Hugo Cortés, integrante del Museo Regional Aníbal Paz (C. Mulder)

Claro, Reta y Orense

Museo Regional Anibal Paz

Una particular línea de tiempo para el centenario de Claromecó

02|08|20 10:43 hs.

En los papeles el 9 de noviembre de 1920 comenzó a escribirse de manera oficial una historia que se venía gestando varias décadas atrás. Y ese será el punto de partida de una especial línea de tiempo que el Museo Regional Aníbal Paz prepara para celebrar el centenario de Claromecó este año. 


Muy cerca del Puente de Gallego se ubicó la línea de fortines que por entonces se iba corriendo despacio, para intentar dar cierta seguridad a los colonos que se venían instalando. “Continuamente sufrían los ataques de indios que robaban ganado para llevarlo a Chile”, contó Hugo Cortés a La Voz del Pueblo. 

Apuntó que en 1863 la línea de fortines se instaló sobre el arroyo Claromecó. “Pero esa se iba corriendo, ya en 1867 la línea de fortines se llevó al Río Quequén y posteriormente se trasladó mucho más allá, para el lado de Bahía Blanca”, contó uno de los responsables de la entidad.

“Si vas al Puente de Gallego se nota una loma de tierra que la hacían con lo que sacaban del foso alrededor. Se nota el foso y la loma de tierra donde estuvo el fortín, no es que se vea claramente porque está todo verde ahora. Desde el aire se nota también”, describió.


“Si vas al Puente de Gallego se nota una loma de tierra que la hacían con lo que sacaban del foso alrededor”, contó Cortés



Presentes 
También tiene una historia la forma en que el museo celebrará el centenario de la localidad. Un primer objetivo siempre estuvo ligado a la posibilidad de habilitar la primera parte de la obra; pero ante la imposibilidad de contar con apoyo económico para alcanzar los objetivos, el predio donde se construye el nuevo edificio servirá para instalar una muestra y la línea de tiempo.

“La idea fue que como veíamos que no había posibilidad de que nos den una mano, no íbamos a llegar a hacer lo que queríamos, lo que se nos ocurrió fue ver si podemos hacer una exposición en la rampa de bajada”, contó Cortes. 

Explicó que “será una línea de tiempo -instalada sobre la pared larga- de 100 años de la vida de Claromecó. Pero no van a ser los 100 años desde que se fundó sino que vamos a tomar un punto más lejos, que es desde 1863, cuando se instala el fortín en las proximidades y todo esto empieza a transformarse”. 

El racconto previsto desde el museo contempla contar la construcción del primer hotel que albergó turistas en la localidad y hasta la fundación de la estancia que en principio le perteneciera a la familia Rodríguez Larreta y que posteriormente compraron los Bellocq. “A esa línea la vamos a extender hasta 1970 que es cuando se hace la ruta. De ahí para acá es historia moderna”, sostuvo.

Indicó Cortés que mientras se avanza este año -como pueden- con la obra, se aspira a generar una muestra anexa a la línea de tiempo. “Para el sector de abajo, este año compramos una parte de la losa, vamos a ver si podemos techar aunque sea un tercio del salón, y hacer una exposición, si nos da el tiempo. Es todo muy a pulmón lo que hacemos, si llegamos vamos a realizar una exposición a cielo abierto de cosas grandes como carruajes y algunas otras cosas que consigamos”, dijo en relación a la idea que tenían prevista desde el año pasado. 

La obra 
Respecto a la obra indicó que llevan adelante una construcción de 450 metros cuadrados, totalmente bajo tierra. “Es un subsuelo. Están todas las paredes levantadas, las vigas hechas para poner la losa, y hay una rampa de bajada que tiene unos 24 metros que es la mitad a cielo abierto y la otra con losa. Son 70 metros cuadrados los que están hechos, y todos los años le vamos haciendo una mejora”, indicó. 

Durante 2019 pudieron avanzar con la losa y revoques. Y para este año administrando lo que tienen –confió- apuntan a terminar otro revoque y las puertas con “muchísima mano de obra propia y rebuscándonos de alguna manera”. 

“Las puertas las vamos a hacer nosotros, la instalación eléctrica también, nos encargamos de pintar -los de la comisión- no tenemos recursos para mandar a hacer nada”, señaló. 

El centenario 
El aporte que el museo hace en la comisión municipal del Centenario lo cristaliza a través de Darío Rodríguez, quien también participa en el Instituto Browniano. Las dos entidades de hecho trabajan hermanadas de cara a la organización de las celebraciones por los 100 años de la localidad. 

Dijo Cortés que previo a que se los convoque –y con diez años de obra en marcha- siempre tuvieron en mente para el centenario “tener habilitada la primera etapa de la obra. Es decir el subsuelo, tenerlo terminado”. 

El período que se abarcará es desde 1863 hasta 1970


Fue entonces que remarcó el trabajo “a pulmón” hecho por los integrantes de la comisión. “Con (el intendente) Sánchez lo hablamos muchas veces que nos iba a dar una mano, que ‘cuando tengan más adelantado -o falte un empujón- la Municipalidad se los va a dar’”, afirmó. 

Este empujón, agregó, aún no ha llegado. En este sentido, diferenció al museo de otras entidades. “Todas las otras comisiones -la verdad- han ligado plata todos los años de algún lado”, según afirmó.

Igualmente aclaró que “el museo tiene por la Municipalidad –hace como diez años- un pedacito de campo arrendado donde era la escuela agrícola. En realidad no es campo trabajable, pero lo tenemos arrendado para pastoreo y el producto de eso lo volcamos totalmente al museo, a la construcción. Todo lo que hemos hecho ha sido con eso”, aseguró uno de los impulsores del museo.