| Secciones
| Clasificados
Tres Arroyos, DOMINGO 14.04.2024
// 15.1 °C
DÓLAR HOY: $855 | $913
DÓLAR BLUE: $975 | $1005

El corazón que late detrás del fútbol

Los buenos comentaristas de fútbol dicen que el jugador para rendir bien el domingo tiene que tener una semana tranquila, distendida. En cambio la historia del “Lalo” era totalmente opuesta, el Lalo vivía en Villa Italia para el lado de la cancha de El Nacional, y todos los sábados los amigos lo pasaban a buscar para jugar al fútbol. 

En el potrero, en la pisada tradicional, lo elegían siempre último. Claro, si era un patadura qué podía hacer durante el picado, alguna pelota que pasaba cerca suyo la revoleaba sin destino alguno. Pero un día tuvo una noticia, su madre estaba enferma, esas enfermedades largas, penosas, que nunca se sabe cómo terminan. 
Entonces el Lalo empezó a andar taciturno por la vida pensando en la vieja, pensando en su propia vida, vaya uno a saber. Pero ese sábado en el picado cambió de actitud, se plantó delante de la línea de 4 como un 5 tradicional. El Lalo era una máquina, cortaba, pisaba, llegaba. A partir de eso los sábados lo empezaron a elegir entre los primeros. 
Un día los chicos que jugaban en Villa lo llevaron a probar, y el Lalo dio la prueba y al poco tiempo era titular en la Tercera. A todo esto la madre empeoraba y el Lalo jugaba cada día mejor, le auguraban futuro de crack. 
Un día se lesiona el cinco de la Primera, le toca reemplazarlo y el Lalo la rompe, tiene los mejores comentarios, entonces recibió una noticia: la madre se había mejorado y el Lalo dejó el fútbol y buscó una vida mejor. Los buenos comentaristas del fútbol tresarroyense nunca supieron de él. 
Miguel “Pato” Alarcón
COMENTARIOS

NOTICIAS MÁS LEÍDAS

OPINIÓN

COMENTARIOS
TE PUEDE INTERESAR