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Informe Especial

Osvaldo Goizueta: múltiple campeón argentino y referente del básquet local

15|09|20 10:08 hs.

Por Martín Orsili

Hablar de básquet en Tres Arroyos es hablar de Osvaldo Goizueta, el primer gran jugador que tuvo la ciudad y trascendió fronteras hacia afuera. Reforzando durante años la selección de la provincia de Buenos Aires, “El Vasco de Tres Arroyos” fue campeón argentino y se codeó con los mejores de su época, al punto que tuvo una plaza asegurada para ir al Mundial con la selección argentina pero la rechazó. 

En el ámbito local forjó una extensa carrera con muchos títulos, siguió ligado como entrenador y luego se sumó al rol de dirigente. Ahora sigue el deporte de la pelota naranja “de miranda”, como dice él, pero siempre cerquita de lo que pasa sobre el parquet.



Nacido en 1940, la década más gloriosa del Vasco fue la del ’60, cuando consiguió todos sus logros a nivel nacional, pero su historia es mucho más amplia, ya que debutó en Centro Estrada, tuvo un paso por Huracán y se convirtió en referente en Costa Sud, el club de sus inicios y donde una vez que llegó no se fue más. En los tres fue campeón del Oficial de Primera División de la ATB, mientras que en el Oriverde también le sumó consagraciones como entrenador. 

En Primera División debutó a los 16 años, a fines del ’56, mientras que cerró su carrera profesional a los 38, en el segundo semestre del ’78 con partido de despedida incluido. Pero su pasión por el juego era muy fuerte, por lo que siguió jugando con el equipo Los de Siempre de Bahía Blanca, algunos torneos en la Escuela N° 1 y un amistoso en Claromecó, su último partido con 50 años.  

Sus inicios 
Hasta los 12 años el club de Osvaldo Goizueta era Costa Sud, donde iba a la pileta y a realizar otras actividades. También tenía un numeroso grupo de amigos del barrio, con los cuales jugaba al fútbol donde ahora está instalado el Colegio Nacional y al básquet en la calle, con una pelota de goma y usando las chapitas del número de las casas como aro. 

En 1953 Huracán concretó su gimnasio de básquet, y trajo como profesor a Amadeo Gorris, quien casualmente se instaló en una casa ubicada en Falucho 58, pegada a la de Osvaldo, que vivía en Falucho 70. “Eramos vecinos, y a todos los chicos del barrio, Eduardo Mascchi, Mario Oldano, Juan Carlos Tempone y otro montón de chicos más, ese hombres nos llevó a Huracán a jugar al básquet, hizo un torneo que lo llamó Cebollitas”, recordó sobre su incursión en el deporte de la pelota naranja.


En la redacción de La Voz del Pueblo, Osvaldo repasó su carrera


A los que le vieron condiciones los ficharon, entre ellos a Goizueta, pero luego a la hora de jugar “no tenía puesto, el único que jugaba era Tempone, entonces nos fuimos a Estrada”. 

Sobre el traspaso, agregó: “Yo fui el último en irme, ibas y no tenías camiseta, éramos 15 y se cambiaban 12, quedábamos afuera de los convocados. Fui a parar a Estrada, que era Cadetes en esa época. Jugaba en Cadetes y en Tercera, Primera ni hablar”. Pero ese equipo de “rejuntados” tuvo premio. “Terminamos saliendo campeones de Cadetes en la cancha de Independiente”, revivió con alegría Goizueta. 

El nivel del Vasco fue mejorando y sobre fines del ‘56, con 16 años, le tocó debutar en Primera División. “Nos pusieron (a él y a Oldano) en Primera en Centro Estrada, en la cancha de Costa Sud contra Estudiantes. El equipo era González, Latorre, Pelletero, Dedoná, Luis Britos, Mario Oldano, Re y yo. Fue la primera vez que me cambié en Primera, ni me acuerdo cuánto jugué…”. 

Regreso a Huracán 
Tras sumar continuidad en la Primera de Centro Estrada, su grupo de amigos jugaba en Huracán y lo convencieron para hacer el pase. “Aparte de mis amigos había una serie de cosas, la cancha de Estrada era de polvo de ladrillo y abierta. En esa época en Estrada no había ni agua caliente, y Huracán tenía todas las comodidades, y mis amigos, así que volví”, explicó.

En el Globo Goizueta logró sus primeros títulos oficiales de Primera División. “Ahí evidentemente fui mejorando el nivel, jugué cuatro años y salimos los cuatro años campeones”, relató. 


Año 1961. Uno de los cuatro campeonatos que ganó con Huracán


Tras cuatro temporadas volvió a Centro Estrada donde jugó tres años, del ‘62 al ‘65, y consiguió el último torneo Oficial de la institución en la ATB, justamente en 1965. “Pero falleció Digiorno, que era el que manejaba el básquet, y Estrada queda medio desarmado”, explicó. 


Año 1963. Tras salir campeón en Huracán retorna a Centro Estrada (parado, el segundo de izquierda a derecha)


A Costa Sud
El fin de Centro Estrada le abrió una nueva puerta a Goizueta, que llegó a Costa Sud. “Fui al club que realmente había empezado, fui a los inicios, y ahí toda la vida en Costa Sud”, afirmó. 


Para Osvaldo Goizueta, el básquet “empezó siendo un juego de chico como cualquier cosa y después pasó a ser una parte importante como deportista, porque he tenido muchísimos beneficios, no económicos, sino personales de la forma del reconocimiento de much


Sobre su estadía en el Oriverde recordó: "Jugamos un año o dos con Bocha, Parravicini, no nos ganaba nadie. Esos dos años Costa Sud ganó todos los torneos que jugó, era prácticamente una selección, y después siempre tuvimos un equipo bueno, ganamos unos cuantos años el torneo Oficial y algunos otros torneos. Después ya éramos un equipo de veteranos pero siempre estábamos. Ganamos 3 ó 4 oficiales, dos o tres seguidos, y el último año que jugué perdimos la final en cancha de Costa Sud contra Huracán”. 

Con Bahía 
Alberto Cabrera, Atilio Fruet, José Ignacio De Lizaso, Héctor Barreneche y Osvaldo Goizueta fue el quinteto titular de la selección de la provincia de Buenos Aires que ganó su segundo Campeonato Argentino, y luego escribió una historia irrepetible con 13 finales consecutivas. La base era de bahienses, pero entre ellos se ganaba su lugar como refuerzo “El Vasco de Tres Arroyos”. 


“El Vasco de Tres Arroyos” se cansó de ser campeón con la selección de Bahía Blanca


Producto de su nivel, fortaleza y entendimiento al estilo de juego bahiense, Osvaldo Goizueta era llamado a reforzar la selección de la Provincia todos los años, y así sumó cinco títulos de campeón argentino y un subcampeonato entre 1965 y 1970. 


Con el selccionado provincial


“Lo más importante que existía era el Campeonato Argentino”, aclara, como si hiciera falta, Goizueta, que sobre cómo llegó esa posibilidad contó: "En un momento Costa Sud trajo a un técnico que se llamaba Néstor Radivoy, que había salido campeón argentino con Provincia de Buenos Aires. Radivoy se vuelve a Bahía y es el técnico de Bahía Blanca en el Zonal del año ‘64. Todos esos años venía ganando La Plata los Provinciales y Bahía le quería ganar, todavía no lo tenía a De Lizaso, tenía a Fruet y a Cabrera, ese provincial De Lizaso jugó por Necochea. La eliminación era Bahía, Tres Arroyos y Necochea-Mar del Plata que jugaban juntos, y Radivoy tenía en vista de Tres Arroyos a tres jugadores, Oldano, Pícaro y a mí, y si el que clasificaba era Tres Arroyos tenía en vista a De Lizaso, Etchegaray y Benítez. Dependía quién quedaba a afuera. Nosotros le habíamos ganado todos los partidos amistosos a Necochea-Mar del Plata, fuimos a Bahía y perdimos, jugamos mal y nos ganaron bien. Al otro día Bahía le gana a Necochea-Mar del Plata y el último partido que Bahía había dejado a Tres Arroyos jugamos en la cancha de Napostá, y en ese partido lo tengo que marcar a Fruet, y es la única vez en su vida que no hizo un punto, yo lo habré marcado bien, pero Fruet ese día no metía, entonces Radivoy me eligió a mí para ir al Provincial”. 


Año 1965. Osvaldo fue parte el equipo campeón provincial invicto, con Bahía Blanca


Así se sumó a la selección de Bahía Blanca para jugar el Provincial, que se realizó en Olavarría. El debut fue contra La Plata, el gran candidato, y a pesar de la lesión de Fruet salieron victoriosos. “Salimos campeones, le ganamos a La Plata y el resto de los partidos que no eran tan difícil”, remarcó Goizueta, que así se abrió la puerta para ir al Argentino de 1965. 

El campeonato nacional fue en San Juan, y es el único en la historia que no se pudo terminar. “Se suspendió en el partido de San Juan-Capital. Se armó un lío bárbaro y lo suspendieron. Provincia había perdido, salía séptimo y terminó sexto porque lo descalificaron a San Juan creo”. 


Con el seleccionado de la provincia, participando de un Torneo Argentino


En los siguientes dos provinciales volvió a dar la vuelta olímpica, para ser tricampeón de la provincia. “Ganamos el ‘64, ‘65 y ‘66, tres años seguidos, después Bahía siguió ganando”, aclara Goizueta, y la razón por la cual lo hizo sin él es que por la forma de clasificación debía jugar por Tres Arroyos, si clasificaba, o Punta Alta.  

Con Provincia
La primera experiencia en un Argentino para Goizueta fue en San Juan en 1965, y al año siguiente le tocó el bautismo de campeón. “Después del Provincial de Mar del Plata vamos al Argentino a Jujuy, y ahí gana Provincia, primer título argentino”, detalló con felicidad. 

Ese premio lo llevó al primer plano del básquet argentino, y también le dio la chance de representar a Argentina en un Mundial, el extraordinario de Chile. “Esas cosas que no sé por qué las haces, tenía 24 años”, dijo aún con resignación, y sumó: “Ese año había un Mundial en Chile, se llamó Mundial Extra en el ‘66, y el premio para el equipo campeón del Argentino eran 5 plazas para ir al Mundial, el resto se armaba en una preselección. Una plaza era mía, y no fui...”. 

Más allá de no haber ido a ese Mundial, Goizueta siguió siendo parte del equipo de la Provincia de Buenos Aires y sumando títulos. “En el ‘67 ganamos en Entre Ríos y ahí participaba entre los 7 que jugaban, algún día jugaba entre los 5 pero mayormente era el sexto o séptimo jugador. En la final jugué todo el partido contra Entre Ríos, en Paraná (fue victoria 77 a 59)”. 


Osvaldo Goizueta, con la “5”, en el Argentino de Paraná que fue bicampeón argentino


Al año siguiente le tocó ser subcampeón en Santiago del Estero ante el local. “Esa final era el quinto o sexto. Salen por faltas Fruet, Cabrera, De Lizaso, y quedamos en la cancha de los que jugábamos yo y el que más o menos participaba Requi, y después Cortondo -primer torneo-, Raúl López -primer torneo- y creo que el Patito Tomás. La empatamos y pasamos adelante con los chicos. Los pasamos por un punto, faltaban 30 segundos, agarro el rebote y salgo, se la paso a Cortondo a la izquierda y corro por el medio para que me la de. Le digo 'dale Jorge, damelá!' y cuando me mira le pegó en el pie y se le fue afuera de la cancha. Salen ellos y hacemos foul a uno que le decían Quebracho Torres, erra los dos libres, Carrera se para atrás de Requi y el rebote sale para el lado de Requi, Carrera lo empuja, agarra la pelota, doble y terminó el partido, perdimos por un punto”, recordó con detalles como si habría pasado ayer. 


Campeón en Jujuy. En la foto, Cabrera, Goizueta, Fruet, De Lizaso y Barreneche


Con respecto al resto de los logros agregó: “Participando entre los 7, pero con un gran equipo, ganamos tres años más de los que fui yo, y después un Argentino Extra que se jugó en Bahía y vinieron los que eran los mejores, Capital, Santiago del Estero, Córdoba, Santa Fe y Provincia. Ese torneo jugué todos los partidos entre los 5 porque De Lizaso se había ido a un viaje a Europa”. 

Retiro, pero siempre cerca 
De manera oficial, Osvaldo Goizueta jugó hasta 1978, año en el que decidió ponerle punto final a su carrera y tuvo su merecido partido despedida. El último partido oficial no lo recuerda con precisión, pero “probablemente fue en el Torneo de Invierno”. 


Año 1978. Osvaldo en un plantel de Costa Sud plagado de refuerzos


Pero el motivo por el cual dijo basta sí lo tiene presente: “No me costaba entrenarme, tampoco me disgustaba tanto el hecho de jugar, sí me empezó a molestar algo que es lógico y normal que suceda, que la gente te empieza a gritar 'eh viejo, mañero' me empezó a molestar eso, que a la gente le molestara que uno jugara, y dije 'no juego más'”. 

El 20 de octubre del ‘78 fue el partido de despedida en la cancha de Estrada, un amistoso entre Costa Sud con algunos refuerzos contra Bahía Blanca. “Fruet ya no jugaba y De Lizasu creo que vino pero no jugó, vino Cortondo, Monachesi, Cabrera, Raúl López, la selección de Bahía. Esa organización la hizo una persona de Bahía”, contó. 


Con Héctor Rivada en el partido de despedida, el 20 de octubre de 1978. En la nota dijo, "para mi fue como un padre Héctor Rivada, conmigo fue espectacular porque me ayudó mucho".


Una acción del partido de despedida en Centro Estrada. 20 de octubre de 1978


Pero su pasión lo obligó a seguir un poco más, y continuó “jugando hasta los 45 años en el equipo de Bahía que se llamaba Los de Siempre”. 

Ahí le tocó enfrentar a “la selección de Pergamino, a la selección uruguaya, siempre con jugadores de la misma edad, contra veteranos de Bahía, viajamos a Mar del Plata, a Río Gallegos, a Ushuaia. El último partido de despedida fue en el ‘88 en Bahía”, recordó. 

Ya en Tres Arroyos fue campeón en un torneo que se hacía en la Escuela N° 1, “dos años salimos campeones jugando con Orlando Pérez”. Y su última presentación fue en Claromecó, en un amistoso contra jugadores de Lanús a la edad de 50 años. 

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Con los mejores 
"Tuve la suerte de enfrentar y jugar con los mejores, como Cabrera, Fruet, De Lizasu, el Gallego González, el Fino Gehrmann. Para lo que era esa época, lo mejor que había, tuve la suerte de estar entre gente en un básquet totalmente distinto al de hoy. Era el mejor básquet que había, pero en el Mundo era 12° con suerte. Después la mejora vino con la Liga Nacional (nació en 1985). Lo más importante era el Torneo Argentino", contó durante la charla Goizueta.


En el Argentino de Jujuy. Cabrera, Goizueta, Fruet, Barreneche, De Lizaso, Garcia Avalos y Requi


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El “no” a la Selección
Con mucho dolor, Osvaldo Goizueta entró en detalles de cómo fue que en 1966 decidió renunciar a su lugar para ir con la selección argentina al Mundial Extra de Chile. 

Provincia de Buenos Aires había sido campeón del Argentino en Jujuy, y el premio eran cinco plazas, pero el trabajo, las largas ausencias de su casa y otras cuestiones del momento le hicieron tomar una decisión y perderse una chance histórica. “Tito Loustau me insistía que fuera, que no renuncie porque era la única oportunidad, que el puesto era mío”, recordó. 

Pero por esos días estaba seguro de lo que hacía: “Yo le decía que no con todas las explicaciones que le daba, con el campo y mi trabajo, el tiempo que ya había faltado, porque había faltado 30 ó 40 días, después tenía que ir a concentrar a Buenos Aires y viajar a Chile. Le dije que no, que no, que no y no fui...”. 



Paradójicamente finalmente el lugar de Goizueta lo ocupó Loustau. “El puesto que era mío lo tuvo él… Pensaba, qué buen tipo fue. El sabía que el puesto era de él porque era el primer suplente”, y así y todo le insistía para ir. 

Tras esa situación, al tresarroyense lo llamaron dos veces más a la preselección argentina, pero nuevamente decidió no ir. Eran de 20 jugadores, de los cuales saldrían los 12 para jugar torneos sudamericanos. 

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Por todos los puestos 
En su trayectoria por el básquet, Osvaldo Goizueta pasó por todas las funciones. Como jugador logró sus máximos logros, pero también fue entrenador, planillero, relojero, utilero, árbitro, dirigente de Costa Sud y presidente de la Asociación Tresarroyense de Básquet.



Como entrenador.- "Fui entrenador de Costa Sud, ganamos algún torneo, pero me echaron más de una vez porque era muy protestón”. 

Con los chicos.- “Me gustaba ser entrenador de los chicos, enseñar fundamentos. Cuando yo había empezado, en la época de Rivada, habían traído a un tal Cuperman de Bahía que nos enseñó fundamentos y me gustaba”. 

De la selección.- “Fui técnico con Orlando Pérez de la selección de juveniles que salió campeona del Preprovincial que le ganamos a Pergamino la final”.


En un amistoso contra la selección de Panamá, Goizueta (tercero desde la izquierda abajo) le compró las zapatillas al pivot rival


Arbitro.- “Un año que hubo un problema con los árbitros, Rivada, que era el presidente de la Asociación, le dijo a los clubes que pongan árbitros, yo estaba en Estrada, así que fui el árbitro de Estrada. Dejé porque jugaba Huracán, tiro la pelota para que salten, Pícaro era muy mañero, cambiaba en el momento de saltar, le pegaba a la mano del rival y con la otra la cacheteaba, tiro la pelota, pasa eso y digo ‘falta del 5’. Pícaro me dijo 'vos me lo cobras porque sabes que lo hago, pero no lo viste'. Fue el último partido que dirigí. No es fácil ser árbitro, pero no era que me disgustaba”. 

Relojero y planillero.- “Fui relojero en Costa Sud, pero como corresponde. Planillero también”. 

Utilero.- “Fui de un campeonato regional femenino que se hizo en Bahía Blanca. Tendría 16/17 años. Jugaban bien las chicas esas”. 

Dirigente.- "Fui dirigente de Costa Sud de la época de la Liga, terminó mal. Al principio fue una muy buena experiencia y después fue una mala experiencia. Todos terminamos mal”. 

En la ATB.- “Estuve unos años en la Asociación de Básquet que fue una buena experiencia, lo que sucede que al principio todo el mundo te apoya pero después cuando tomás alguna determinación de alguna medida que crees que tenés que tomar ese club ya no te apoya, encima todos están identificados con una camiseta. Yo trataba de ser lo más imparcial posible, y al final no quise seguir. Estuve cuatro o cinco años”.