Cristian Laccedra se hizo cargo hace cinco años de Ferretería Constituyentes y logró hacerse de una

La Ciudad

Día del Ferretero

Una ferretería que es una pinturita

03|09|20 10:40 hs.

Cristian Laccedra hoy celebra por partida doble. Es su cumpleaños número 36 y también el Día del Ferretero, la actividad que desarrolla hace casi cinco años, cuando se hizo cargo junto a su mujer Nadia de la Ferretería Constituyentes. Y hoy, en este contexto tan particular, han decidido ir por más. 


“Acabamos de empezar con la ampliación que va a estar destinada a pintura. Nos quedó chico el sector de ferretería porque había crecido mucho lo referido a las pinturas, entonces alquilamos la propiedad de al lado para armar otro salón”, explica Cristian. 

La venta de pintura se transformó en uno de los caballitos de batalla de Cristian para poder levantar la ferretería, ya que cuando la compró casi no tenía mercadería y debió empezar de bien abajo. 

Y también fue la gran aliada durante la cuarentena. “Si bien yo no me puedo quejar porque pudimos seguir siempre abierto, los primeros días se frenó todo, y después de a poco empezó a moverse. Y lo que más se vendió fue pintura, porque como estaban todos en la casa decidieron ponerse a pintar”, cuenta.

“Soy el representante de una marca cordobesa, que es de muy buena calidad y tiene precios accesibles, y cada vez anda mejor”, completa. 


Cristian tuvo que adaptar el mostrador por la pandemia y cumplir con los protocolos sanitarios en su ferretería ubicada en Sarmiento y Constituyentes


Así como lo empujó la pintura, Cristian pone al mismo nivel de protagonismo a la fidelidad de los vecinos del barrio. “La gente del barrio siempre está. No fallan. Y eso ayuda mucho”, agradece.

En el caso de Laccedra el efecto nocivo de la pandemia se experimentó en la entrega y la financiación de la mercadería. “El trato con los proveedores y la logística está muy complicado desde que empezó la cuarentena. Estás obligado a pedir todo por teléfono o whatsapp y muchas veces sin ver el producto que querés comprar. Aunque lo más difícil es que todo hay que pagarlo por anticipado, se cerraron las cuentas corrientes”. 

A la complicación financiera se le suma que los proveedores ya no ofrecen ofertas en ninguno de sus productos. “No sólo eso, sino que ha aumentado todo. Pero además, por más que pagués de contado y anticipado, a veces te demoran un mes en mandar la mercadería”, se lamenta.

En el caso de la pintura no hay tantas complicaciones, es más simple el pedido y la entrega, y Cristian puede hacer algunas ofertas. “Lo que hago es reducir mi ganancia. Pero me sirve porque me genera movimiento”, cuenta. 

A menos de un mes de llegar a su quinto aniversario al frente de la ferretería, Laccedra dice: “La verdad, desde que abrimos no la tuvimos fácil, no pensé que iba a ser tan complicado, pero estamos bien, no estamos holgados, pero la estamos sacando adelante. Y todo lo que entra lo reinvertimos para que el negocio siga creciendo”.