La Ciudad

Informe especial: el coronavirus en este sector

Desde el 19 de marzo, se dieron de baja 53 comercios en el distrito

09|08|20 17:14 hs.

Textos y fotos Quique Mendiberri

Cincuenta y tres comercios del distrito de Tres Arroyos se dieron de baja desde que comenzó la cuarentena para prevenir el contagio de Coronavirus el pasado 19 de marzo. Así se desprende de la base de datos existente en la Secretaría de Desarrollo, Ciencia y Tecnología de la Municipalidad de Tres Arroyos y la cifra representa el 1,7% de la totalidad de los 3.150 negocios y emprendimientos (comercio e industria) registrados en la ciudad cabecera y las ocho localidades que componen el partido, informaron de manera oficial fuentes de esa cartera a LA VOZ DEL PUEBLO, en el marco de una consulta específica al respecto.

Al mismo tiempo, en nuestra ciudad, en la Cámara Económica de Tres Arroyos se observó que el impacto de la pandemia en la economía de los comercios existentes en la zona céntrica, se vio reflejada en el cierre de 31 locales que, en al menos cinco casos, buscaron nuevas oportunidades en zonas más alejadas del corazón del consumo local.

Cuando hoy llevamos 141 días de cuarentena en la República Argentina, el hecho de que Tres Arroyos se encuentre en fase 5 desde el pasado 20 de junio, permitió que el 98% de su actividad económica esté funcionando con el ritmo que implica su práctica. Si bien los datos reflejan el impacto del daño en este sector de la economía tresarroyense, también permiten determinar el amplio porcentaje de emprendedores que tiene el distrito, con un productor de bienes y servicios por cada poco más de 20 habitantes, según los últimos registros poblacionales.

Factores 
LA VOZ DEL PUEBLO consultó a distintos actores de este escenario y pudo identificar entre los principales factores que llevaron al cierre de esos comercios, a los altos niveles de déficit que muchos comercios venían arrastrando desde hace por los menos dos años a la fecha, las nulas facturaciones registradas principalmente en los primeros 30 días de cuarentena obligatoria, las frustradas negociaciones a la hora de condonar precios de alquileres con inmobiliarias o dueños de locales, los límites a la hora de acceder a créditos con tasas especiales o de cero interés, el lógico endeudamiento y su respectivo efecto en el posterior desarrollo de la castigada actividad. También, en menor medida, a los inconvenientes que generó el cese de producción y traslado de mercaderías desde otras zonas de la Provincia hacia nuestra ciudad, como por ejemplo, en el sector de indumentaria. 

“Concretamente, yo tuve perdón de mes de abril y a otros se les condonó un 50%. También se les bajó un 50% de alquiler durante mayo y otros pactaron nuevos valores de contrato hasta fin de año, donde algunos hasta ‘ligaron’ un descuento del 30 por ciento”, recordó el martillero Pablo Antonini acerca de las negociaciones inmobiliarias en las que participó con clientes suyos, a los que la baja en las ventas les impactó de manera significativa, “en los segmentos de clase media para abajo, después de junio, hubo movimiento, pero no hay ventas. Es impresionante lo que han bajado (las ventas)”. 

En ese sentido, su colega, Guillermo Di Salvi, coincidió en que hubo dueños de propiedades que propusieron cobrar un 50% del alquiler hasta que se restablezca la actividad y que, a pesar de la coyuntura, no hubo cambios en los contratos, “tuvieron un incremento interanual del 30%, lo mismo que hubiera pasado si no hubiera habido pandemia”. 



“Pudo ser peor” 
El titular de la Secretaría de Desarrollo, Ciencia y Tecnología de la Municipalidad de Tres Arroyos, Matías Fuhrer, reconoció el impacto de la pandemia en el comercio local, pero a la vez, reconoció que “pudo haber sido peor”.

“El daño en la economía se sintió, pero pudo haber sido peor, ya que reaccionamos de manera anticipada. No se dejó estar tanto tiempo el cierre del comercio. Se recorrió con las autoridades de Salud, cedimos a cosas que se pautaban de antemano, como la posibilidad de que entre gente o no. Fuimos todos aprendiendo en el camino”, indicó. 

En ese sentido, el responsable de la cartera que observa los principales datos económicos de nuestro partido, indicó que existen 69 consultas vigentes para restablecer actividades que fueron pausadas por la pandemia, como así también, iniciar nuevos emprendimientos, “las consultas que estamos recibiendo se están preparando para la post pandemia. Hay una consulta acerca de qué tengo que hacer para habilitar determinado comercio, qué papelería tengo que hacer si quiero volver a la actividad. Consultas que en los primeros días de pandemia habían desaparecido”. 

Los más golpeados 
Por su parte, desde la Cámara Económica de Tres Arroyos, su titular, Augusto De Benedetto, aseguró que en nuestra ciudad “el sector comercial fue el más golpeado, porque pasó de facturación cero hasta una recuperación a partir del primer mes”. 

En ese sentido, la cara visible de la institución que nuclea a 1050 comercios radicados en la ciudad cabecera, valoro la acción en conjunto con la Municipalidad y la estrategia llevada adelante para que el impacto no sea mayor, “fue un buen trabajo que se hizo con el Municipio. Se pudo llevar a una mesa de discusión la apertura de los comercios, de los gimnasios, las confiterías, restaurantes y los hoteles. Ahí se empezó a mover todo un poco y, en principio, le sacamos entre 15 días y un mes de actividad a otros distritos. Sabíamos muy bien que, cada 15 días, se aprobaban protocolos que eran enviados a la Provincia e íbamos haciendo algún tipo de apertura, siempre supeditado a la decisión de cada intendente”. 

Para el dirigente empresarial, el acompañamiento de la producción agropecuaria también fue clave en el sostenimiento de la actual situación, “afortunadamente, el campo fue un motor que no se detuvo. En Tres Arroyos, el productor que tiene un excedente lo invierte en Tres Arroyos. Apuesta a hacer un edificio. El mismo comerciante se anima a meter un emprendimiento más, a comprar un local, a refaccionarlo”, estimó en el cierre.  






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“Si me quedaba, me enterraba de boca”

Javier Bardelli es peluquero. Había abierto su peluquería soñada en Moreno al 400, pero la pandemia lo obligó a mudar su negocio a casa. Afirma que los costos actualizados hacen imposible un retorno al centro de la ciudad



Apenas iniciada la cuarentena obligatoria, el coiffeur Javier Bardelli decidió dejar la peluquería que hacía poco menos de un año había abierto en Moreno al 400. El nuevo destino sería su casa en el barrio Escuela 18. La vivienda que adquirió junto a la de sus padres, donde hace 30 años, cuando apenas tenía 13, comenzó a incursionar en la profesión a la que hoy está agradecido. 

Sin embargo, el Coronavirus le cortó el ascenso y sus sueños de permanecer en el centro de la ciudad, donde dejó atrás una importante inversión en refacciones y asegura que, por estos días, volver le representaría, solamente en trámites, un 20 por ciento más de gastos con respecto a lo que necesitaba en marzo. 

“Si yo me hubiese quedado ahí, me hubiera enterrado de boca”, recuerda acerca del lugar en el que, lo primero que encontró ante el problema de la pandemia, fue la negativa del propietario a flexibilizar sus gastos, “te decían ‘está bien, no pagues`, pero te lo acumulaban para el otro mes”. 

“El día que empezó la pandemia hablé con el dueño del local y le dije que no iba a poder pagar mientras dure la pandemia. No hubo arreglo, él no aceptaba cambiar el contrato, y me tuve que venir para acá”, recordó. 

Así, volvió a su casa en la calle 12 de Octubre al 700. Transformó el living en un nuevo salón de peluquería y, a pesar de restarle espacio a su familia, valora el destino que le dio la situación, “mi esposa también encontró un lugar para instalar su espacio de depilación, así que todos re contentos”. 

Ya instalado, el balance es positivo. Asegura que no perdió clientes y que, incluso, recuperó algunos que había dejado en el camino a raíz de los vaivenes que genera estar en el centro. Sin embargo, remarca que lo hizo todo a pulmón junto a su esposa Eugenia, ya que no recibió ayuda de ningún tipo, “nosotros no recibimos nada. Yo soy monotributista categoría C y ya con eso, pareciera como si tuviera plata. No me dieron IFE y mucho menos créditos. Estamos bancando a la gente que no labura”, observó con resignación, antes de cerrar con una reflexión acerca de lo que le genera la posibilidad de estar en un distrito en fase 5, “igualmente no tenemos que olvidar que, mientras que en Buenos Aires las peluquerías recién están arrancando, nosotros hace tres meses que estamos trabajando”, concluyó.  

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“Priorizamos la salud, pero sabíamos que la economía venía quebrada” 


La llegada de Tres Arroyos a fase 5 implicó una serie de controles y actividades acerca delas cuales se tuvo en cuenta principalmente la salud, pero sin perder de vista la economía. 

Así lo reconoció el Secretario de Desarrollo, Ciencia y Tecnología, Matías Fhurer, quien además indicó que la flexibilización fue gestionada “cara a cara” entre el intendente Carlos Sánchez y el propio Gobernador Axel Kicillof. 

“Tres Arroyos tenía el 70% de movilidad, según los estudios satelitales que realizaba la Provincia. En las primeras reuniones que el intendente tuvo con el Gobernador, le manifestó que de a poco iba a ir flexibilizando en su distrito, dependiendo de la evolución de la pandemia. Eso fue cara a cara. Después todos fuimos aprendiendo y flexibilizando con responsabilidad”, recordó. 

En ese sentido, Fuhrer reconoció haber sufrido las diferencias comunicaciones que evidenciaban muchas veces Provincia y Nación, “la reacción del Estado y la comunicación entre Provincia y Nación no fue excelente. Cuando decíamos que teníamos que cerrar las fronteras, no lo hacíamos. No estuve en eso, pero se notaba que no se había hecho. Destinaban hoteles en Capital Federal para alojar gente para tenerlos aislados y eso los enfureció. Por suerte, el aprendizaje fue más elaborado en el partido de Tres Arroyos”. 

Así, se llegó a una política de flexibilización, donde la situación económica no podía ignorarse, “nosotros priorizamos la salud, pero sabíamos que la economía venía quebrada y esto fue la estocada final. Tuvimos que hacer algo para que, en definitiva, el comercio subsista. Hoy, en Argentina, estar cien días sin factura, es letal”. 

Con respecto a sus expectativas del próximo año, Fuhrer vaticinó un “año difícil”, “lo veo un año muy difícil porque es levantar lo que venís arrastrando de muchos años. No solamente lo que generó la pandemia”, concluyó.  


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“Creo que las clases no van a comenzar”


El inicio de clases es por estas horas lo que más inquieta a muchos tresarroyenses que ven trabadas sus actividades económicas a raíz de las responsabilidades que exige tener a sus hijos en casa. 

En ese sentido, el titular de la Cámara Económica de Tres Arroyos, Augusto De Benedetto, reconoció que, si bien existe una evaluación de poner los logros que motivaron el arribo de Tres Arroyos a fase 5 sobre la mesa, a los efectos de que se considere la posibilidad de iniciar las clases en nuestro distrito, esa alternativa todavía aparece lejana en el tiempo, “yo creo que las clases no van a comenzar. A esta altura, a la pandemia hay dividirla en tres: la pandemia de la economía, la de la salud y la de la educación. Las consecuencias de la última se pueden ver en distintos países del mundo. En Estados Unidos se abrió el tema de la educación por una cuestión política, pero hoy, de cada diez chicos solo tres eligen ir al colegio de manera presencial. No sé cuántos padres mandarían los chicos a la escuela si se abrieran en Tres Arroyos”, observó. 

En ese sentido, De Benedetto vaticinó una decisión general del Gobernado Axel Kicillof al respecto, “me parece que en la Provincia, se va a dar un todo. Se van a iniciar las clases en todos los distritos o en ninguno”. 

Por otra parte, en cuanto al impacto de las ventas en las facturaciones, distinguió, “obviamente no es la misma cantidad de ventas de hace un año, pero a la par de otros distritos estamos muy bien y eso se debe a la impronta del tresarroyense de invertir en el mismo distrito” y agregó optimista, “mientras está tan de moda eso de irse a Uruguay, tenemos que pensar que en Tres Arroyos podemos valorar el hecho de vivir en un lugar tranquilo del interior con el 98 por ciento de sus actividades abiertas, la playa con una temporada por venir que, seguramente no será tan buena, pero va a estar”.