La carne picada es entregada a centros comunitarios, comedores barriales e iglesias

El Campo

Solidaridad en tiempos de pandemia

Bahía Blanca: la campaña de donación de carne picada superó los 6000 kilos

28|07|20 12:38 hs.

A poco más de haberse cumplido cuatro meses del inicio de la donación de carne picada, desde la Asociación de Ganaderos y Agricultores (AGA) de Bahía Blanca informaron con satisfacción que se habían superado los 6000 kilos entregados a los barrios más necesitados de la ciudad portuaria. “Hemos cumplido nuestras expectativas y hasta un poco más también de lo que pensamos inicialmente (apuntaban a entregar 5000 kilos)”, explicó Jorge Grimberg, integrante de la entidad y uno de los impulsores de la idea que se puso en marcha el 25 de marzo.


En principio la campaña se inició entre los socios de la AGA, pero rápidamente se abrió al resto de la comunidad. Así, en una cuenta corriente que dispuso la entidad ruralista cualquiera podía realizar una donación de dinero, del monto que quisiera, y con lo recaudado se le compraba la carne picada al frigorífico Viñuela que la comercializaba a un precio diferenciado y luego se ocupaba de envasarla y distribuirla con un camión térmico para mantener la cadena de frío.

La tercera pata la aportó el municipio, que desde su área de acción social se encargó de definir a qué barrios llevar la carne picada.

Antecedente
“Cuando acá en Bahía funcionaba el Patronato de la Infancia, nosotros le donábamos una vaca por mes, pero entendemos que para que le llegue la misma ayuda a todos era mejor entregar carne picada, que es un producto que puede complementar otras comidas. Así fue que sumamos a la iniciativa al frigorífico Viñuela que nos vendió más barata la carne picada y se encargó de hacer la logística de la entrega. Porque el alimento lo lleva a los distintos puntos que le indica la Municipalidad, principalmente a las iglesias, iglesias pastorales y comedores”, agregó Grimberg. 

A cada bolsa de carne picada -la mayoría racionada en dos kilos- se le adhirió un papel en el que se indica el modo de cocción para evitar cualquier problema. “Eso lo implementamos porque nos dijeron que a partir de la carne picada mal cocida podía surgir el problema del síndrome hemolítico. Con esa recomendación salvamos esa cuestión”.

La campaña logró la adhesión de todo tipo de donantes. “Recibimos desde 120 pesos hasta 100.000. Cada uno aporta lo que puede”, comentó. Además de aportes en efectivo, estaba la posibilidad para que los mismos productores directamente donen hacienda. “Algunos donan animales al frigorífico, se acredita el valor y lo transformamos en carne picada”, agregó.

Hasta la semana pasada, en dinero, la recaudación rondaba 1.200.000 pesos. 


A cada bolsa de carne picada -la mayoría racionada en dos kilos- se le adhirió un papel en el que se indica el modo de cocción para evitar cualquier problema



El reparto
“Una vez por semana coordinamos con la municipalidad los lugares a los que hay que entregar, haciendo énfasis en que a los lugares a donde vaya la carne tengan cadena de frío y haya personas responsables y medianamente capacitadas para manejarla. Luego nosotros coordinamos con el frigorífico para que se fraccione la carne y se entregue en un determinado día de la semana”, describió Grimberg.

El producto se ha entregado a familias, a iglesias, a comedores y a centros comunitarios. Algunos cocinan la carne ahí mismo y otros la distribuyen. El rendimiento de esa carne es difícil de cuantificar porque varía según el uso que se le da. Y según las fotos que fueron recibiendo en la AGA como parte del agradecimiento a la donación, se desprende que la carne picada se ha utilizado para salsa para fideos y polenta, para hacer canelones, empanadas, entre otras alternativas.

Además, desde la AGA también se le hizo llegar carne picada a la panadería Nuevo Sol, en la que trabajan chicos discapacitados que por la cuarentena no estaban pudiendo elaborar pan porque no podían salir a venderlo. “Les donamos unos 500 kilos para que elaboraran empanadas para el 25 de Mayo”, contó Grimberg. 

Al margen de lo que se pueda extender la campaña, hay un interés por parte del municipio de replicar la idea y continuar con la distribución entre los sectores más vulnerables. 

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