El hecho ocurrió el pasado viernes en horas de la madrugada

Policiales

El incendio en una vivienda de calle Catamarca

Investigan una posible venganza tras un incidente con un perro en Copetonas

15|10|20 08:49 hs.

El pasado viernes, una casa resultó incendiada en Copetonas y, mientras la Fiscalía aguarda el informe pericial de los bomberos de De La Garma, los investigadores analizan si se trató de un ataque a raíz de un incidente previo con un perro, informaron fuentes judiciales a LA VOZ DEL PUEBLO. 


Todo ocurrió en la madrugada del viernes 9 de octubre, cuando un incendio provocó importantes daños en la casa de un vecino copetonense que, a raíz de su trabajo en la zona rural, se había ausentado esa noche en su domicilio de la calle Catamarca al 100, en cercanías a la intersección con España.

Otro vecino de la zona fue quien advirtió a las autoridades sobre la existencia del fuego y, poco después, una dotación de servidores públicos controló las llamas.

Ante las afirmaciones que el propietario del inmueble siniestrado le compartió a la policía, acerca de la posibilidad de haber sido víctima de un hecho intencional, fueron convocados los bomberos de policía de De La Garma, quienes se encargaron de la realización de las respectivas actuaciones judiciales de índole penal. 

En las últimas horas, fuentes judiciales le confiaron a este diario que la persona sospechada es vecina de la casa y había protagonizado un incidente con el morador del inmueble, cuando sus perros se trenzaron en una pelea. 

Según pudo saberse, el enfrentamiento entre los animales habría sido tan intenso, que la víctima del incendio, con el objetivo de separar a los animales, la víctima del incendio le habría propinado un golpe muy fuerte al perro de su vecino, a raíz de cuyas consecuencias, el can dejó de existir a los pocos días. 

En las jornadas siguientes, aparentemente y de acuerdo a la denuncia radicada tras el incendio por el damnificado, los dueños del perro muerto le habían exigido dinero a su vecino en repetidas oportunidades, a los efectos de afrontar, entre otras razones, los gastos del veterinario. 

En ese sentido, de manera extraoficial, trascendió que se trataría de unos 30.000 pesos, de los cuales, la víctima habría aportado la mitad. 

Ante la presunta negativa de pagar el resto de los gastos que supuestamente habría generado el tratamiento al perro, que de todas maneras terminó muriendo, se generó un tenso reclamo en el cual no habrían faltado amenazas y hasta notas intimidatorias. 

Fuentes judiciales le confiaron a este diario que, para las próximas horas, se aguardaba el informe de bomberos donde se sostenía la intencionalidad del caso, de hecho aseguran que, verbalmente, ya fue sostenida esa hipótesis, por lo que sería inminente un cambio de carátula (en la actualidad está denominada ‘averiguación de ilícito`) y un agravamiento de la situación judicial, se indicó.