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«A viva voz: La radio y el desarrollo regional»: el trabajo completo de Omar Alonso

A continuación se podrá apreciar el trabajo completo del periodista tresarroyense Omar Eduardo Alonso, el cual presentó en el décimo octavo Congreso de Historia de los Pueblos de la provincia de Buenos Aires, organizado por el Archivo Histórico de la Provincia, doctor Ricardo Levene.

A viva voz
La radio y el desarrollo regional 


Una breve introducción para ubicar el encuadre del trabajo histórico estrictamente local y regional. 


Hacia 1895 nacía la telegrafía sin hilos, tras la investigación y desarrollo de Guillermo Marconi. 

Hubo numerosas iniciativas y ensayos pero lo concreto es que en 1926 se organizaba la National Broadcasting Company, ideada por Daniel Sarnoff, y con ella nacía la radio como medio masivo. 

El 27 de agosto de agosto de 1920 nació la radiofonía argentina, en una transmisión organizada por los denominados “Locos de la azotea”. 

No me parece necesaria una mayor referencia a esta trascendente emisión desde un teatro porteño, suficientemente historiada en detalle.

Lo que sí merece una mención, es la rapidez con que la experiencia se extendió a todo el país, y en mi caso puntualizar lo ocurrido en Tres Arroyos, una población de rápido crecimiento de la mano, fundamentalmente, de la producción agropecuaria, pero no de manera exclusiva.

Es que el proceso industrial también tenía una expansión trascendente. 

Baste recordar a la fábrica Istilart, que se ubicó en su momento como la segunda de mayor importancia en el contexto bonaerense, llegando a tener una plantilla de 1200 operarios y proyectando sus productos a gran parte del país.

Su mentor e ilustre ciudadano Juan B. Istilart, falleció en 1934, pero la metalúrgica siguió marcando rumbos e incluso de allí surgieron otros empresarios y dirigentes con proyección nacional. 

EIMA, Establecimiento Industrial Metalúrgico Argentino, fue creada por empresarios que antes habían pasado por Istilart, pero hubo otros. No parece ser este el espacio adecuado para avanzar en esta enumeración que pretende ser solo una descripción del contexto. 

Armando Cabo y Paulino Niembro, surgirían del riñon fabril lugareño y llegarían a una proyección trascendente dentro del sindicalismo nacional. 

En la década del 30, la política doméstica era dominada, como en todo el país, por los conservadores. 

Sebastián Bracco sucedía como Intendente a Marcelino Reyes, pero además había notables caudillos, algunos de los cuales ocuparon funciones legislativas en la provincia.

Prestigiosos historiadores han analizado aquel proceso político, lo que me exime de cualquier consideración al respecto. Lo que sí es importante decir es que Tres Arroyos experimentaba un desarrollo vertiginoso. 

Se consolidaba, en tiempos de su cincuentenario, el funcionamiento de instituciones básicas, creadas por visionarios prohombres de la historia lugareña. 

Todo ello a pesar de la crisis mundial que impactó de manera cruenta también aquí. Desocupación y hasta hambruna obligaron a ollas populares para mitigar la desesperación de cientos de familias. 

Parece una contradicción. Y quizás lo sea, pero el empuje hacia la prosperidad nunca declinó. 

Galena 
Los rudimentarios receptores a Galena eran muy pocos a principios de la década de 1920 en Tres Arroyos. 

Había dos en la zona céntrica aquel 14 de setiembre de 1923 cuando se desarrolló la denominada “pelea del siglo” entre Jack Dempsey y Luis Angel Firpo. 

Una de ellas pertenecía a Leopoldo Mulazzi, uno de aquellos visionarios originarios de la creciente ciudad. Muchos vecinos se congregaron en la vereda de su domicilio para seguir las alternativas del combate. 

En una cantina de la Sociedad Italiana hubo una nutrida concurrencia y creciente expectativa. 

Cuando Dempsey salió despedido entre las cuerdas del ring estalló la algarabía, el cantinero invitó al consumo gratis y el tumulto determinó que la transmisión se interrumpiera. 

Hubo seguidamente una manifestación por la avenida Moreno, celebrando lo que se suponía era la conquista del campeonato mundial por parte de Firpo. 

Sobrevendría la decepción al conocerse el resultado final del encuentro. 

Un receptor a Galena fue preservado por el periodista y productor agropecuario José César Piquero, en la localidad de Micaela Cascallares. 

Su padre, circunstancialmente enfermo en aquel día, escuchó en el campo el desarrollo de la pelea con ese aparato.

 La radio 
En 1932 se instaló una radio que tenía cuatro horas de difusión. Se llamó LU3 Radio Tres Arroyos. 

Un técnico en radiofonía, el señor Ricardo Cárcel fue quien armó su transmisor y en su propio domicilio de Lavalle 245 se iniciaron las emisiones que se sostendrían hasta 1935. 

Su extinción se habría producido porque un conocido caudillo de la época y legislador por entonces, no cumplió con los trámites de la debida autorización. 

 Como consecuencia Correos y Telecomunicaciones, organismo de control y aplicación, procedió a su clausura.

 Se transmitía de 10 a 12 y de 19 a 21. 

Adolfo Cantera, Humberto Iúdice y Carlos Belando fueron, simultánea o separadamente los “speakers”, como se nombraba por entonces a los locutores. 

Samuel Rosa Morales

 Juan Carlos Oneto tenía a su cargo la faz técnica y Samuel Rosa Morales elaboraba los informativos, basados en las noticias del diario “El Mercurio”.


 La música grabada era el elemento esencial de las irradiaciones, pero también presentaba números en vivo. 

Incluso Carlos Gardel estuvo allí en mayo de 1934, mientras que Olga Casares Pearson participaba con un “sketch”. 

Aficionados locales interpretaban radioteatros dominicales, y músicos de la ciudad ofrecían interpretaciones con excelente repercusión popular. 

Rosa Morales

Podría ser considerado el primer periodista radial. No he encontrado referencias anteriores de personas dedicadas a ese oficio y en ese medio. 

Nativo de 9 de Julio, fue empleado del Telégrafo provincial y desarrolló una amplia como prolífica labor política y periodística, inicialmente en Bahía Blanca y luego en Tres Arroyos. 

Siendo muy joven llegó a Bahía Blanca donde fue empleado municipal y colaborador del diario La Nueva Provincia, desde 1919. 

En 1931 se radicó en Tres Arroyos donde dirigió el diario El Mercurio y luego fue jefe de deportes y director del diario La Comuna, este último claramente de tendencia conservadora. 

En lo estrictamente político, fue secretario del Concejo Deliberante durante el gobierno conservador, pero tras el golpe militar de 1943 el comisionado Cáceres lo nombra como secretario suyo. 

Posteriormente fue comisionado municipal en 1945 y más tarde ocupó un escaño como senador provincial en representación del Partido Laborista. 

Tiempo después siguió actuando en la misma cámara legislativa de donde se retiró siendo Director del diario de sesiones del organismo. 

Fue el primer legislador de Tres Arroyos en el nacimiento del movimiento peronista, y su fallecimiento se produjo en febrero de 1982, en esta ciudad, cuando tenía 86 años. 

También fue corresponsal del diario El Pampero; de una cadena periodística bonaerense en 1938; jefe de deportes de La Comuna en 1942; Secretario del Concejo Deliberante en 1942; Secretario interino municipal en 1943/44; Comisionado municipal en 1945; Senador provincial entre 1946/48; funcionario de la Cámara de Senadores en 1950; Concejal titular entre 1952/55; simultáneamente fue asesor del bloque peronista de senadores en 1953. 

Las propaladoras 
No quedan sobrevivientes de aquella experiencia radial, pero puede inferirse que los protagonistas debieron afrontar una gran frustración. 

Pero surgieron otras iniciativas, quizás menos ambiciosas pero igualmente valiosas y que aportaron realmente a la difusión de los mensajes comunitarios. 

Por ejemplo, la publicidad. 

El voceo directo fue reemplazado por altavoces instalados en vehículos que recorrían las calles de la creciente ciudad, aún con la mayoría de calles de tierra y un radio céntrico con empedrado. 

Una figura emblemática fue Fausto Montenegro, a quien todos conocían con el apodo de “el manco”, por razones obvias. 

Fausto Montenegro

Primero fue en un triciclo y luego en un pequeño furgón, con los que dio vida a su “Publicidad Excelsior”, y marcó una época. 


Publicidad Excelsior


Sobrevendrían las propaladoras, con funcionamiento en puntos fijos, redes de altoparlantes y en algunos casos hasta con cierta plantilla de personal.

Hubo varias en Tres Arroyos y toda la zona. Algunas hicieron importantes aportes y una de ellas, la de Benito Juárez marcó un récord de supervivencia de la mano de los descendientes de su creador, empeñados en sostener la idea original a pesar de la aparición de las emisoras radiales. 

Como digo, en Tres Arroyos hubo varias. 

Quizás la más importante fue Radio Publicidad Tres Arroyos, de Gregorio Héctor Laplace, cuya sede se ubicaba en pleno centro, frente a la plaza principal, incluyendo a la popular Vuelta del Perro 

Por allí pasó Felipe Etchegoyen, cantor de tango incluso en orquestas de proyección nacional, y que posteriormente sería protagonista en el proceso radial. 

Manuel Alfonso y Alberto Porzio fueron nombres vinculados a los comentarios de deportes, cuya cobertura era amplia. “Tito” Alfonso era mecánico dental y fue directivo del Club Olimpo. 

Se destacaban cronistas a canchas y estadios para luego formular sus comentarios. 

 Apodos como “Corner”, “Outball” y “Santander” se correspondían a Villegas, Porzio y Moreda. Este último instalaría luego su propia propaladora. 

La locución comercial estaba a cargo del mencionado Etchegoyen y Víctor Hugo Genovesi, este muy vinculado posteriormente al funcionamiento de los cinematógrafos locales. 

Su importancia para la época puede marcarse con la actuación de Carlos Gardel, en una de sus visitas a la ciudad. 

Hubo otra propaladora con asiento en lo que se conocía como Centro Nuevos Rumbos, un lugar ideado y desarrollado por Gabriel Yitani, un ferviente trabajador honorario comunitario a favor de la niñez. 

Su red de altavoces se extendía a todo el barrio próximo, incluyendo a la denominada Plaza el árbol, hoy Plaza Pellegrini. 

Otra propaladora se ubicaba en el Barrio Obrero Villa de las Américas, propiedad de José Moreda. Su hermana, Carmen, era por entonces empleada administrativa en la fábrica Istilart. 

Su red de altoparlantes abarcaba el barrio mencionado, que fue construido durante el gobierno de Juan Domingo Perón, y zonas aledañas, incluyendo buena parte de lo que hoy podríamos denominar barrio residencial. 

Esta empresa fue protagonista de una verdadera proeza radial para esa época. Fue la primera en transmitir un partido de fútbol desarrollado en la ciudad de G. Chaves, a unos 40 kilómetros de distancia. 

Lamentablemente no han quedado detalles de semejante hazaña técnica, ni sobre los pormenores de la iniciativa. Algún recuerdo calificado de hace algunos años permiten mencionar esta cuestión. 

No puede dejar de mencionarse la red propaladora de Meléndez en Claromecó y en San Cayetano, que estuvieron funcionando hasta principios de la década del 70.

 Como se ve, el aporte fue valioso y en muchos casos muy creativos. 

SH1 
Un caso especial fue la propaladora de Benito Juárez, identificada con la sigla del título, que fue puesta en funcionamiento el 13 de junio de 1937 y estuvo funcionando durante 78 años. Se resolvió su cierre el 25 de octubre de 2015. 

Protagonistas de SH1- Propaladora de Benito Juárez


Fue una iniciativa de los hermanos Enrique y Luis Stramazzo, que contarían con ayudas valiosas, entre ellas de Enrique Di Luca. 

Fue un medio de comunicación genuinamente apreciado por los habitantes juarenses, que lamentaron su cierre, aún cuando ya la ciudad contaba con su emisora de FM. 

Walter Stramazzo, descendiente de aquellos pioneros sostuvo exitosamente a la empresa hasta el momento de adoptar la decisión comentada. 

 No se trató de una aventura improvisada, sino que fue un emprendimiento serio y comprometido. 

“Manolo” 
Manuel Meléndez, vecino de San Cayetano, marcó una época con su propaladora. 

Diariamente emitía durante dos horas publicidades y noticias generadas en gacetillas, y virtualmente la localidad se paralizaba, según cuentan vecinos de ese lugar. 

El mismo Meléndez contaba que por la propaladora pasaron distintos personajes, incluyendo a Tita Merello y el dúo cómico Buono-Striano. 

Su empuje empresario determinó que ampliara su cobertura e instaló “Radio publicidad Meléndez”, en la localidad costera de Claromecó. 

Móvil utilizado por SH1

Se había instalado en un edificio del año 1956, ubicado en la calle 9, en un pasaje denominado “El callejón”. 


Su actividad se extendió durante muchos años, debiendo clausurar la misma en la década del 70 como consecuencia de una ordenanza que prohibía su funcionamiento por cierta incompatibilidad con la actividad radial ya en marcha. 

Radio Necochea 
LU13 Radio Necochea comenzó sus emisiones el 21 de diciembre de 1951, casi 20 años antes que Tres Arroyos tuviera su AM. 

Es llamativa la diferencia. Quizás fue consecuencia de un momento político particular o bien una fuerte presión comunitaria y participación empresaria. 

Lo cierto que la emisora necochense tuvo una proyección regional que abarcó a todo el sudeste bonaerense, incluyendo a Tres Arroyos. 

Aquí instaló una corresponsalía de envergadura desde donde se transmitía diariamente un segmento sobre los acontecimientos locales. 

Mentor y sostenedor de la corresponsalía fue un hombre de dilatada experiencia radial, que había tenido participaciones en otros lugares y luego recaló en Necochea: Silvio Ballone. 

Posteriormente se instaló en Tres Arroyos, donde podría desarrollar toda su experiencia en LU 24 a partir de 1969.. 

 Con solamente 15 años fue empleada de la corresponsalía María Rosa Olijnyk, con tareas múltiples incluyendo la parte de locución. 

Felipe Etchegoyen y María Rosa Olijnyk

Oportunamente recordó que la dependencia funcionó sucesivamente en calle Sarmiento, luego en la Galería Tres Arroyos y finalmente en Lavalle, casi 25 de mayo. 


Trabajando allí, recordaba Mary, conoció a quien sería su esposo, Felipe Etchegoyen, mencionado anteriormente, de modo que ambos siguieron el rumbo de la radiodifusión. 

Programaciones populares atrajeron fuertemente la atención de la audiencia como Mañanitas camperas, por ejemplo. 

De la misma manera la cobertura de los acontecimientos deportivos, incluyendo las transmisiones del Turismo de Carretera de entonces.

 La Vuelta de Necochea fue de atracción nacional especial, pues se realizaba en un circuito muy veloz, inverso a la tradicional del Club Quilmes de Tres Arroyos. 

Su influencia regional se atenuó con la aparición de nuevas propuestas, como el caso de Radio Tres Arroyos. 

Nace LU 24 
El 13 de junio de 1967 el Consejo Nacional de Radio y Televisión, CONART (luego COMFER), dictó su acuerdo número 30 por el cual se llamaba a concurso público por el término de 90 días corridos para la adjudicación individual de licencias para el funcionamiento y explotación comercial de una serie de estaciones de radiodifusión, entre las cuales se encontraba LU 24, que en la frecuencia de 820 kilohertz debía tener asiento en Tres Arroyos. 

Se debía asumir el compromiso de poner en funcionamiento las emisoras en un plazo máximo de 18 meses a partir de la publicación del decreto de adjudicación. 

Debían reunirse numerosos requisitos y brindarse precisiones diversas. 

Hubo cinco propuestas, resultando adjudicataria la firma LU24 Difusora Tres Arroyos SRL con fecha 27 de noviembre de 1968, y plazo ubicado el 4 de octubre de 1969, que se cumplió. 

Integraron la sociedad inicial Fernando Anderberg, Evaristo Alonso, Luis Cousseau, Domingo Elías, Felipe Etchegoyen, Augusto Saffores, Aldo Fernández, Alfredo Orfanó, Amadeo Maté y Carlos Maté. 

Rápidamente se fueron produciendo cambios en la sociedad, varios de cuyos integrantes dejaron de integrarla hasta quedar constituida por 6 personas. 

Evaristo Alonso, su primer director había nacido el dos de julio de 1938. Había sido socio en varias empresas, Secretario del Consejo Escolar de 1960 a 1963 y coordinador de la Municipalidad entre 1966 y 1968. Llegó a ocupar la presidencia de la Asociación de Radiodifusoras Privadas Argentinas y fue secretario de la Asociación Interamericana de Radiodifusión. Murió trágicamente en un accidente automovilístico durante los episodios vinculados con el asesinato de Nair Mostafá.

 Lo sucedió el contador Domingo Elías, nacido el 6 de junio de 1936. Fue asesor de importantes empresas del medio. También directivo de la Sociedad Libanesa y ocupó cargos relevantes en el Colegio de Graduados en Ciencias Económicas de Tres Arroyos. Igualmente fue presidente de la Asociación de Radiodifusoras Privadas Argentinas, ARPA.

 La empresa se vendió a quien es actualmente su director, José Luis Basualdo, en el año 2001. 

Logotipo original

La propuesta 

Podría decirse que la propuesta formulada por los fundadores originales se ha respetado y mantenido en sus más de 50 años de funcionamiento, con los matices naturales derivados de realidades que se han ido modificando. 

Vale la pena recordarla: 
• Ejercer la labor de radiodifusión con la responsabilidad inherente a tan importante función social.

 • Hacer de la radio un centro de promoción cultural, económica y social de la comunidad, a través de la información y la educación, considerados como procesos continuos de perfeccionamiento humano. 

• Sentirse un factor, importante pero no único, en el desenvolvimiento de la cultura popular. 

• Defender los derechos humanos consagrados dentro del sistema democrático. 

• Colaborar intensamente en la unificación del espíritu nacional. 

• Utilizar los recursos artísticos, culturales y económicos que ofrezca la comunidad regional y elaborar y canalizar la programación teniendo en cuenta la estructura de esa comunidad, sus procesos y los problemas que afectan el bienestar individual y general de sus componentes.

 • Encarar la radiodifusión con un interés comercial lícito, limitado y regido por una clara conciencia de la finalidad ética de la empresa. 

• Elevar día a día la jerarquía de la programación, dentro de una línea de amenidad que asegure la audiencia de todos los sectores. 

• Aplicar el criterio de idoneidad profesional en el desenvolvimiento de todos los factores que componen la emisora. 

Evaristo Alonso-Primer director

 Los objetivos trazados fueron alcanzados con creces. El impacto en la comunidad fue descomunal, incluyendo la proyección regional, pues se constituyeron corresponsalías en toda la región, multiplicando el volumen de oyentes y también el apoyo publicitario. 


Distritos como Gonzales Chaves, Benito Juárez, San Cayetano, Coronel Pringles, Laprida, etc tenían a LU 24 como emisora habitual y vía privilegiada de sus inquietudes, y en casi todos los casos había espacios específicos en la programación. 

Encuentros en vivo y transmisión directa en distintos lugares de la región, encuentros zonales de Intendentes, un dinámico servicio informativo, programas especiales incluyendo de colectividades y clubes deportivos, espacios de opinión, y otros muchos componían la programación original. 

Las poblaciones más pequeñas del distrito también tenían sus corresponsalías, de modo que la cobertura era total. 

La década del 70 fue ciertamente apasionante desde todo punto de vista, sobre todo por el proceso de aprendizaje de la mayoría de los integrantes de la plantilla de empleados. Eran aislados los casos de personas que tenían alguna experiencia periodística y en todo caso la tenían en diarios, nunca en radio. 

Desde LU24 nació la iniciativa de la conformación de una cadena de emisoras privadas para la transmisión del Campeonato Mundial de Fútbol de 1978. Fue la primera y única experiencia de ese tipo en el país y coronada por un éxito notable. 

Una iniciativa fuera de lo común por el desafío técnico y humano que implicaba y a la que aportaron las numerosas emisoras participantes. 

Domingo F. Elías-Segundo director


Fueron muy importantes para el desarrollo de la actividad Felipe Etchegoyen con experiencias anteriores en locución y Silvio Ballone, tanto en locución como en el manejo publicitario. El primero por su paso como cantor y por las propaladoras y el segundo por su actividad mencionada anteriormente. 

La década del 80 fue distinta, por que comenzaron a aparecer las emisoras de FM, e incluso la empresa puso la suya. 

Los oyentes comenzaron a tener alternativas y lo mismo ocurría con los distritos de la zona atendidos por la AM de Tres Arroyos. Los pueblos comenzaron a incursionar en sus propias experiencias radiales. 

Simultáneamente comenzaban a aparecer innovaciones tecnológicas. Tímidamente lo hacían las computadoras y luego la evolución fue vertiginosa. 

En 2001 se hizo cargo de la empresa el periodista José Luis Basualdo, quien años antes había tenido su paso por la emisora como empleado y luego desarrolló su actividad en la provincia de Chubut. 

El cambio fue sustancial, incursionándose en todas las alternativas disponibles para consolidar a la radio en el contexto general mediante la proyección global, tal como ha ocurrido con todos los medios de comunicación. 

Radio municipal 
Durante la gestión de Jorge Roberto Foulkes, primer intendente luego de la recuperación democrática de 1983, se había comenzado a gestar la instalación de una radio municipal. 

Incluso se había asignado una licencia, pero los avatares políticos determinaron que la iniciativa se extinguiera. 

Testimonio histórico 
En un trabajo coordinado con el Centro Regional de Estudios Superiores, CRESta, se produjo un archivo generado desde el programa “esto es Historia” emitido durante 7 años en LU 24, recuperando sobre todo los testimonios orales con más de 360 entrevistas y voces de los protagonistas de los últimos 50 años. 

El material quedó a disposición de los interesados constituyéndose en una virtual fonoteca, además de crónicas y fotografías diversas. 

Ese trabajo fue declarado patrimonio histórico y cultural. 

 Textualmente la ordenanza 6533/13 dice: 
“Declárase Patrimonio Histórico y Cultural el archivo histórico-periodístico consistente en material de audio, audiovisual y gráfico atesorado en casi medio siglo de actividad, cedido por el señor Omar Eduardo Alonso a la Municipalidad de Tres Arroyos mediante convenio celebrado el 18 de febrero de 2013”. 

La ordenanza fue aprobada en la sesión del Concejo Deliberante el 28 de noviembre de 2013. 

No me parece necesario referir las consideraciones que fundamentaron el proyecto, pero sí debe acotarse que tuvo aprobación unánime. 
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