El Campo

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Alerta amarilla: el INTA Paraná ya detectó presencia de roya en trigo

29|07|20 20:47 hs.

Considerada una de las enfermedades más importantes del trigo a escala mundial, la roya estriada o amarilla (RA) puede afectar todos los estados fenológicos del cultivo con gran impacto económico. Su aparición temprana se consolida cada año y esta campaña no es la excepción. El INTA Paraná denunció las primeras detecciones y la experta Norma Formento hizo el anuncio de la aparición el 15 de julio. 


Desde INTA Paraná alertaron por la detección de un foco de roya anaranjada (Puccinia triticina) en el departamentos La Paz y otro de roya amarilla (Puccinia striiformis) más al sur en Diamante. Las confirmaciones llegan más temprano que el año pasado, cuando se verificaron el 2 de agosto, mientras en la línea de tiempo puede observarse claramente una tendencia a anticipar la detección ya que apenas cuatro años atrás las primeras observaciones fueron el 20 de septiembre. 

“La roya anaranjada y la roya amarilla, estriada o lineal se determinaron a campo en diferentes departamentos de la provincia de Entre Ríos. No se han detectado hasta el ahora casos de roya del tallo. Mancha amarilla es la enfermedad prevalente en la secuencia trigo-soja/trigo y a diferencia de otras campañas, se observa en la mayoría de los lotes, septoriosis de la hoja sin importancia epidémica”, indica el informe. 



“Los cultivos de trigo en la provincia de Entre Ríos, en la etapa de macollaje y encañazón se encuentran en general en buen estado de crecimiento, aunque las hojas inferiores presentan numerosos síntomas (manchas) y signos (royas y oídio) de enfermedades”, agrega el trabajo de la especialista. 

En la región 
Consultado el ingeniero Francisco Di Pane de la Chacra Experimental Integrada Barrow sobre si esta aparición temprana podría acelerar los tiempos de la llegada del patógeno a esta región, manifestó que “es altamente probable”. 

“Generalmente empieza todo en el norte y a medida que las temperaturas suben y hay humedad el hongo empieza a venir al sur. En 2017 se detectó en Bahía Blanca a fines de agosto”, explicó. 

Aunque aclaró: “El momento de la llegada no es clara, pero a temperaturas más altas de lo habitual y humedad alta todas las royas se potencian”. 

 El ingeniero Luciano Piloni, miembro de la Regional Tres Arroyos de Aapresid e integrante de la AAPPCE (Asociación Argentina de Protección Profesional de Cultivos Extensivos), comentó que en los monitoreos de esta última también se ha detectado roya amarilla. “Son trigos susceptibles, por eso se detecta tan temprano, y en general ocurre que cuando se detecta en el norte, a los 40 días más o menos aparece en esta zona”, manifestó. 

“También sucede que primero aparece en los materiales susceptibles y después hay que seguir monitoreando el resto de los lotes, para manejar la situación en los que uno ya sabe que son trigos susceptibles y también en los demás por si hay pérdida de resistencia en algunos materiales”, agregó. 

Piloni explicó además que la llegada o no del patógeno a esta zona “va a depender de las condiciones climáticas”. Aunque indicó que “en las variedades que son susceptibles va a aparecer”. 

Mientras que el ingeniero Nicolás Sabatini, asesor de El Agropecuario, hizo hincapié en el monitoreo. “Ese es el aspecto fundamental. Hay que estar encima del lote para tratar de, en caso de ser necesario, realizar el tratamiento a tiempo. Es importante no dejarse estar”, dijo.

 Características 
Publicaciones de la Chacra de Barrow de campañas anteriores, marcan que el signo visible de la enfermedad es la aparición de pústulas pequeñas de color amarillento/anaranjado, las cuales se disponen de manera lineal, y se visualizan como estrías alargadas de color amarillo en la hoja. Sin embargo, en estadios vegetativos tempranos, las pústulas se presentan agrupadas o aisladas, presentando un patrón disperso en las hojas. En etapas avanzadas del cultivo, dependiendo de la severidad del ataque, puede afectar la espiga observándose la presencia de pústulas en la cara interna de las glumas y también en las aristas. 

Recomendaciones 
- La resistencia genética es la principal herramienta de manejo de la enfermedad.
- Conocer el comportamiento del cultivar seleccionado, en caso de ser susceptible iniciar los monitoreos desde estadios iniciales y llevarlos a cabo con periodicidad. 
- Tratamiento de la semilla con fungicidas sistémicos para proteger al cultivo en sus estadios iniciales. 
- Umbral de 10-20% de incidencia foliar (porcentaje de hojas con pústulas respecto el total de hojas de la planta) para decidir la aplicación de fungicidas (Carmona & Sautua, 2017). 
- En el caso de ser necesario el control químico utilizar mezclas de triazoles y estrobirulinas, respetando las dosis recomendadas en marbete.