Interés General

Turf

Nuevo curso formativo de la UTTA

06|08|20 12:02 hs.

La pandemia del coronavirus paralizó prácticamente las carreras de caballos en la Argentina, con excepción de las jornadas realizadas en Río Cuarto, el 28 de junio, y Tucumán, el 23 de julio. 


Y en el contexto de las nuevas demandas para el turf moderno, y sobre todo sin espectadores en los hipódromos, la UTTA tomó la iniciativa también en otro de los puntos clave de la actividad: la capacitación, en este caso para “Funciones en la Secretaría de Carreras”.



La política de hipódromos abiertos, que es una de las banderas de la Unión liderada por Carlos Felice, su Secretario General, abarca además un abanico de herramientas específicas para el desarrollo formativo de los trabajadores. Y como es habitual en diferentes oficios desarrollados en todos estos años, esta primera clase con esa temática estuvo enfocada en profesionalizar aún más nuestra actividad. 

La base sólida pensando en un óptimo simulcasting está en la tarea específica de las respectivas Secretarías de Carreras. Desde lo que comprende a la programación (carta de llamadas, inscripciones, forfaits, resultados, ect) hasta el conocimiento del Reglamento General de Carreras. 

El curso contempla todo aquello que acompaña el desarrollo de la jornada hípica, pero además lo previo a través de los trámites del Stud Book, con transferencias, certificaciones, autorizaciones para correr y microchips, por ejemplo, y lo posterior, con los desafíos que hay por delante. 

Desde el encuentro concretado este martes, son siete jornadas semanales de una hora y media, en la modalidad virtual, desde luego, y con muy buena recepción: 65 asistentes siguieron atentamente la experiencia que les transmiten con su experiencia Juan Ignacio Genzano y Reinaldo Molina, los facilitadores.

“¿Por qué la Secretaría de Carreras es el motor de la industria?” es una de las temáticas, que apunta a cinco ítems: Hipódromos federales, Capital humano, Unificación de criterios, Relaciones y Trámites administrativos. 

La mirada alerta de los que se inscribieron en el curso y su participación con ansias de mayores conocimientos son el mejor reflejo del turf como generador de puestos de trabajo.