El Campo

Informe de FADA

La agroindustria genera el 22% del empleo nacional

10|10|20 10:20 hs.

Los últimos datos de organismos oficiales confirmaron la caída del empleo ocasionada por la pandemia y el arrastre de crisis en nuestro país. 


En este contexto, un informe lanzado por FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina), revela que las cadenas agroindustriales generan dos de cada 10 empleos privados a nivel nacional, es decir, más de una quinta parte de los trabajadores privados que dinamizan la economía provienen del agro y la industria. 

El estudio también apunta a dimensionar la cantidad de gente que trabaja directa o indirectamente para nuestros alimentos y productos. “Cuando hablamos del agro se nos viene la imagen del productor cosechando o criando animales. Pero abarca mucho más, la agroindustria genera empleo desde el trabajo en un campo hasta en una oficina en la ciudad”, afirma Natalia Ariño, economista de FADA. 

“Si cocinás una pizza de muzzarella, para cada ingrediente que usás, se movilizó una enorme ‘rueda de empleo’. Para el queso, tamberos, transportistas de leche, los de la industria láctea, distribuidores y empleados del súper donde lo comprás. Lo mismo ocurre con los demás ingredientes. Para la masa, productores del trigo, molineros y toda la cadena. En el tomate y cebolla, huerteros y verduleros. También las aceiteras y los que generan las aceitunas”, ejemplifica Ariño. 



“Pero, además, en cada uno de los procesos, intervienen agrónomos, contadores, administrativos; el personal involucrado en maquinarias, insumos, tecnología, bancos, mantenimiento, limpieza y más. Miles de trabajadores están en tu pizza”, completa. 

Haciendo un “Top Five”, las cinco cadenas que más crean trabajo son: la de frutas, verduras, hortalizas y legumbres con 12%, la de carne vacuna con 11%, soja también aporta 11%, trigo el 10% y maíz 7%. Estas cinco cadenas juntas generan la mitad de todo el empleo agroindustrial. 

Del informe, también se desprende que el mayor generador de empleo es la producción (el eslabón primario) generando el 38% del total que generan las cadenas. Le siguen la comercialización con 26%, la industria con 21%, transporte y logística 8%, servicios conexos 4% y bienes de capital e insumos 3%.

Perspectivas pospandemia 
El estudio revela que se generan más de 3,7 millones de puestos de trabajo desde las cadenas agroindustriales. “Y hay que pensar más allá, granos, carnes, frutas, lácteos y muchos productos más, son demandados por otros países, por lo que el país puede potenciar sus capacidades para incrementar la producción, las exportaciones, la generación de dólares y en esa rueda generar más empleos. Para esto es necesario crear un marco de estabilidad macroeconómica, financiamiento, reglas de juego claras y una decidida política exportadora, que le brinde a los argentinos el marco para desarrollar al máximo sus capacidades”, afirma Miazzo.

“El campo y la industria generan el 22% del empleo nacional, son un motor dinamizador para la economía, que excede a la región pampeana para extenderse al NEA, NOA, Cuyo, Patagonia con un fuerte componente de federalismo a lo largo y ancho del país”, agrega Ariño. 

“Aún en la pandemia y por ser considerado actividad esencial, el campo y la industria pudieron seguir dinamizando sus propias cadenas y otros eslabones como la comercialización, el transporte, servicios, insumos, etc.”. 

“Hay que desterrar la idea de que ‘campo’ sólo implica producir granos, cultivar verduras o criar animales. Para producir necesitamos del campo, las regiones, las ciudades y de variados rubros, profesiones y oficios”, ratifica Miazzo, “Este estudio sirve para tomar una radiografía del empleo generado en torno al agro pero que excede a lo que sucede en el campo. Podemos verlo en nuestro desayuno, donde miles de empleos están sobre la mesa. Cada mañana se necesitan parte de los 187 mil empleos que genera la cadena láctea para la taza de café con leche, también personal de la azucarera, algunos de los 385 mil trabajadores de la cadena triguera para las tostadas; si agregamos mermelada, involucra a la cadena de frutas, si nos gustan los copos de cereal, entran los cerealeros, los de algodonera en el mantel y los de forestal en la mesa donde lo servimos”, ejemplifica Miazzo. 

Datos por cadenas 
Enfocado desde cada tipo de cadena, del total de empleo agroindustrial, el 32% lo generan las cadenas de cereales, oleaginosas y forrajeras, otro 32% las regionales (azúcar, frutas, vino, etc.), 24% cadenas animales (vacuno, porcino, aviar, láctea, ovino y otros) los servicios conexos (financieros, seguros, contables, etc.) más otras actividades suman un 11% y 1% la de bienes de capital (maquinarias). Las cadenas de cultivos industriales generan el 15% del empleo agro. 

La vitivinícola, con mayor personal en la etapa primaria demanda un 56% del empleo de su cadena, mientras que la azucarera emplea más en el sector industrial y comercial. 

La cadena de frutas, verduras, hortalizas y legumbres, generó el 12% de los puestos agro. La etapa primaria representa el 64% del total. Se destacan peras, manzanas, cítricos, papas, mandioca y batatas, entre otros cultivos. 

La cadena láctea aporta el 5%. Se destaca la generación de empleo en la industria de leches, quesos, helados, yogures, crema, dulce de leche y otros. 

La fabricación de quesos se distingue con 36% del empleo industrial de dicha cadena.