”, detalló Garrido. 

Lo que pudo haber desatado el conflicto fue cuándo se dio a conocer la sanción a Fernández. El dirigente contó cómo se actuaba por aquellos años, y comentó: "En ese tiempo, hasta que el Tribunal no notificara la sanción, se consideraba que no se podía aplicar la pena. Pero en los usos y costumbres cuando un jugador era expulsado automáticamente se sabía que la próxima fecha no jugaba porque estaba suspendido. Creo que el Tribunal en esa ocasión no se reunió en esa semana, recién lo hizo en la semana siguiente o a los 10 días, y ahí le puso una sanción de una fecha, que en teoría la habría cumplido no jugando contra Boca -porque no jugó- y después volvió contra Alumni”. 

La realidad que el conflicto continuó, al igual que el campeonato que llegó a disputar siete de las diez fechas por el título, y Quilmes y Claromecó, que eran los punteros hasta que se detuvo el torneo, se quedaron sin la posibilidad de disputar hasta el fin la chance de gritar campeón. 


En 1982 - Debut de Garrido en Primera. Parado al centro


“No hay mal que por bien no venga”, dice el dicho, y en este caso se aplica porque “esa situación que se generó con la mala inclusión de Miguel Fernández, un gran jugador, generó la modificación del reglamento de la Liga y a partir de ese antecedente ante una expulsión automáticamente el jugador queda suspendido y ahora el Tribunal se reúne todas las semanas, no se postergan las reuniones para decidir qué es lo que pasa y lo que no pasa con la sanción de los jugadores”, explicó. 

En lo personal
"Estamos muchas veces en contacto con Gustavo Recari (ver aparte), había subido una de las fotos al Facebook (del plantel del ’85), él la vio y me dijo 'ese equipo para nosotros fue campeón aunque los papeles digan otra cosa'. Habíamos logrado un grupo muy homogéneo, un buen grupo, y teníamos muy buenos resultados. Creo que en todo ese campeonato habíamos perdido 1 ó 2 partidos, de un torneo que tenía 25/28 fechas. El equipo estaba para más pero no pudo lograr el campeonato por esos avatares del deporte", se explayó Julio Garrido. Mientras que agregó: "Nosotros teníamos un muy buen equipo, veníamos de hacer un buen torneo. Contra Claromecó, que había sido el ganador de la ronda Clasificación, habíamos ido en la ronda Campeonato de visitante y le habíamos ganado”. 

El Cervecero lideraba, la ilusión del plantel, los dirigentes y los hinchas era poder cortar la racha negativa y todo se esfumó cuando la asamblea de la Liga canceló la competencia a poco del final. 


Julio Garrido en el archivo de La Voz del Pueblo repasando los acontecimientos del fútbol en 1985


“Ese equipo tenía dos refuerzos que eran de Mar del Plata, Pirucho Gómez, un 5 importante que nos daba mucho juego, y Carlos "Pipa" Seres que fue el goleador del campeonato, junto a Mingo Ponce y Carlitos Bassi que también jugaban de delantero. En ese equipo estaba Pato Smith de arquero suplente porque atajaba Sergio Amestoy. Y los históricos, Pingüino Arias, Jorge González, Claudio Morán, yo y el técnico era Carlitos Jensen”, describió. 

Al Regional
La atípica situación generó otro punto de conflicto ¿quién representaba a la Liga en el Regional? En reunión se había definido que el campeón del ‘85 debía enfrentar a Huracán, campeón el año anterior, para determinar quién ocupaba la plaza. 

"Esto generó un ida y vuelta de quién iba a ser el representante en el Regional, tanto Huracán, como Quilmes y Claromecó eran los tres equipos posibles para representar a Tres Arroyos”, recordó Garrido, que amplió: “Finalmente Huracán fue el representante por haber sido el campeón del año anterior, estaba acordado entre los clubes en la Liga. El campeón anterior y el campeón del año iban a disputar un partido a fin de determinar el representante en el Regional, en ese caso ante la situación que el torneo se decretó desierto Huracán fue el representante”. 

De ese modo Quilmes se quedó con las ganas de pelear por el título y también de jugar el Regional, algo que tuvo revancha en los años siguientes. “Habíamos terminado punteros en el ‘85 y creo que desde la Liga y las demás instituciones habrán evaluado la situación y los dirigentes del club decidieron participar en el Regional (del ’86). Para ese torneo vino Néstor Di Luca, Eduardo Kohli, Gustavo Portugal, dos refuerzos de La Plata, el Negro Silva”, describió Julio Garrido que fue parte de ese equipo. 


En 1981, Garrido fue campeón de Quinta División con Quilmes


En el Regional del ’86 Quilmes terminó en la “mitad de la tabla, con buenos y malos resultados”. Pero al año siguiente llegó la gran alegría para el Cervecero, gritar campeón en el Torneo Oficial de la Liga por segunda vez en su historia. Garrido jugó el Preparación de ese ‘87, pero luego una lesión de meniscos en la rodilla lo alejó de las canchas toda la temporada y recién pudo volver en el ’88. “Después las lesiones me terminaron por retirar y me decidí por terminar la carrera (universitaria)”, contó el ahora abogado. 

Siempre en el fútbol 
La historia de Julio Garrido estuvo siempre ligada al fútbol, porque arrancó a jugar a los 12 o 13 años en Quilmes en Sétima y siguió en el Cervecero hasta su retiro. Al año siguiente ya era titular en Séptima y Sexta y terminó la temporada siendo suplente en Quinta que era hasta 18 años. Con edad de Sexta era titular en la Sexta y en la Quinta, comenzó a jugar en Tercera con 16 años recién cumplido y se dio el gusto de ser campeón en Quinta en el ‘81. 


Julio Garrido con el seleccionado juvenil de Tres Arroyos, en la temporada 82/83


“En el 82, cuando todavía no había cumplido los 17, debuté en Primera, el técnico era Adolfo Luna”, indicó, y también contó que el entrenador no lo dejaba jugar en inferiores estando en el plantel superior. Ese mismo año fue convocado para la selección juvenil de Tres Arroyos, y los entrenadores García Blanco y Omar Pernigotti le tenían una sorpresa: “Me designaron capitán de la selección juvenil”. 

Ya retirado como futbolista, Garrido fue parte de la subcomisión de fútbol de Quilmes, se alejó un poco mientras ocupó una banca en el Concejo Deliberante y hace cuatro años regresó al área ya que hasta la actualidad se desempeña como vicepresidente de la Liga de fútbol y es el representante en la Federación de Fútbol Bonaerense Pampeana donde la Liga de Tres Arroyos es fundadora. 

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El Bambino
“Carlitos Jensen era un adelantado en el tiempo”, aseguró Garrido sobre el técnico de aquel Quilmes. “Los hinchas lo habían bautizado como el Bambino Veira y le decían el Bambino Jensen porque dirigía al equipo de saco y corbata”, indicó mostrando la foto del equipo de 1985. 

Aquel año también hubo otro hecho histórico para el Cervecero, porque “empezamos a tener preparador físico, no era habitual que estuviera todo el campeonato. Ese año Gustavo Recari, que era profesor de educación física y jugaba al hockey en Quilmes, era el preparador físico. Veníamos muy bien de una pretemporada, muy bien con el equipo, habíamos ganado los últimos 3 ó 4 partidos de la ronda Campeonato y una decisión de la asamblea cuando nos quedan dos o tres fechas, donde Huracán estaba en la situación de pérdida de puntos, la Liga en asamblea decidió suspender el campeonato y en el año 85 Tres Arroyos no tuvo campeón de fútbol”, remarcó.