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JUEVES 23.05.2024
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Tocar el cielo con las manos

La similitud física es sorprendente. El lenguaje corporal aún más. La figura de Ringo vuelve a hacerse real por cuestión de horas. El espíritu de Titi encandila cada rincón del Luna Park. Mientras, un joven talentoso llamado Jerónimo Giacondo Bosia emerge en la noche porteña. Emociona la composición de su personaje. Con la frescura y carisma de aquel ídolo de Parque de los Patricios.
 Es la avant premiere de la serie “Ringo. Gloria y Muerte”. Serán siete capítulos sobre la vida del exboxeador Oscar Natalio Bonavena. La biopic, que se estrenó el pasado viernes por la plataforma de streaming Star+, fue coproducida por Pampa Films/Gloriamundi Producciones, Primo Content, EO MEDIA y Story Lab y dirigida por Nicolás Pérez Veiga. 
Bosia, de 27 años, nacido en Saavedra, con un pasado como taekwondista y amante del kick boxing -disciplina que practica desde hace más de quince años- sale al ring para recrear la recordada pelea en la que Ringo se convierte en campeón argentino de la categoría pesados. Un instante mágico. En paralelo, a través de una pantalla de led enorme, se proyecta el primer capítulo… 
    

 La Voz del Pueblo pudo dialogar con el actor entre flashes y luces que iluminaban cada instante de una velada épica y acorde para homenajear y honrar a un mito que entró en el corazón de los argentinos por su calidez humana, talento y final trágico. 
“Yo siento que en Ringo se unieron la parte deportiva y la artística para componer el personaje. Se mezclaron. Él sufrió un montón. No ganó tantos títulos arriba del ring pero construyó una identidad. Estamos acá para honrarlo porque demostró otras cualidades en el cuadrilátero y es lo que me emociona del personaje y estoy identificado con eso”, confesó Bosia.
 Al ser consultado sobre la oportunidad que se le presentó cuando le propusieron encarnar al exboxeador y empezó a leer el guión, confesó que “me habían contado por arriba. Me decían que me parecía mucho. Empecé a googlearlo y dije: ¡mirá si me toca hacer una biopic ahora que están de moda! Estoy agradecido al cielo, mirá lo que es esto (levanta las manos y apunta hacia arriba). Impresionante”. 
La preparación para protagonizar a un boxeador no es nada sencilla. El desafío es grande. A Jerónimo le llevó tiempo y perseverancia pero su pasado como deportista de alto rendimiento y luchador de kickboxing favoreció la performance y el despliegue arriba del cuadrilátero. 
“Suspendí el kickboxing para darle entrenamiento seis meses al boxeo. Ahí me di cuenta que son disciplinas muy distintas. El boxeo es un arte que no es nada fácil. Las manos, los pies tienen mucho que ver, la estrategia. Cambiar las alturas de los golpes… Un montón de técnicas que tuve que adaptar. Y encima, boxear como Bonavena”, detalló el actor de la serie juvenil “Ven, baila, quinceañera” (2016-2017) y de la película “Yo, adolescente” (2020). 
Por último, en el cierre de la charla, se refirió a lo que podría suceder en su carrera luego de un protagónico tan fuerte y la apuesta fenomenal del año de Disney Company. “(se rié)… No sé qué puede pasar… Pero lo que sí tengo mucha fe es que la serie es algo nuevo. Se contó con una calidad y una seriedad tremenda en este nuevo formato audiovisual. No sé lo que puede pasar pero me tengo fe”. 
Sonriente. Efusivo. Ringo se retira del Luna Park acompañado por ese aura que sólo los elegidos tienen. El mito y la leyenda brillaron en Bouchard y Corrientes. 
(*) El autor es tresarroyense


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La noche no fue Maravilla 
Como parte de la velada hubo cuatro combates organizados por Chino Maidana Promotions. Una empresa manejada por el exboxeador de Margarita que promete repetir en el tiempo. La última, la estelar, tuvo el debut de Sergio Maravilla Martínez en el Luna. 
A los 48 años, el excampeón mundial de peso mediano no quiere decirle adiós al boxeo. Enfrente tuvo a un endeble retador de Colombia, Jhon Teherán. Un experimentado de 38 años que no fue medida. Si casi que está retirado. Sólo duró 1m40seg arriba del cuadrilátero. No fue una definición clara ni tampoco pareció una mano demasiado contundente. En fin… 
Maravilla, eufórico, agradeció a la gente y arengó: “A los 48 años que no te quieran hacer creer que estás acabado. No, no. Es mentira. Ahora vamos por el Mundial”. Se lo vio en óptima forma física pero no se puede hacer un análisis serio en cuanto a su futuro. 
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