La familia unida. Norma, Eduardo, Federico, Lucía y la pequeña Francisca, son los que le dan vida al

Sociales

Día del Trabajador Hotelero Gastronómico

“Esto ha sido un volver a empezar”

02|08|20 10:27 hs.

Los integrantes de Parrilla Gran Danés posan para la foto con el tapabocas, “esta es para la nota”, dice Norma, “ahora nos sacamos otra sin los barbijos para poder publicar para cuando todo esto pase”, agrega. Norma Nogueira es la capitana del equipo que conforma junto a su pareja Eduardo, su hijo Federico y su nuera Lucía, y que todos los días la reman para tratar de recuperar la dinámica que tenía su emprendimiento gastronómico antes de la irrupción de la pandemia. Lo de la foto y los barbijos puede parecer un detalle, pero es una muestra de que esta familia ha tenido que repensar su negocio.


“Acá lo que pasó es que veníamos a 200 kilómetros por hora y pusimos primera. Frenamos a cero sin aviso previo ni nada”, cuenta Eduardo. “El día que se decretó la cuarentena, al mediodía tuvimos 70 personas, y a la noche tuvimos que cerrar la persona”, recuerda Norma. 

Federico dice que cuando volvieron el martes para abrir no sabían qué hacer. “Decidimos arrancar con el delivery, pero no fue fácil, costó al principio”.

“Esto ha sido un volver a empezar… Nunca hubiera pensado que a esta altura, porque el año que viene cumplo 50 años en la gastronomía, tendría casi que empezar de cero”, completa Norma. 

“No sólo es lo económico, es lo anímico también. Y lo mental. Hubo que volver a pensar el negocio, acomodar la cabeza a esta nueva actualidad”, dice Eduardo. 


Parrilla Gran Danés abre de martes a domingo (mediodía y noche), en Garibaldi y Ruta 3


Pero la dedicación que le pusieron al emprendimiento desde que comenzaron allá por 2004 en el Centro Danés y a partir de 2012 en José Ingenieros al 1200, los ayudó a empezar a levantar la cabeza en un momento en que parecía que no había salida. “Tenemos una clientela muy fiel, muchos que venían a comer todos los días, y fueron varios los que nos pidieron que les lleváramos la comida a la casa. Eso nos ayudó a seguir en el momento más difícil, a pensar que podía funcionar el delivery”, explica Federico. 

Porque no sólo fueron casi 100 días con las puertas cerradas, sino que hubo que generar el movimiento del delivery y adaptar las tareas dentro del restaurante a la nueva realidad. Muchos cambios juntos. Y con la entrada de plata a cuentagotas…

“Acá todos hacemos de todo. Federico trabajaba en el comedor, y ahora se tuvo que adaptar a la cocina para estar con Eduardo. Yo estaba muy metida con los números, el banco, los repartos, y ahora la ayudo a Lucía en la atención y en la preparación de ensaladas y postres”, dice Norma. 

Con la posibilidad de abrir, que se dio para el fin de semana del Día del Padre, hace poco más de un mes, empezó otra historia: la necesidad de cumplir con el protocolo. La primera cuestión fue la reducción de la capacidad de atención, hoy pueden darles de comer a 25 personas. La mitad de lo que podían hasta el 20 marzo. Y después, todo lo relacionado a los cuidados sanitarios: las mesas recién se arman cuando llegan los comensales, que tienen que dejar sus nombres y contactos anotados en una planilla cuando ingresan; las servilletas tienen que ser descartables; en cada mesa tiene que haber alcohol en gel y una sola carta, entre otras cuestiones. 

Eso sí, hay cosas que en Gran Danés no cambiaron: “Acá es todo casero y todo fresco. Tenemos pescado fresco, carnes asadas a la parrilla, pastas, nos dedicamos a platos más sencillos no tan elaborados, pero cuidando de que sean de primera calidad”, dice Federico. 

“¿Si en algún momento analizamos la posibilidad de cerrar? Nosotros no podemos analizar esa posibilidad porque esta es nuestra entrada diaria, nuestro medio de vida”, asegura Federico. “Y somos optimistas que esto ya va a pasar, que es una circunstancia”, agrega Norma. 

Los integrantes del Gran Danés se esfuerzan por agradecer las gestiones que en su momento hizo la Cámara Económica y la buena predisposición que desde siempre mostró el municipio para que los locales gastronómicos volvieran a abrir sus puertas. 

“Y en nuestro día, en un momento tan especial, les queremos mandar un gran saludo a nuestros colegas y también a todos los clientes que nos vienen acompañando en todos estos años”, se despiden los “gran daneses”.