Carlos Severino, ayer por la mañana, minutos después de la apertura de la carnicería

La Ciudad

Carlos Severino, de la empresa que adquiere Anselmo

"Lo que nos empujó mucho a tomar este riesgo fue la actitud del personal”

10|10|20 09:00 hs.

A las ocho en punto, el Frigorífico Anselmo reabrió ayer la carnicería, una jornada esperada y muy importante porque implica otro paso en la recuperación de la empresa. 


La Voz del Pueblo estuvo en el lugar, conversó con clientes y por la tarde, cerca del cierre del día de trabajo, mantuvo un diálogo telefónico con Carlos Severino, apoderado de la firma que realiza las gestiones para cerrar la compra de Anselmo. 

En primer término, indicó que “nos fue mejor de lo que esperábamos en el inicio de la carnicería. Conocíamos Tres Arroyos de pasada, no sus costumbres y su cultura, estamos aprendiendo y tratando de absorber la idiosincrasia de la ciudad”. 

Sobre este aspecto, dijo que “produjimos poca mortadela y en consecuencia, se terminó rápido. No sabíamos que era tan estrella el producto. Tiene un sabor especial”.

Acerca de la propuesta en carnes, dijo que “es un comercio que recorre gente de todas las clases sociales. No vamos a abandonar la máxima calidad, pero hemos visto que también debemos disponer de opciones más populares”. 

Puntualizó que buscarán en la carnicería responder a distintos tipos de demanda y afirmó que “los clientes este fin de semana van a comprobar que ofrecemos buena carne”.

Con emoción
Severino dejó que en claro que “este negocio no está cerrado todavía. Es bastante complejo”. Hay una causa en el Juzgado Civil Nº1 que había dado lugar a la quiebra y luego se hicieron gestiones para que finalmente se genere el marco de un concurso de acreedores. “Hemos decidido invertir por encima de la resolución que pueda surgir, estamos arriesgando a cualquier adversidad, sea por parte de los vendedores o del proceso judicial”, señaló. 

Al producirse el arribo de la empresa interesada en adquirir Anselmo, las instalaciones habían sufrido un deterioro importante por la falta de actividad. 

El entrevistado agregó que “incluso hay algo que en este gremio no se permite que es el corte de gas, porque se caen todas las habilitaciones de la caldera. Ocurrió y eso nos llevó tres meses”. 

Con énfasis, valoró la respuesta por parte de los trabajadores. “Lo que nos empujó mucho a tomar este riesgo fue la actitud del personal y del sindicato. Una colaboración total”, manifestó. 

Describió a los integrantes del equipo laboral como “muy comprometidos. Fue emocionante la primera faena, nunca había vivido algo así. Porque más allá de los salarios y de la deuda que se tiene con los operarios, lloraban cuando empezó la tarea con los primeros animales. Superó la biblioteca en todo sentido”.

Por este motivo, puntualizó que fue “una experiencia increíble. Ser catalizador de eso a uno lo reconforta, está más allá de lo económico”. 

La firma cuenta con “108 empleados y hay unos 30 en litigio, ya antes de nuestra incorporación se habían considerado despedidos por el no pago de salarios”.

También hizo referencia a la generación de empleo indirecto. “Hemos tratado de volcarnos al compre en Tres Arroyos, si bien hay insumos que es necesario adquirir en el Gran Buenos Aires o en la Capital Federal. Nos interesa dar la mayor cantidad de trabajo acá. Creo que en el futuro podrá incrementarse”, consideró. 

Las actividades se ven condicionadas por el pasivo. La deuda es significativa y debe lograrse nuevamente un vínculo de confianza con los proveedores. 

Perspectivas 
El mercado exterior no forma parte, en esta instancia, de los destinos comerciales. Severino argumentó que “queremos tener la operación cerrada antes de ponernos a producir para exportar. Que esté el proceso terminado, más ordenado el frigorífico y eliminada alguna chatarra que todavía hay. Queda mucho por hacer antes de decir ‘estoy en orden’”. 

Por lo pronto, aspiran a “profundizar la fabricación de embutidos y la distribución local”. Del mismo modo, otra opción posible es el uso de las instalaciones por parte de terceros, sobre lo cual expresó que “aquel que quiera faenar acá tiene las puertas abiertas. Puede ser beneficioso para todas las partes. Nos interesa brindar servicios”. 

Por último, le otorgó relevancia a que retomar la faena y la comercialización “dinamiza todo. Tratamos de darle un estacionamiento más grande a los clientes, más cómodo. Pedimos disculpas por la especie de mampara divisoria en las heladeras y mostradores, es lo único que se adapta a las normas, distorsiona un poco el producto pero es inevitable debido a la pandemia”.