El predio del taller de De Ferrari donde en la madrugada de ayer ardió un camión

Policiales

En el Ruta 3 Sur

“Hay un par de loquitos sueltos en el barrio”

16|08|20 08:58 hs.

Otra vez el barrio Ruta 3 Sur volvió a ser escenario del incendio de distintos vehículos. En la madrugada de la víspera le toco sufrirlo otra vez al mecánico José De Ferrari, a quien le quemaron un camión marca Renault, propiedad de una persona de apellido Lepez, quien se lo había dejado estacionado en el predio de la calle Baigorria y su intersección con Bolívar para que le haga una serie de reparaciones. 


El mismo terreno donde en julio también le incendiaron tres colectivos a Héctor Ramos, un conocido empresario transportista local, que los había dejado en el taller de De Ferrari para realizarle unos arreglos. 


El predio del taller de De Ferrari donde en la madrugada de ayer ardió un camión marca Renault y, el mes pasado, dos colectivos pertenecientes a Héctor Ramos


Este episodio ocurrió a las 2.40 y, poco después que los bomberos controlaron el fuego, debieron volver a actuar a la vuelta del taller de De Ferrari, en la calle Balcarce al 1800. 

Eran las cuatro de la mañana cuando una camioneta Ford F100 que se hallaba estacionada sobre una vereda, comenzó a incendiarse. 



Los vecinos que todavía comentaban el siniestro en el taller de De Ferrari, le tocaron la puerta a Mónica (pidió que no se publique su dirección ni su apellido) para avisarle que se le estaba quemando el vehículo usado que su marido había comprado hace pocos días para moverse trabajando como albañil.

“Creo que me avisó uno que pasaba”, dijo la mujer acerca del incendio de la camioneta que había dejado estacionada sobre la vereda, el cual, tuvo su correlato en la esquina de Balcarce y Guido, ”cuando controlaron el fuego alcanzo a decirles que, en la esquina se estaba quemando otro auto”. 



En efecto, sobre la vereda de la misma mano, un viejo Peugeot 504 había sido atacado de la misma manera. Su dueño no estaba en casa cuando este diario visitó el barrio. 

“Debe haber un par de loquitos sueltos en el barrio”, comentan por lo bajo todos los consultados sobre el responsable de estos ataques vandálicos, aunque tal como lo sostienen todos en general, “rumores hay muchos, pero nadie sabe nada”.