El testimonio de Florencia Cejas, la madre que no se separa del pequeño

La Ciudad

Recibió médula de su mamá

Dante da pelea

30|07|20 09:24 hs.

Por Fernando Catalano


Dante tiene seis años de vida, cinco de ellos vividos en cuarentena. Sabe lo importante que resulta para su salud el uso del barbijo y el distanciamiento social, y por ello su madre debió resguardarlo de las reuniones sociales mientras pudo mandarlo al jardín de infantes, con los cuidados sugeridos por los médicos. 

Después de una larga lucha por intentar torcer un duro destino que la medicina le trazó desde sus ocho meses de vida, este lunes en la Clínica Favaloro se le practicó un trasplante de médula que su propia mamá le pudo donar. 

Con la alegría contenida mientras se espera ver cómo evoluciona, Florencia Cejas habló con La Voz del Pueblo del emotivo y esperanzador momento que atraviesa junto a su hijo, un ya famoso hincha de Racing que recibió en las redes sociales -y hasta fue publicado por el diario Olé- el apoyo del director deportivo, Diego Milito en un conmovedor video. 

Cuesta arriba 
“A los ocho meses de vida de Dante empezamos con problemas de salud. Tenía inmunodeficiencia primaria, ese fue su diagnóstico”, dijo Florencia al comienzo de la charla con el diario. 

En un duro comienzo su tratamiento se apoyó también en tratamientos paliativos para mejorar su calidad de vida. Pero hace dos años le informaron que con un trasplante de médula ósea la situación de su salud se podía revertir. 

Allí fue cuando se puso en contacto con Guillermo Jaime y su esposa Verónica Solans -ambos referentes de Tres Arroyos Dona Médula- quienes la orientaron y acompañaron en todo este proceso. 

Como el cuadro de salud del niño se tornó “muy complejo” se le recomendó a su madre hacerle un trasplante a partir de las células suyas, o de su padre biológico. “Hicieron un estudio de compatibilidad a Nicolás que es el papá biológico de Dante y a mí. Y salió que tengo mejor predisposición genética, entonces decidieron hacerle el trasplante con mis células”, explicó. 


Lo banca toda La Academia. Florencia junto a Dante en una publicación que conoció el país


El proceso que ella misma describió como “muy sencillo”, contempló hacer el trasplante en forma de aféresis -con una vía en cada brazo- pero en tiempos de pandemia por Covid-19 se priorizó resguardar al niño y a su madre. “Decidieron a último momento -un día antes de la intervención- que yo ingrese al quirófano para que me extraigan médula. Entré al quirófano el lunes a las 8, a las 9 ya había salido, y a las 11 pude entrar a la habitación de Dante”, describió. 

Mientras esto ocurría, Dante permanecía internado en la Fundación Favaloro, porque transitaba una semana de quimioterapia, para después ir por el trasplante. “Ese mismo lunes, a las dos de la tarde a la Dante le colocan la médula mía. En realidad fue como cuando te extraen sangre, cuando vas a donar, le pusieron el sachecito de médula, él estaba dormido, lo sedaron un poquito, no sintió nada. Fue como una transfusión de sangre. Ese fue el trasplante en sí”, resumió Florencia de manera sencilla el procedimiento -que lleva consigo un infinito acto de amor- con el que hacen fuerza la medicina y ella para salvarle la vida al pequeño fanático de La Academia. 

Por delante
Superada la instancia del trasplante, ahora toca esperar por los procesos para que la médula prenda. “Me dijeron que en diez días la médula empieza a responder en el cuerpo de Dante, para que él empiece a aceptarla”, dijo la madre que también sabe que su hijo debe seguir ‘quimio’ pero un ambiente controlado. 



“Va a tener altibajos pero el tiempo estimativo es un mes y medio -o dos- de internación para ver si la médula prendió”, agregó. 

En diciembre 
En retrospectiva contó que fue en el mes de diciembre del año pasado cuando confirmó que ella podía ser donante. Hasta ese momento “habían aparecido dos casos al ciento por ciento, pero luego me citaron en la clínica Favaloro para decirme que la situación de Dante era tan compleja que era más probable que le haga mal el ciento por ciento de un extraño, que el 50 de compatibilidad mía o del padre”. 

El delicado estado de salud que arrastra el niño comprende una afectación a sus órganos blandos, problemas respiratorios, epoc en el pulmón derecho, y además que no produce defensas. 

“Se emocionó” 
“Siento mucha emoción. Cuando veía a Dante que le hacían el trasplante -la veía tan lejos a esta situación- porque me dieron muchos diagnósticos tristes”, dijo Florencia para comprimir más de cinco años de sufrimiento en una sensación.

“A pesar de todo no bajé los brazos en ningún momento. Siempre le digo a Dante que no pasamos -todo lo que pasamos- para llegar acá. Tiene que salir algo bueno de todo esto”, expresó la joven madre que concurre con su hijo a terapia y a quien siempre le ha dicho la verdad sobre su estado de salud. “Es un nene que entiende muy bien lo que le pasa. Se emocionó, se largó a llorar. Quiere volverse a casa para estar en familia”, dijo al responder por cómo había reaccionado al trasplante. 

Ahora, mientras esperan una evolución que le permita salir adelante, Florencia se esperanza en cumplirle la promesa de llevarlo a conocer “El Cilindro de Avellaneda” y a sus ídolos de la gloriosa Academia, entre ellos a Iván Pillud, Licha López y Diego ‘el Pulpito’ González.