Ofelia Valenzuela dialogó con La Voz del Pueblo

La Ciudad

Las pruebas de la vacuna contra el Covid-19

Ofelia Valenzuela: la voluntaria que se siente bendecida

30|08|20 01:57 hs.

Ofelia Valenzuela es tresarroyense, tiene sus raíces en nuestro distrito. Un lazo que se mantiene firme, pese a que hace 28 años se radicó en la ciudad de Buenos Aires. La mudanza obedeció a que su marido, Horacio Benítez, se desempeñaba en el Banco Comercial y por entonces fue trasladado a una sucursal que la entidad abrió en el microcentro porteño. “Vino con la función de contador del banco, si bien no es contador público”, recordó Ofelia en un diálogo con La Voz del Pueblo.

Conformaron una familia grande. Tienen cuatro hijas: Fanny, Victoria, María de la Paz, quienes nacieron en Tres Arroyos; y Magdalena, nacida en Buenos Aires.

Sus hermanas son Emilia, quien también reside en Buenos Aires; Leonor, que se encuentra en Tres Arroyos; y Marta, en Bahía Blanca. 

 Forma parte de las miles de personas que se ofrecieron ante la convocatoria para probar la vacuna contra el coronavirus. La Voz del Pueblo la entrevistó en forma telefónica y puso de manifiesto que es gratificante haber sido seleccionada, porque es una manera de colaborar ante la pandemia. 

Sin dudar
 Al tomar conocimiento de la realización de los testeos y la necesidad de voluntarios, no dudó en inscribirse. Recordó que “cuando escuché al doctor Fernando Polack decir que se iban a reclutar voluntarios en Argentina, envié un mail y me llamaron. Me sentí bendecida de poder ayudar”. Polack es director de la Fundación Infant, médico especializado en virus respiratorios y coordinador en esta tarea de investigación. 

La vacuna, que se encuentra en una fase avanzada, es desarrollada por la compañía farmacéutica estadounidense Pfizer y su par alemana BioNTech, con la colaboración del Gobierno. Los ensayos se están llevando a cabo en el Hospital Militar y comenzaron el lunes 10 del presente mes. La mitad de los postulantes recibe la vacuna, mientras que a la mitad restante se le aplica placebo (en forma de inyección de solución fisiológica). Ofelia explicó que “me llamaron, me hicieron dos entrevistas telefónicas” y le dieron cita para el martes 18. 

4500

La cantidad de voluntarios que fueron convocados en esta etapa 


En la mencionada jornada, le practicaron análisis clínicos, de sangre y un hisopado. “Estuve cinco horas más o menos en el Hospital Militar, donde se están haciendo las pruebas. Ahí me aplicaron la vacuna o el placebo, porque es a doble ciego, aleatorio. Ni el médico ni el paciente saben lo que inyectan”. 

Le otorgaron un turno para el martes 8 de septiembre, día en que le darán la segunda dosis y harán los estudios “para saber si desarrollé anticuerpos contra el virus”. 

Según puntualizó, los controles tendrán continuidad por el lapso de dos años. Recibió “un dispositivo electrónico para ir chequeando mi salud, voy haciendo como un diario, les informo a los investigadores como sigue el proceso”. Mediante este dispositivo, comunica si en alguna ocasión tiene fiebre, así como cualquier síntoma o modificación que considere relevante.  

Haber participado como voluntaria no cambió en nada su vida cotidiana, porque no le genera ninguna restricción. “Solamente tengo que ir informando. Después hago una vida normal”, sostuvo. Quiere contribuir en poder dejar atrás los efectos que genera el Covid-19 en todos los países. “Veo que el mundo está paralizado, dicen que la única opción es la vacuna, hay varias en estudio. Están avanzadas, como la que se evalúa en Argentina que llegó a fase 3. Pensé que era una oportunidad inscribirme como voluntaria. Argentina necesitaba 5000 aproximadamente y se anotaron muchísimos más, me sentí bendecida –reiteró- de que me hubieran elegido”. Finalmente, fueron llamados en esta instancia 4500 de los inscriptos, sobre un total cercano a 25.000. 

Tomó la decisión como una reacción espontánea y lo habló con su esposo. “Estuvimos de acuerdo”, afirmó. 

Estas prácticas en el país se producen luego de que fueran superadas las fases 1 y 2, relacionadas de manera especial con verificar aspectos de la seguridad y eficacia. 

Destacó que en el Hospital Militar brindan contención y están pendientes de quienes asisten para los ensayos. Comentó, al respecto, que “en la primera etapa fue todo muy tranquilo y con mucho cuidado dentro del Hospital, con el transcurso de los días llamaron para hacer el seguimiento. Como mínimo, tengo que pasar el parte una vez por semana”. 

Con satisfacción, Ofelia le otorgó relevancia a las muestras de solidaridad que desde el inicio de la pandemia se registran en nuestro país. “Creo que en general, los argentinos somos solidarios”, subrayó. 

Su casa está ubicada en el barrio de Villa Devoto. Toma todas las precauciones que puede, tiene en cuenta las medidas de higiene, usa barbijo, sale poco y se organiza para hacer las compras. Indicó que “no tengo a nadie de la familia que se haya infectado. En Buenos Aires hay en este momento un poco más de mil casos diarios, la mayoría en los barrios con mayor densidad de población”. 

Primeros días 
Transcurridos once días desde la aplicación de la primera dosis, Ofelia dijo ayer a La Voz del Pueblo que “estoy perfecta, hago controles como me indicaron, me tomo la temperatura. Y envío las respuestas en el diario electrónico del Covid, una vez por semana. Hasta ahora no he tenido síntomas de nada”. 

Si bien no conversó con otros voluntarios, de las declaraciones periodísticas surge que los consultados se sienten “reconfortados” -como ella- y comparten sentimientos positivos. 

El día en que se disponga de una vacuna “va a ser un alivio en el mundo y para las generaciones venideras. Se supone que este virus va a seguir dando vueltas, como sucedió con otros como el caso de la gripe A por ejemplo. Es un aporte que puedo hacer porque estoy sana”, reflexionó. 

Cuando se llegue al resultado esperado, será el momento de “empezar nuevamente, de a poco, a disfrutar de las cosas que disfrutábamos antes”. 

Mientras tanto, Ofelia cumple con cada paso, en el período inicial de un proceso de seguimiento que finalizará en 2022. “Es contribuir con un granito de arena para saber si la vacuna es realmente efectiva y podemos salir de la pandemia”, concluyó.     

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Prioridad
El doctor Fernando Polack destacó que la realización de este estudio en el país puede generar beneficios importantes. En declaraciones a la agencia Télam, sostuvo que "pone a la Argentina en un mapa de la ciencia y permite que muchos actores estén pensando en nosotros”.

Y puntualizó: “Típicamente a los países que intervienen en las evaluaciones, se les abre la puerta para acceder a las remesas de vacunas o medicamentos con prioridad". 

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El inolvidable Colegio Nacional 
En 1970, Ofelia Valenzuela egresó como perito mercantil. Este año, estaba prevista una reunión por el 50º aniversario de la mencionada promoción. Armaron un grupo de Whatsapp y “nos conectamos como si no hubiera pasado todo este tiempo”


El acto de entrega de diplomas en 1970


Durante la entrevista con este diario, Ofelia Valenzuela habló de la infancia. Ocupa un lugar especial en su memoria el Barrio Benito Machado, porque “allí estaba la casa que más recuerdo. Fuimos cuando yo tenía más o menos diez años. Viví en dos o tres casas en mi niñez”. 

En consecuencia, cursó el nivel Primario en más de un establecimiento escolar: los primeros años en la Escuela 8, luego en la 16 y finalizó en la Escuela 48. En el Secundario, se recibió de perito mercantil en el Colegio Nacional, por entonces ubicado en la segunda cuadra de calle Chacabuco. 

El inmueble fue sede con posterioridad del Colegio Manuel Belgrano y actualmente pertenece al Sindicato Empleados de Comercio. 

Egresó en 1970, motivo por el cual estaba previsto este año realizar el encuentro por el 50º aniversario. “Está la idea y las ganas de hacer una reunión. Los chicos que viven en Tres Arroyos hicieron un grupo de Whatsapp, es hermoso y nos conectamos como si no hubiera pasado todo este tiempo. Somos más de 70 en Whatsapp, tanto bachilleres como peritos mercantiles”, contó. 

A muchos, no los ve desde el egreso, y con otros –en cambio- tuvo algún contacto o reunión. En 1995 celebraron los 25 años del egreso y asistió “un grupo bastante importante”. 

Se genera un intercambio que permite “recordar a profesores, compartir anécdotas del colegio, casas y negocios de Tres Arroyos. Para mí que hace tanto que no voy, es muy lindo estar conectados así. Vamos poniéndonos al día de las vivencias de cada uno”. 

Dijo que tuvieron “profesores de lujo. Sería injusto nombrarlos porque no quiero omitir alguno, pero en especial me marcaron la señora Poblet de Estévez, de Francés; la profesora Yolanda G. de Ferrario, de Literatura; y las profesoras de Matemáticas, Rosita Clerch y ‘Minita’ Castro”. 

Del mismo modo, expresó que “en cuanto a los compañeros fuimos un grupo muy compinche, mucha camaradería y respeto entre nosotros y eso no lo perdimos porque hoy en día disfrutamos la comunicación diaria”. 

Afectos, historia
Quedaron en Tres Arroyos una de sus hermanas y su familia. Quedó igualmente toda una historia que reúne vivencias imborrables. Ofelia recordó a Berthel Skou, con quien trabajó “casi 20 años en el área administrativa, primero en la agencia Renault y cuando cerró, cumplí una función similar en la parte agropecuaria”. 

Y agregó que “mucha gente querida sigue viviendo allá”. Además suele veranear en Necochea, donde ocasionalmente conversa con tresarroyenses que eligen el mismo destino para su descanso. 

“El deseo de todos” 
La pandemia modifica los planes, establece un paréntesis. Su hija mayor vive en España y cuando pueden viajan a visitarla. “Justamente teníamos programado ir a verla cuando se decretó la cuarentena, quedó en stand by”, comentó. 

Sabe también que “es difícil que se pueda lograr” este año la celebración por el 50º aniversario del egreso en el Colegio Nacional. 

Sin embargo, con entusiasmo anticipó que “si se debe postergar, nos juntaremos el año que viene si Dios quiere. Estamos en contacto y cuando se pueda vamos a hacer la reunión, es el deseo de todos”.